viernes, 12 de agosto de 2011

ENSALADA DE PATATAS CON BONITO



    Hoy voy a hacer lo que se llama "vivir de las rentas".
  Aprovechando la entrada de ayer sobre el bonito, os dejo una receta muy sencillita  y muy rica para que empleéis ese bonito en conserva que seguro que vais a hacer muy pronto. Bueno, también podéis hacerlo con atún o bonito enlatado, pero no es lo mismo, ¿eh? Que conste que os estoy avisando.

INGREDIENTES:

Imprescindibles:

  • Patatas
  • Mayonesa o All i oli ( Necesitaremos 1 huevo, aceite de girasol y de oliva, sal, vinagre o zumo de limón y un par de dientes de ajo si haces el all i oli)
  • 1 tomate gordito (que sepa a tomate)
  • Bonito preparado por nosotros (y dale, diréis todos, no es pesaíta)
Opcionales:
   Todo lo que queráis, por ejemplo: maiz, bocas de mar, gambitas, cebolla, aceitunas... En fin, lo que más os guste, pero que conste que no es necesario para que salga un plato estupendo.

PREPARACIÓN:

   Ponemos a cocer las patatas con piel y un puñado de sal.      

   Mientras preparamos el all i oli.
  
   Un purista dirá que el all i oli es la emulsión de ajo y aceite de oliva y todo lo demás son variantes de una mayonesa. Eso es totalmente cierto, el verdadero all i oli consiste en un buen puñado de ajos que machacaremos en el mortero e iremos añadiendo poquito a poco, a hilito, aceite de oliva para que ligue. Pero normalmente no tengo tiempo para ello (la verdad es que no lo he hecho nunca), así que hago lo siguiente:

   En el vaso de la batidora pongo dos dientes de ajo, un puñadito de sal y un huevo, vierto un poquito de aceite y comienzo a batir. Es importante para que no se corte no levantar la batidora hasta que no se vea que va ligando y sólo entonces levantarla un poquito mientras seguimos batiendo. Vamos añadiendo poco a poco el aceite, hasta que tengamos la cantidad necesaria. A mi me gusta mezclar el aceite de oliva y el de girasol para que no esté muy fuerte. Al final añadiremos un poco de zumo de limón o vinagre.

   Si lo que queremos es una simple mayonesa, no añadiremos el ajo.

   Cuando las patatas esté cocidas, pelamos, troceamos y ponemos en un bol, mezclamos con la mayonesa y servimos acompañadas de un buen tomate y nuestro bonito. 




   ¿A qué es un gustazo comer así de bien y así de fácil? Espero que os haya gustado, a mí me encanta.

jueves, 11 de agosto de 2011

BONITO EN ACEITE


   En esta entrada, más que una receta, lo que os propongo es una manera de conservar el bonito. Queda buenísimo y lo podremos utilizar para acompañar un montón de platos, ensaladas o simplemente con un buen trozo de pan. La verdad es que cuando lo pruebas te engancha y si se acaba y tienes que recurrir a las latitas de los supermercados... seguro que se te escaparán dos lagrimitas.

   Para elaborarlo acudí a dos blogs que me merecen mucha confianza ya que todo lo que he cocinado con sus consejos me ha salido estupendamente: "Las recetas de mamá" y "Al sur del sur" (ésta última, Reme, además es paisana). Un beso desde aquí y gracias por todo.  





INGREDIENTES:


  • Lomos de bonito fresco
  • Agua
  • Sal
  • Aceite de oliva y aceite de girasol (bastante porque hay que llenar los botes)

PREPARACIÓN:

   En primer lugar llenamos con agua un cazo y echamos sal suficiente para hacer una salmuera. Para comprobar que la salmuera está bien hecha, ponemos un huevo crudo con la cáscara  y todo en el agua. Si éste se hunde es que le falta sal, si flota está en su punto.

   Cuando el agua esté hirviendo, metemos el bonito y lo dejamos cocer unos 45 minutos. Pasado el tiempo retiramos del fuego y sacamos el pescado.


   Cortamos los lomos del bonito en función del tamaño del bote, lo introducimos en él y cubrimos de aceite (mezclado oliva y girasol al 50%) hasta el filo del bote y tapamos.

   Ponemos en otro recipiente, más o menos hasta la mitad, agua a calentar e introducimos los botes bien cerrados. Lo dejamos una media hora con el agua hirviendo para que los envases se esterilicen.





   Y ya está listo nuestro bonito para disfrutarlo. Cómo veis se puede utilizar de diversas maneras, éstos son dos ejemplos, pero tiene muchas posibilidades.





   Os advierto que cuando utilicéis este bonito en conserva se os quitarán todas las ganas de comer otro.

Besitos

P.d.: Escribiendo esta receta he recordado una película dirigida y protagonizada por Pablo Carbonell (sí, ése, el de los Toreros Muertos), llamada "Atún y Chocolate". Me llevé una verdadera sorpresa cuando la vi, es una película entrañable, de una gran sensibilidad y con una canción principal preciosa. Si tenéis oportunidad de verla hacedlo y me comentáis que os ha parecido. 

lunes, 8 de agosto de 2011

LECHE MERENGADA

   En Almería, cuando era pequeña y pasaba períodos del verano en el Zapillo con la familia, me encantaba ir con mis primos al Kiosco de la placita para tomarnos una. Me sentía tan mayor, solos los niños y nuestros helados... Los papás y abuelos, tranquilos, con sus sillitas en las puertas, al "fresquito" del Agosto almeriense, esperando a que les lleváramos el heladito cuando hubiésemos terminado. 

   Quizá por eso (entre otros motivos) me encanta la leche merengada. En todas sus variantes: en helado, en batido, sin merengar... ¿Sin merengar?, os preguntaréis. Pues os explico: la leche merengada lleva clara de huevo, que batida se convierte en merengue y de ahí su nombre. Por eso digo lo que digo, y es que aunque no se le pusiera la clara de huevo, un vasito de leche fresquita aromatizada con canela y limón es un placer y más estos días de terral que estamos teniendo en Málaga en los que no podemos abrir las ventanas hasta pasadas las tres de la madrugada.

      Con esta receta no hay que hacer pereza, es sencillísima y muy agradecida, así que animaros, es el complemento perfecto a una merienda veraniega.
INGREDIENTES:
  • 150 gr. azúcar
  • La piel de un limón
  • 1 litro de leche
  • 2 claras de huevo
  • Canela en rama (para la preparación tradicional)
  • Canela en polvo

PREPARACIÓN THERMOMIX (receta del libro de los imprescindibles)
   Poner el azúcar y la cáscara del limón en el vaso (cuidando que esté muy seco) y trituramos a velocidad 5 a 10. Bajamos el azúcar que esté pegado al vaso. Agregamos la leche y las claras y batimos unos segundos en velocidad 5. Sacamos el preparado, vertimos en un recipiente y al congelador.

   Es preferible que se congele en 3 o 4 envases puesto que luego vamos a triturar en la Th y así se hace más fácilmente que si lo hemos congelado todo en uno grande.
   Cuando vaya a servirse, se echa el preparado en el vaso y se tritura en velocidad 5-10 progresivo. Quedará una cremita helada riquísima a la que sólo queda añadir canela en polvo.


PREPARACIÓN TRADICIONAL

   Ponemos a calentar la leche con el azúcar, la cáscara de limón y el palito de canela. Cuando hierva, bajamos el fuego y dejamos cocer unos cinco minutos. Pasado este tiempo retiramos del fuego, quitamos el limón y la canela y dejamos enfriar. Congelamos.

   Mientras batimos las claras a punto de nieve con una pizca de sal . Cuando en la mezcla que tenemos en el congelador ya se hayan formado cristalitos, la sacamos , añadimos las claras batidas y volvemos a meter en el congelador, hasta que alcance la textura deseada. Servir con canela molida.

   Esta receta se puede preparar perfectamente con leche desnatada y añadiendo edulcorante en polvo o líquido en lugar de azúcar. Con unos 50/60 gr. de sacarina en polvo sería suficiente. Tendréis que tener cuidado de no calentar la leche con él, sino que se endulzará al final porque los edulcorantes no deben calentarse. Fijaos que estupendo para tener un heladito en casa con pocas calorías.


Jose, después de nuestra conversación virtual sobre la merienda con las magdalenas, me entraron unas ganas locas de leche merengada y aquí tienes el resultado. Va a ser que se engorda no sólo por pensar en comida ¿eh?

viernes, 5 de agosto de 2011

MAGDALENAS WEBOS FRITOS

   He llamado a estas magdalenas "Magdalenas webos fritos" porque fue gracias a los consejos de este fabuloso blog que me atreví a volver a hacer de nuevo magdalenas.






   Siempre que he hecho magdalenas me han salido muy compactas y han subido poco. Un día Su, la creadora de este blog que os comento, nos invitaba a seguir sus consejos para hacer las magdalenas "refinitivas" y un poco reacia y casi por obligación me puse manos a la obra y ... ¡¡¡MILAGRO!!! ... salieron estupendas. Entonces no tenía todavía el blog, ni iba con mi cámara de fotos colgada por todos lados haciendo fotos de comidas, pero desde entonces las hago con bastante frecuencia y creo que merecen su huequecito por estas páginas. Esta vez he modificado un poco los ingredientes porque a Manolo y a las niñas les gustan las magdalenas tipo "mantecadas" pero si queréis la receta original no dudéis en consultar el blog que os he comentado.

   Gracias Su por éste y tantos buenos consejos que nos das en tu página.

INGREDIENTES:
  • 200 gr. de huevos (más o menos 4 pequeños)
  • 200 gr. azúcar
  • 200 gr. de mantequilla a temperatura ambiente
  • 220 gr. harina
  • Pellizco de sal
  • 1 sobre de levadura
  • 2 cucharaditas de café de vainilla en polvo (¡ojo, no es azúcar vainillada!). La podéis encontrar de marca Vahiné.
PREPARACIÓN:
   Mezclamos los huevos con el azúcar en un recipiente que habremos templado previamente echando agua caliente y batimos con batidora (si es posible con varillas) durante unos cinco minutos. Añadimos la mantequilla derretida y mezclamos un par de minutos más.

   Incorporamos la harina, la vainilla, la levadura y el pellizco de sal (sin que éstas dos últimas entren en contacto pues la levadura perdería su eficacia) y mezclamos lo justo para que esté todo bien ligado.


   En thermomix, batimos los huevos con el azúcar a 37º, 3 minutos, velocidad 2 y 1/2. Cuando pasen, mezclamos otros 3 minutos ya sin temperatura. Añadimos la mantequilla y mezclamos unos segundos hasta que esté bien incorporada y añadimos la harina, la levadura, la sal y la vainilla, batimos unos segundos a velocidad 5.

   Ponemos las cápsulas de las magdalenas en unos moldes de silicona para muffins o flaneras de aluminio (para que las magdalenas no se expandan a lo ancho y así suba un buen copetito) y vertemos la mezcla en los moldes con ayuda de una cuchara, hasta un dedo del borde (no os paséis que se desparraman...). Guardamos los moldes durante media hora en la nevera antes de hornear, importantísimo, es uno de los trucos que nunca antes había hecho y desde que lo pongo en práctica mis magdalenas no fallan.  


   Precalentamos el horno a 250º, sin aire (parece mucha temperatura, pero es que van a tener un período breve de horno), y cuando saquemos los moldes del frigo y justo antes de meter al horno, espolvoreamos con azúcar. Bajamos la temperatura a 220º (ojito aquí también con cada horno) y horneamos a media altura de 12 a 15 minutos. No abráis el horno antes de los doce minutos ya que se pueden venir abajo.

   Y listas para comer (en cuanto se enfríen un poquito que si no dan dolor de barriga). Ya veréis como os engancháis a la receta, se quitan las ganas de comprar más magdalenas...

    (Ah, por cierto, hice unas pocas en los moldes de silicona para magdalenas y no me gustaron, se me quemaron por debajo. Lo comento, para que lo tengáis en cuenta y, por si me lee alguien que las haga con ellos, me explique qué puedo hacer)





  P.D: Chusa, si lees esta receta quiero comentarte que no puedo hacer comentarios en tu blog, lo intento pero no salen y no sé qué puede ser. Desde aquí decirte que no sólo compartimos gustos culinarios sino también literarios, me encantan Pablo Neruda y Lorca y me ha encantado la relación que has hecho con ese poema y la entrada a las tortitas.
Un beso desde España y espero que podamos solucionar el problema de los comentarios y así seguir en contacto.

martes, 2 de agosto de 2011

ALBÓNDIGAS DE BACALAO

  

   Hoy vuelvo con una receta facilita, de las que gustan a chicos y a no tan chicos. Aunque éstas están hechas de bacalao, nos puede servir para utilizar esos restos de pescado que normalmente no sabemos hacer con ellos.

   Normalmente las preparo para cenar pero al día siguiente, frías, están todavía más ricas. En casa de mi marido (donde me enseñaron a hacerlas) les llaman "pelotillas"; las pelotillas son francamente peligrosas porque ocurre con ellas como con las pipas, como empieces no puedes parar.




INGREDIENTES:
(Cantidades aproximadas, pizca más o menos)

  • 300 gr. de bacalao desalado o fresco (o restos de cualquier pescado)
  • 500 gr. de patata o 4 patatas medianitas-
  • 1 diente de ajo
  • 1 huevo
  • Perejil picado
  • Harina
  • Aceite para freir

PREPARACIÓN:

   En primer lugar, habremos desalado el bacalao (lo meteremos en agua durante 24 horas, cambiando el agua tres veces)

   Cocemos las patatas sin pelar. Cuando estén blanditas, las dejamos enfriar (te puedes dejar los deditos escaldados como lo intentes antes) y las pelamos.

   En un bol mezclamos las patatas con el pescado desmenuzado, añadimos el ajo triturado, el perejil y el huevo y trituramos bien.



   Nos embadurnamos las manos con harina para que sea más fácil hacer las albóndigas y les damos forma.




Una vez que tengamos las albóndigas formadas, ponemos en una sartén abundante aceite y cuando esté caliente vamos friendo por tandas. Sacamos y colocamos sobre papel absorbente.

   Es ésta una receta muy agradecida, ya que lo mismo sirve para una comida diaria como de aperitivo o canapé en una celebración (en este caso, hacedlas pequeñitas)


  

Espero que os gusten. Un besito.