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miércoles, 13 de marzo de 2013

UNA MASA Y DOS RECETAS: ASOPAIPAS Y PAN CASERO

Foto: Y aquí está ya, tierneciiiito y calentito!

No hay nada como una buena masa para descargar adrenalina. 

Con la excusa de que, para obtener un buen pan es necesario un buen amasado, puedes pegarle a la masa una paliza que te deje exhausta, y así soltar toda la tensión acumulada mientras preparas un rico pan casero.

 Cuando luego lo ofreces a tu familia, ya eres de nuevo esa madre toda dulzura, paz, equilibrio ... y nadie podrá sospechar que tienen ante sí toda una terrorífica versión panadera de Dr. Jekyll y Mr. Hyde

¿Será por eso que me gustan tanto las masas? 

En la era del tai chi, el pilates y el yoga, eso de remangarse y llenarse de harina hasta las pestañas tiene un puntito de lo más relajante, que no deberíamos desdeñar las perezosillas a la hora de apuntarnos a un gimnasio...

Hoy traigo dos recetas que por simples no me había planteado subir al blog, pero después de haber subido las fotos a mi página de Facebook, muchos amigos me han preguntado cómo hacerlas, así que aquí las tenéis, tan exquisitas como sencillas. 

Con los mismos ingredientes he preparado unas ricas asopaipas para la merienda, y al día siguiente un fabuloso pan para acompañar la comida.

Las asopaipas son unas tortitas fritas, algo parecidas a los churros, que resultan ideales para tomar con un chocolate caliente, espolvoreadas con azúcar o miel de caña o tal y como salen de la sartén (a veces no llegan al salón, las vamos comiendo en la cocina...). 

Y si no tienes ganas de preparar la masa puedes acercarte a la panadería que tengas más cercana. Seguro que te pueden vender un poco de masa de pan antes de hornearlo. Entonces sólo tendrás que estirar la masa, cortarla y freirla.

En casa se vuelven locos con ellas














INGREDIENTES

(Cantidades para un pan o para una ración de asopaipas)

  • 175 ml de agua templada
  • 12 gr. de levadura prensada
  • 350 gr. de harina de fuerza (admite 400 gr.)
  • 1 cucharadita de sal
  • 1 chorrito de aceite de oliva
  • Sal para espolvorear las asopaipas.
  • Aceite para freir las tortitas.


PREPARACIÓN DE LAS ASOPAIPAS

   Templamos el agua, disolvemos la levadura en ella y echamos un chorrito de aceite. Añadimos la harina y la sal y amasamos. Dejamos reposar durante una hora aproximadamente y volvemos a amasar para desgasificar. 

   Vamos calentando el aceite

   Formamos una bola, vamos cortando trozos de masa para que nos resulte más sencillo y estiramos sobre la mesa espolvoreada de harina. La dejamos bien finita, salamos levemente y cortamos trocitos de masa que echaremos en el aceite caliente por tandas. 

   Una vez fritas las tortitas, las sacamos de la sartén y vamos colocándolas sobre un plato cubierto con servilletas de papel para que suelten el aceite que les sobra.

   En este punto se complica levemente la labor porque tienes que ir estirando y cortando la masa, mientras vas friendo las que tienes en la sartén, que se tuestan muy rápidamente y pegando manotazos a los que entran en la cocina y se las van comiendo al tiempo que tú las vas sacando... 

   Consejo: Pon el chocolate y sácales un plato con unas poquitas. Así te dejarán tranquilo mientras terminas de freir.


PREPARACIÓN DEL PAN



El recipiente donde he dejado levando la masa es el banneton (y no un sombrero de paja como pensaba una amiga)


   En este caso, también templamos el agua, disolvemos la levadura, añadimos el chorrito de aceite, la harina, la sal y amasamos. Lo dejamos levando hasta que dobla su volumen en un recipiente embadurnado de aceite o en este maravilloso banneton que compré a Andrés de "El Amasadero", tan precioso que te apetece hacer pan todos los días nada más que para poder utilizarlo.

   Una vez que levada la masa, decidí que el pan lo iba a preparar al día siguiente, por lo que la volví a amasar para desgasificarla y la guardé en una bolsa dentro del frigorífico. Por la mañana la saqué de la bolsa, le volví a pegar una buena paliza (esta vez algo más suave, porque el día anterior me quedé muy relajadita) y la dejé durante un par de horas, cubierta, a temperatura ambiente.

   Cuando pasa este tiempo, se precalienta el horno a máxima potencia con un recipiente de barro lleno de agua dentro, para que genere vapor. 

   Hacemos un par de incisiones en forma de cruz en la parte de arriba del pan y cuando alcance la máxima temperatura se baja a 230º y se hornea durante 30 minutos.

Y ya está... el milagro de la sencillez...

No hay nada como comer pan calentito y recién hecho por ti.

domingo, 12 de febrero de 2012

MEDIAS NOCHES "WEBOS FRITOS" Y PREMIO

  

    Hola a todos:
 
   Habréis podido ver que últimamente mi número de entradas ha disminuido. Se me van acumulando recetas en el ordenador, pero he tenido que aflojar el ritmo porque había dejado prácticamente de lado mis otras actividades de ocio: la lectura, el cine, escuchar música (es que me gusta escuchar música sin hacer otra cosa a la vez, soy así de rarita...), la gimnasia... bueno, esto más bien es un deseo, porque la practico más bien poco, pero en algún momento tendré que empezar ¿no?
 
   Para colmo, mi trigémino está causando estragos. La primera vez que me dijeron en Urgencias que tenía un herpes en el trigémino, me llevé una gran sorpresa porque a mí lo que me dolía el ojo izquierdo, y no sé porqué oscuro pensamiento creía que el trigémino estaba en otro sitio (no me preguntéis dónde, mejor no). Aclarada la confusión, aquí mi amigo el trigémino, con más frecuencia de la deseada, se pone gracioso, a la sazón, herpético y me deja el ojo izquierdo a la virulé, vaya que me duele un montón, y tengo que dosificar mis dosis de ordenador, de tele y de luz natural.
 
   Llevo unos días con el herpes activo así que hasta hoy no he podido subir una fabulosa recetilla de medias noches que descubrí hace poco. Son las "refinitivas", aún mejores que las compradas y muy sencillas de hacer. Las encontré en un blog que me gusta mucho y que seguro que todos conocéis, Webos Fritos, donde podréis encontrar estupendas recetas muy accesibles... He hecho unas, muy leves, modificaciones porque la receta en sí es perfecta, pero yo he necesitado más harina y menos azúcar, en casa no nos gustan muy dulces.





   Cyrano, éstos bollitos son ideales, porque se podría prescindir prácticamente del azúcar. Sólo un poquito para favorecer el levado y podrás disfrutar de unas medias noches esponjosas y deliciosas con cualquier relleno saladito.

   Allá va la receta, antes de que mi trigémino se me rebele....


INGREDIENTES:

  • 170 gr. de leche
  • 40 gr. de azúcar (75 gr. en la receta original)
  • 120 gr. de mantequilla a temperatura ambiente
  • 40 gr. de levadura fresca de panadería
  • 4 huevos pequeños
  • 650 gr. de harina de fuerza (en la receta original, 550 gr.)
  • 10 gr. de sal (1 cucharadita)
  • 1 huevo batido para pincelar los bollitos

PREPARACIÓN EN THERMOMIX

   Ponemos la leche, el azúcar y mantequilla en el vaso. Programamos 37º, Vel. 2, durante 2 minutos. Añadimos la levadura desmigada y lo huevos y mezclamos otro par de minutos, sin temperatura, a velocidad 2.

   Incorporamos la harina y la sal, mezclamos unos segundos a Vel. 5 y luego 5 minutos a velocidad espiga.

   Cuando termine de amasar, envolvemos el vaso con un trapo (yo pongo mi mantita rosconera, ideal para estas cosas) y dejamos levar durante una hora en el sitio más cálido de la cocina. La masa deberá doblar su volumen, se saldrá por el bocal.


PREPARACIÓN TRADICIONAL

   Ponemos la leche tibia, el azúcar y la mantequilla a temperatura ambiente y mezclamos durante un par de minutos con unas varillas. Añadimos la levadura desmigada y los huevos y batimos.

   Añadimos la mitad de la harina y empezamos a amasar con las manos. Incorporamos la sal y el resto de la harina y amasamos sobre la encimera. Poco a poco, dejará de estar pegajosa para convertirse en una masa elástica y manejable. Amasaremos durante 5 minutos golpeando la masa contra la encimera..

   Dejamos reposar la masa en un bol cubierta con un trapo de algodón durante una hora, hasta que doble su volumen.

   A partir de este momento la preparación es igual en ambos casos.

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   Sacamos la masa, la ponemos sobre la mesa, que habremos espolvoreado con un poquito de harina y desgasificamos. Le damos a la masa forma de cilindro y vamos cortando pequeñas porciones. Damos forma de bolita y ponemos en la bandeja de horno que habremos cubierto con papel de hornear. Debemos dejar separación entre las bolitas porque aumentan de tamaño y si se pegan mucho unas a otras pierden esa forma tan bonita (aunque de sabor siguen estando deliciosas), por lo que debes preveer que vas a necesitar por lo menos dos bandejas para el horneado.

   Luego dejamos reposar durante 1 hora en un lugar templado y cubiertas por un trapo de algodón. Yo acelero un poco el proceso y las meto en el horno, pongo éste a la mínima temperatura, 50º y dejo levar durante 30 minutos.

   Cuando haya pasado este tiempo, batimos un huevo y pincelamos con mucho cuidado las medias noches.

   Precalentamos el horno a 250º,  con calor arriba y abajo. Cuando alcance esta temperatura, bajamos a 220º y horneamos unos 6-8 minutos.

   Al sacar la bandeja, y con mucho cuidado,  no vayáis a quemaros, partid una por la mitad, embadurnarla de Nutella y disfrutad como enanos. No hay nada mejor...



   Una vez que se enfríen, se pueden envolver en papel film y congelar. Yo lo he hecho y cuando se descongelan están deliciosas.



   ¿A que da gusto verlas? Tenéis que hacerlas nada más que por disfrutad de estas imágenes en directo. Y por supuesto, luego devoradlas, os aseguro que no podréis parar.

   Antes de irme, quisiera compartir con vosotros el premio que mi querida Raquel del blog Colecciona Recetas me ha dejado en su página. Posiblemente ya lo conoceréis, porque he hecho más de una receta de su página y es un referente en cuanto a cocina con Thermomix. Me hace muchísima ilusión porque estos premios se dan con todo el cariño, y yo los recibo más contenta que unas pascuas. Así que aquí os lo pongo para que lo disfrutéis conmigo. Gracias, Raquel, bonita.




Un besito muy fuerte.

martes, 6 de septiembre de 2011

BAGUETTES


 






   He seguido practicando con las harinas de "El amasadero" y me he atrevido con uno de mis panes favoritos, las baguettes francesas. Toda ilusionada por emplear mi harina de espelta, la usé para esta receta y la verdad es que han salido buenísimas. Pero poco antes de hacer esta entrada, consultando en la Wikipedia (no vayáis a creer que la sabiduría que desprenden mis post la poseo por ciencia infusa), descubro que una de las características principales de las baguettes es que se hacen con harina de trigo y, cito textualmente "Añadir cualquier otro ingrediente a la receta básica implica que el panadero cambie el nombre del producto elaborado". Pues vaya, ahora resulta que mis baguettes no son baguettes, sino cualquier otra cosa... Pero como puse muy poquita cantidad de espelta y no estoy por la labor de inventar nombres, pues corremos un tupido velo y seguimos llamándolas baguettes.

   Como curiosidad comentaros que estos franceses, que son muy suyos, elaboraron en 1993 una ley donde se plasmaba la definición de la baguetter auténtica, que sólo puede hacerse usando métodos antiguos. ¿Qué os parece?

   Ahí va la receta, obtenida del libro "365 recetas de pan" de Anne Sheasby. De sabor muy buenas, crujientes y blanditas por dentro, pero un poco compactas, tengo que investigar qué pasó. Probablemente necesitara un poco de más agua y más amasado. Puede que al abrir el horno varias veces para aplicar el glaseado se contrajeran... Se admiten (y se suplican) sugerencias.


INGREDIENTES:

  • 400 gr. de harina de fuerza.
  • 115 gr. de harina blanca (yo utilicé harina de espelta)
  • 2 cucharaditas y media de sal
  • 1 sobre de levadura seca rápida
  • unos 300 ml de agua templada
  • 1 cucharadita de maicena

PREPARACIÓN:

   Tamizar las harinas y 1 cucharadita y media de sal en un cuenco grande y agregar la levadura sin dejar de remover. Verter la cantidad de agua suficiente para obtener una masa blanda. Colocamos esta masa en la superficie de trabajo previamente enharinada y amasamos hasta obtener una textura homogénea. Debe quedar una masa uniforme y elástica. Formamos una bola, colocamos en un cuenco untado con aceite y tapamos con un paño húmedo, dejándola levar en un lugár cálido hasta que doble su tamaño.

   Colocamos la masa sobre la mesa espolvoreada de harina, aplastamos y dividimos en tres partes, dándole forma de bastones. Las colocamos sobre un paño al que habremos hecho tres pliegues para dar soporte, tapamos y dejamos levar de nuevo hasta que doblen su tamaño.




   Precalentamos el horno a 200º. Ponemos una olla con paños mojados en el interior para que produzca vapor y preparamos el glaseado. Mezclamos el resto de la sal y la maicena con una cucharada de agua. Vertemos 125 ml. de agua en un cazo pequeño y removemos con la mezcla de maicena. Llevamos a ebullición, sin parar de remover y retiramos.

   Colocamos los panes en la bandeja del horno y los pintamos con la solución salina. Practicamos unos cortes en diagonal sobre la superficie de cada pan y horneamos durante 35 o 40 minutos. A los veinte minutos volvemos a pintar con la mezcla de maicena y sal y repetimos la operación un poco antes de sacar del horno, hasta que las baguettes estén doradas y crujientes.

   Espero que os gusten, a nosotros en el desayuno, con mantequilla y mermelada nos encantaron.

domingo, 28 de agosto de 2011

EL AMASADERO (Nuestra tienda para el pan)

   En esta entrada no os voy a explicar ninguna receta. Voy a hablaros de una tienda on line de productos de panadería, El Amasadero, con sede en Alhaurín el Grande, pero que distribuye en toda España. Está gestionada por Andrés, un chico súper agradable además de un gran emprendedor, pues ha puesto en marcha un negocio que cubre perfectamente las necesidades de los cocinillas como yo, que no pretendemos ser profesionales de la panadería pero disfrutamos como niños metiendo las manos en la masa.



   Como siempre (esto del internet es maravilloso), di con esta página a través de un blog de cocina, y una que es pelín curiosilla, entré a ver que me encontraba. Y lo que ví me gustó: harinas de diversas clases para todo tipo de panes y repostería, banettons para el levado del pan (no tenía ni idea de que eso existía), moldes para pan de molde (valga la redundancia), para baguetes, piedras para hornear que harán que la corteza del pan mejore... Pero claro, después de tanta información llegan las dudas de cómo utilizar todos estos descubrimientos. Y ni corta ni perezosa, me puse en contacto con Andrés que, muy amablemente, nos invító a pasar por el local para ver el material y acribillarlo a preguntas. Así que el jueves hicimos una excursión familiar y nos plantamos en Alhaurín el Grande a conocer la sede de "El Amasadero".

   Echamos un rato fabuloso, Andrés nos aclaró nuestras dudas estupendamente y se ofreció a asesorarnos en lo que necesitáramos (Andrés, amigo, no sabes donde te has metido...), y yo me llevé mis harinas, un bannetton precioso para fermentar mis panes, una rasqueta que me ayudará en las labores de amasado y una cuchilla para el greñado del pan (los cortecitos que hacemos en la superficie y que tengo que practicar porque no se me da muy bien del todo). Lo próximo será la piedra de hornear o el molde con tapa para el pan de molde. En octubre es mi cumple, yo voy a ir dejando pistas por si hay algún despistado/ada que no sepa qué regalar ;-)

   Y aquí, el testimonio gráfico de lo que os estoy contando:



    Cómo no podía esperar, el viernes me lié la manta a la cabeza y me puse a hornear como una loca. Tenía prisa por hacer algo y no me compliqué mucho la vida, pero en esta semana que me queda de vacaciones voy a hacer unos cuantos experimentos e iré poniéndoos al corriente. Os cuento lo que he hecho:

- Pan con harina integral de centeno y masa madre (al 50%), muy compacto y riquísimo con salmón ahumado, por ejemplo.





- Bizcocho de claras de huevo con harina de espelta (sencillísimo y riquísimo)


- Pan de molde con harina panadera recia y salvado de trigo. Para el desayuno, tostadito y con un chorrito de aceite... No te digo nada más...



   Si después de esto, no os animais a hacer pan...

   Esto es un mundo, se puede complicar todo lo que quieras, o simplemente disfrutar de comer un panecito calentito y recién hecho en tu casa. Me encanta !!!!!

Besitos para todos

miércoles, 17 de agosto de 2011

PAN DE MAÍZ


   Hoy vamos a cambiar de cereales y, haciendo caso de unas fichas de la editorial Planeta de Agostini que estoy coleccionando sobre panes y pasteles, me he animado a hacer un pan de maíz al más puro estilo estadounidenses. Nos explican en esta ficha que parece ser que George Washington era el único pan que comía y que al recibir a invitados ilustres del Europa, les hacía probar este "pan de los pioneros".

   Tengo que decir que no esta mal; original, por su textura abizcochada y con un peculiar sabor  dulzón que lo mismo te sirve para acompañar un plato fuerte de carne que untado con un poco de mantequilla y mermelada para desayunos y meriendas.

   No quiero engañar a nadie, no es nada del otro mundo. Lo que sí es cierto es que es bien sencillo, es como si fuera un bizcocho (de hecho lleva levadura química y no de panadería y no necesita reposo), por lo que te lo puedes plantear si no te apetece complicarte la vida mucho con esto del pan y quieres experimentar un poco. Y es una solución muy socorrida si quieres sorprender a tus invitados con un pan hecho por ti. Eso sí, de aspecto es precioso, doradito por fuera y por dentro y con unas rebanaditas muy jugosas.

   Allá voy con la receta:

   INGREDIENTES:

  • 150 gr. de harina de maíz tamizada
  • 150 gr. de harina de trigo tamizada
  • 10 cl. de leche
  • 20 cl. de nata espesa o queso crema
  • 2 huevos
  • 1/2 sobre de levadura química
  • 1/2 cucharadita de café de sal fina
  • 1/2 cucharada sopera de azúcar
  • Mantequilla fundida para el molde

   PREPARACIÓN

   Precalentamos el horno a 200º. Ponemos en un recipiente la harina de maiz, la harina de trigo y la levadura. Añadimos el azúcar y la sal y mezclamos. Añadimos los huevos batidos, la nata y la leche. Removemos bien.



   Vertemos esta mezcla en el molde (preferiblemente cake), al que habremos untado mantequilla y espolvoreado un poco de harina para que no se pegue.
   Horneamos durante 45 minutos. Si vemos que se dora antes de terminar la cocción podremos cubrir con papel de aluminio y bajaremos la temperatura a 180º. Dejaremos enfriar 5 minutos antes de desmoldar. Es conveniente servir inmediatamente cortado en rebanadas. 



   Si alguien se anima a hacerlo, que me cuente qué le ha parecido.

   Besos


miércoles, 29 de junio de 2011

PAN INTEGRAL DE CENTENO



   Ya empezaba a tener ganas de hacer de nuevo pan y como en verano cuesta bastante encender el horno, me decidí por éste de tipo pan de molde porque se pueden hacer varias piezas, cortar en rebanadas y congelar. Luego, sólo debes poner unos minutitos en la tostadora para comerte un pan delicioso y super crujiente.





   La harina de centeno le da un sabor y una textura muy particular al pan, a mí me encanta, pero es conveniente mezclar con harina de trigo si quieres que te salga más esponjoso porque la harina de centeno tiene poco gluten y hace un pan muy apelmazado. Aunque si te gusta el pan típico escandinavo, ese tan oscuro y denso, puedes hacer esta misma receta utilizando 100% de harina de centeno.

INGREDIENTES
  • 350 ml de agua
  • 300 gr. de harina integral de centeno
  • 300 gr. de harina de trigo
  • 2 cucharaditas de sal
  • 15 gr. de levadura prensada
  • 200 gr. de masa madre
  • Aceite para untar en el molde
PREPARACIÓN MASA MADRE



  • El primer día ponemos en un tarro 50 gr. de harina integral (muy importante que sea integral, si no, no fermenta) y 50 gr. de agua templada. Lo dejamos reposar 24 horas a temperatura ambiente y cubierto con un trapo.
  • El segundo día duplicamos cantidades y añadimos 20 gr. de azúcar. Cubrimos con un trapo.
  • El tercer día echamos 200 gr. de harina y 200 de agua templada y dejamos reposar otras 24 horas. Ya se puede usar.

PREPARACIÓN  


  Calentamos el agua y disolvemos la levadura en ella. Añadimos la harina y la sal y mezclamos. Espolvoreamos la mesa con harina y amasamos unos diez minutos ( Para esto, la thermomix es maravillosa), añadimos la masa madre y amasamos otros cinco minutos. Si vemos que cuesta trabajo manejar la masa podemos añadir un poco de harina hasta que nos resulte más fácil, pero sin abusar.

   Embadurnamos un bol con aceite y ponemos la masa. Cubrimos con un paño húmedo y dejamos reposar durante una hora o hasta que doble el volumen. Sacamos la masa del bol, volvemos a amasar para desgasificar (no olvidemos espolvorear con harina la mesa de trabajo), untamos el molde con aceite y volcamos la masa en él. Dejamos reposar de nuevo otra hora cubierto con un paño húmedo.

   Precalentamos el horno a 220º. En la parte de abajo del horno habremos introducido una olla con paños húmedos que creará el vapor de agua necesario para que salga una corteza crujiente y un pan más esponjoso. Cuando alcance la temperatura la bajamos a 200º, añadimos agua a los paños, ponemos el pan en la bandeja y horneamos durante unos 30 minutos.



   Rico, rico, en mi casa se han aficionado a él y se lo comen hasta solo, aunque acompañado no está nada mal, ¿qué me decís?

lunes, 30 de mayo de 2011

PAN DE CERVEZA


   El otro día colgué una receta de pan que, como dije, no es muy adecuada para comenzar y para compensar, subo una que es ideal para empezar a experimentar con las masas.

   Quien no haya probado nunca a hacerse su propio pan debería intentarlo. Yo creo que es una de las cosas más gratificantes que podemos hacer, por aquello de lo esencial de sus ingredientes y porque es el alimento más básico que existe (y porque me encanta comérmelo, todo hay que decirlo).

   Según he leído, esta receta nos lleva a la antigua Galia y nos muestra la manera como sus habitantes hacían su pan, utilizando la cerveza como levadura . Nosotros vamos a utilizar un poco de levadura, pero a diferencia de otros panes, no vamos a dejar que fermente, no es necesario (A ver si, para acompañar este pan, soy capaz de encontrar una receta de los jabalíes tan apetitosos que cocinan en la aldea de Asterix)

   Vamos a obtener un pan con un sabor muy peculiar y muy denso, ideal para comer con patés y quesos fuertes.

INGREDIENTES:

- 450 gr. de harina de trigo tamizada
  (Yo he echado 300 de harina normal y 150 integral)
- 1 sobre de levadura de repostería (ojo, no de panadería)
- 1 cucharadita de café de sal
- 33 cl (una lata) de cerveza rubia
- 1 cucharadita de miel líquida
- mantequilla para el molde.

   Precalentar el horno a 180º y preparar todos los ingredientes.

   En un gran recipiente, poner la harina, el sobre de levadura y la sal (ojo, que no se junten sal y levadura). Mezclar los ingredientes. Añadir la miel y la cerveza de manera progresiva. Amasar 10 minutos y añadir un poco de harina si se pega mucho a las manos.

   Untar un molde cake con mantequilla e introducir la masa. No necesita tiempo de reposo.

   Hornear durante 45 minutos, supervisando el final de la cocción. Yo lo he tenido que poner 15 min. más, pero dependerá del horno. El pan debe estar dorado.




   Desmoldar y dejar enfriar sobre una rejilla (Pero como más bueno está es recién salido del horno, quemándote las manos y comiéndolo a pellizcos).

   Este pan se hace muy rápido, cuando lo hice empecé a las 19:30 y cenamos con él.
  
   Para mi gusto, muy bueno, el sabor a cerveza es muy evidente, pero no molesta y no sabe nada a levadura, cosa que otros panes que no necesitan fermento tienen el problema de que la levadura sobresale mucho.
  
   Para quien tenga thermomix, más fácil todavía: mezclas los ingredientes en velocidad 5, echando la cerveza poco a poco) y luego amasas 10 minutos a velocidad espiga.




   Venga, ¿quién se anima? Os aseguro que es muy fácil, y yo nunca miento...

sábado, 28 de mayo de 2011

MOLLETES PARA EL DESAYUNO



   Este apunte ya es conocido por mis seguidores en Facebook (jijiji, siempre quise decir esto), así que les ahorro leer el ladrillo que viene más abajo, aunque también pueden volver a leerla por eso de quedar bien con su amiga y hacer los comentarios pertinentes.
    Esta receta de pan no es de las más sencillas. Es conveniente haber experimentado antes con otros panes más sencillos, pero aún así es bastante asequible. La idea era conseguir unos bocadillos blanditos para que mis niñas se llevaran al cole. Todos los bollitos que hacía me quedaban demasiado densos, muy buenos, pero no eran apropiados para comer en bocadillo y sin tostar. El truco ha sido utilizar harina de fuerza y, además, la justa, no caer en la tentación de echar más harina para trabajarla mejor sino amasar la masa durante el tiempo suficiente para que el pan quede esponjoso (Gracias Raquelilla por el consejo)



            INGREDIENTES: 
  • 150 gr. agua
  • 150 ml leche
  • 550 harina fuerza
  • 1 cta. miel
  • 2 ctas. sal
  • 1 cta. lecitina de soja
  • 50 gr. de aceite 
  • 150 gr. masa madre 
  • 12 gr. de levadura de panadero

          PREPARACIÓN MASA MADRE
  • El primer día ponemos en un tarro 50 gr. de harina integral (muy importante que sea integral, si no, no fermenta) y 50 gr. de agua templada. Lo dejamos reposar 24 horas a temperatura ambiente y cubierto con un trapo.
  • El segundo día duplicamos cantidades y añadimos 20 gr. de azúcar. En este punto ya podemos echar harina de fuerza. Cubrimos con un trapo.
  • El tercer día echamos 200 gr. de harina y 200 de agua templada y dejamos reposar otras 24 horas. Ya se puede usar. 
         PREPARACIÓN EN THERMOMIX

   Poner agua, aceite, levadura y miel en vaso 1 minuto, 37º , Velocidad 2.
   Incorporar harina, sal y lecitina, Velocidad Espiga, 3 minutos.
   Añadir masa madre y amasar 10 minutos a Velocidad espiga.
   (La preparación tradicional consiste en amasar, amasar y amasar, sólo hay que tener la precaución de poner el agua tibia)

   Aquí es donde viene el quid de la cuestión. En función de la densidad de la masa madre que hayas incorporado habrá que añadir un poco más de harina o no. Y esto es algo que no se puede dar con exactitud ya que depende de muchos factores: la clase de harina, su calidad, el amasado…

   Yo, haciendo caso a mi amiga Raquel, saqué la masa del vaso cuando todavía estaba un poco pegajosa y, siguiendo su consejo, en lugar de amasar en la mesa echando más harina utilicé la “técnica de la paliza” y me lié a tortas con la masa… Bueno, así queda un poco violento, pero es la pura realidad. Se trata de coger la masa y golpearla contra la mesa unos diez minutos (ponte alguna musiquilla de fondo, porque te puede dar algo…), o hasta que tu veas que ya se puede trabajar la masa. Como verás, seguimos hablando en términos muy abstractos, pero es que lo del pan es un misterio, tienes que probar y probar hasta que le das el punto.

   Cuando veas que la masa ya está preparada, haces una bola, la metes en un bol untado de aceite y la cubres con un paño espolvoreado de harina. Dejas fermentar durante hora y media.

   Cuando pase el tiempo, desgasificar la masa (o sea, liarte a tortas de nuevo, pero mucho menos tiempo), haces un rollo y cortas porciones de igual peso. Se dan forma a los bollitos como más te guste y dejamos fermentar en la bandeja hasta que doblen el volumen (Cómo estamos usando harina de fuerza, es muy importante que se realicen estos levados). En la receta original ponía hora y media, pero estamos en las mismas, yo como tenía la cocina muy templada porque llevaba toda la tarde horneando sólo necesité unos cuarenta y cinco minutos. Dependerá de la estación del año, la temperatura de la cocina… Debes cubrir los bollitos también con el trapo.

   Precalentamos el horno a 200º y mientras introducimos una olla con trapos mojados para producir vapor. Cuando el pan haya fermentado, horneamos durante 30 minutos a media altura. Sacamos y cubrimos con un paño.

   Salen unos bollitos deliciosos, supertiernos y nada apelmazados, que se conservan bastante blanditos, por lo que son ideales para el cole de los niños. También se pueden congelar perfectamente, abiertos por la mitad. Se sacan por la mañana, se prepara el bocata con el pan aún congelado y para la hora del desayuno los tienen en su punto.