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jueves, 13 de junio de 2013

CODILLO ASADO






Hoy traigo una recetas de las que gustan a mi Manolo. 

De vez en cuando tengo que apaciguar mi fiebre pastelera y preparar un buen guiso o un asado para que no se me enfurruñe y me diga que nunca le hago nada a su gusto... que tratándose de la cocina, sólo pienso en las niñas y en mí... que a nosotras nos encantan los bizcochos, pero a él no ... (léase con tono lastimero y apesadumbrado)

 En momentos así pienso en las personas que me preguntan si quisiera tener un tercer hijo e ir a por el niño... Y yo me sonrío y pienso para mis adentros: "pero si ya lo teeengo, y además, bien criadiiiitooooo". 
No puedo pedir más. Somos una familia de lo más completita.

Ironías aparte (¿o no tan ironías....?), con sólo ver la foto, a Manolo le ha cambiado la cara y ha puesto una sonrisa descomunal. 
Es tan fácil hacerle feliz. 

Porque es una receta francamente fácil y da un resultado majestuoso. 

Nosotros el codillo lo preparamos normalmente para comer en fin de semana. Y es toda una fiesta sentir el olor que va quedando en casa mientras se está asando, ver las caras de felicidad de los tres cuando saco la bandeja y el gesto de satisfacción de Manuela mientras se chupa los dedos después de comer "este pollito tan rico", como ella lo llama. Candela ni habla, se queda sin palabras... sólo se oye "Uhmmmmm", con su variante "uhmmmm, maami" combinado en ocasiones con un sonoro "slurrrppp", dependiendo de si coge la servilleta u opta por imitar a su hermana...

Como se van acercando los calores y sé que a mucha gente le da pereza encender el horno (yo tengo que ser masoquista, porque no dejo de utilizarlo), no deberíais dejar mucho tiempo para preparar esta receta. Sé que os va a gustar.


INGREDIENTES

  • 4 codillos de cerdo (si sobra podéis hacer croquetas y ya tenéis la cena)
  • Patatas medianitas y cebollas al gusto
  • Sal y pimienta
  • Ajo y cebolla molidos
  • Aceite de oliva
  • 1 hoja de perejil
  • 1/2 vaso de vino blanco

PREPARACIÓN

Cocer en la olla rápida los codillos con agua, sal y la hoja de laurel durante media hora. No es necesario que el agua cubra la carne. Yo doy este paso para así ablandarlos ya que si no tendrían que pasar mucho más tiempo en el horno. Guardamos el caldito que se forma.

Pelamos las patatas y las cebollas.

Precalentamos el horno a 200º.

Cuando ya estén cocidos, cogemos la placa del horno, la embadurnamos de aceite y ponemos los codillos sobre ella. Los rociamos con aceite, y ponemos las especias y la sal al gusto. Damos la vuelta y repetimos el proceso.

Ponemos en la bandeja las patatas, que a mí me gusta dejar enteras si no son muy grandes, y las cebollas partidas por la mitad y también espolvoreamos de sal y especias.

Ponemos el caldo que se ha formado al cocer los codillos y el vino blanco que cubra el fondo de la bandeja, pero una capa finita que iremos reponiendo de caldo conforme se vaya secando para que junto con el jugo de la carne se forme una salsita.

Horneamos durante una hora, dando la vuelta a la carne a la media hora. Como cada horno es un mundo aconsejo que deis una miradita de vez en cuando y lo saquéis cuando el codillo esté doradito y las patatas tiernecitas. No olvidéis rociar con el caldo, que no se quede seca nunca la bandeja.





En esta ocasión, como había espacio en la bandeja, completé con unos muslos de pollo. 

¡¡¡Mi gente ya no sabía dónde acudir...!!!!


sábado, 13 de abril de 2013

LOMO CON CEBOLLA CARAMELIZADA






Hace ya un mes que entró la primavera por estas latitudes. 

Me consta que amigas blogueras como Iela, de la página "Cultura Femenina", todavía está disfrutando de las nieves del Canadá, pero por aquí ya se huele el azahar. Apetece tomar cerveza fresquita en el paseo marítimo, quitarse los jerseys de cuello alto (afortunadamente para los ojos de mi marido), empezar a utilizar de nuevo ropa fresquita,  de alegres colores, pasear por la playa...

... comprar cientos de pañuelos de papel para sonarse los moquillos consecuencia de las alergias al polen y hartarse de antihistamínicos, tomar revitalizantes para combatir la astenia primaveral, curarse los herpes oculares que ya se sienten como en casa y, por cierto, nadie les ha invitado, salir muy abrigadito por la mañana porque hace fresco mientras a las 12 del mediodía el sol te aplasta y sientes como tus pies se van hinchando porque todavía no te has atrevido a sacar las sandalias...

En fin, las dos caras de la misma moneda. Dejo a gusto del consumidor identificarse con la primera o la segunda parte. 

A mí personalmente no me gustan los términos medios. Me gusta saber a qué atenerme... Si hace frío pues frío y si no, pues calorcito, No quiero devanarme los sesos pensando qué ropa les dejo preparada a mis niñas la noche anterior para ir al cole al día siguiente sin saber cómo va a amanecer (y no me habléis de las predicciones metereológicas, que tienen tarea...!!!)

Y diréis, ¿qué tiene esto que ver con el lomo con cebolla caramelizada?... 

Pues nada.... pero me he quedado la mar de a gusto... Esto de desahogarse con los amigos es la mejor terapia del mundo

Es ésta una receta muy pero que muy fácil y resultona. En esta ocasión la preparé con un trozo de cinta de lomo, pero queda muy rica también con solomillo. Y se puede acompañar de arroz, patatas, sémola de cous cous...A vuestro gusto.


INGREDIENTES

  • Lomo de cerdo (aproximadamente 500 gr.)
  • 3 cebollas
  • 1 hoja de laurel
  • 2 cucharadas de azúcar morena
  • 1/2 vaso de agua
  • 1/2 vaso de vino dulce (Málaga, Oporto, Jerez)
  • Aceite de oliva
  • Sal y pimienta

PREPARACIÓN

Ponemos aceite en la cacerola y sellamos la carne (la sofreímos bien por todos lados para que no suelte el jugo). Salpimentamos y reservamos.

Cortamos en láminas las cebollas y sofreímos en la cacerola a fuego medio junto con la cebolla. Cuando estén blanditas añadimos el vino y el agua, damos un hervor, ponemos la hoja de laurel, el trozo de carne que hemos sellado y cocinamos.

Yo lo hago en la olla rápida y sólo tarda 15 minutos desde que sube la pesa. Si queréis hacerlo en la olla convencional, deberéis dejarlo cocer a fuego medio mínimo durante media hora.

Una vez hecho, se saca, se filetea y se disfruta con un buen vinito o una cervecita bien fresquita para celebrar que pronto llegará el verano...




martes, 17 de abril de 2012

ALBÓNDIGAS EN SALSA DE TOMATE

   Acabo de preparar unos cupcakes de chocolate con nutella escandalosos.

   Tanto, que he estado a punto de relegar esta receta al olvido sempiterno para enseñároslos. Pero haciendo un gran esfuerzo de contención me he mantenido firme y lo he dejado para su momento, que llegará, pero no es éste.

   Y esta decisión ha dado lugar a una reflexión, de esas profundas que tengo de vez en cuando y que, como ya estaréis intuyendo y algunos temiendo, voy a compartir con vosotros.

   Imaginad la situación. Tengo mi receta de albóndigas a medio preparar para subirla al blog. Riquísimas, un plato tradicional que nos acompaña desde nuestra más tierna infancia y hoy día hace las delicias de nuestros hijos. Les hago sus fotitos, con más o menos fortuna y espero a tener un ratito de tranquilidad para ponerme con el ordenador y redactar la entrada.

   Pero llega un domingo... me pongo a experimentar en la cocina... y preparo por primera vez unas magdalenas de chocolate, cubiertas con más chocolate, preciosísimas, desbordantes, brillantes... (bueno, bueno, la verdad es que me he emocionado un poco) y empiezo a olvidarme de las albondiguitas de siempre... Subo las fotos de los cupcakes al ordenador, empiezo a redactar la entrada... pero algo chirría en mi interior... mi conciencia no está tranquila. Esas pequeñas bolitas cubiertas de salsita de tomate están compitiendo con unas rechocolatosas magdalenas, y además en unas circunstancias francamente adversas pues ya he cenado y apetece ese dulcecito de última hora...

   Por suerte, el sentido común predomina en esta situación y mantengo la frialdad suficiente para poner a cada una en su sitio. Las albóndigas en salsa son la reina de la mesa cuando hay apetito de verdad y tienen que ocupar el lugar que les corresponde.Y si estaban primero pues estaban primero. Ya habrá tiempo para los cupcakes.


   ¿Se me ha ido la pinza o esta situación se puede dar en otros aspectos menos frívolos de nuestra vida?





INGREDIENTES

  • 1 Kg. de carne picada de cerdo y ternera.
  • 1 huevo
  • 1/2 cebolla
  • 2 dientes de ajo
  • 2 zanahorias
  • Perejil picado
  • Pan rallado
  • Sal y pimienta
  • Una cucharada de especias Ras El Hanout (opcional)
  • Harina
  • Aceite (si las vas a freir)

Para la salsa
  • 4 tomates grandes maduros (o tomate triturado de lata)
  • 1 pimiento
  • 1/2 cebolla
  • 1 diente de ajo
  • 1/2 vaso de vino blanco
  • Sal, pimienta y una cucharadita de azúcar
  • Aceite

PREPARACIÓN

 
   Ponemos la carne picada en un bol, junto con el huevo batido, la verdura bien picadita, las especias y el pan rallado. Amasamos y dejamos reposar un ratito. Con este preparado formamos las albóndigas. Para ello, ponemos harina en un plato y vamos cogiendo porciones de la carne picada, haciendo bolitas y pasando por harina. En este punto, normalmente se fríen las albóndigas en abundante aceite caliente, pero yo prefiero hacerlas bien en crudo, bien al horno, por eso de ahorrarme unas cuantas calorías. Es conveniente echarse harina en las manos antes de formar las bolitas, así se harán más fácilmente.

   Si decidís hacerlas fritas, pues ya sabéis, vais friendo por tandas y apartando en una fuente cubierta con papel absorbente para que empape el aceite.

   Para hacerlas al horno, precalentamos éste a 200º y vamos colocando las albóndigas sobre la bandeja cubierta con papel de hornear. Rociamos con aceite de oliva e introducimos en el horno hasta que estén doraditas. Ya las tenemos listas para cubrir con la salsa.

   Ahora vamos a preparar la salsa. Sofreímos la cebolla y el pimiento bien picaditos, cuando estén bien pochaditos añadimos el ajo, rehogamos y añadimos el tomate que habremos rallado previamente. Salpimentamos, echamos un poquito de azúcar y sofreímos. Añadimos el vino y dejamos que éste evapore. Podemos dejarlo así o bien pasarlo por la batidora (muy aconsejable con los niños que empiezan a apartar todas las "cositas verdes" que encuentran por el camino). Si veis que la salsa queda muy espesa, podéis añadir un poquito de agua, ya depende de vuestros gustos.

Vertemos la salsita sobre las albóndigas y a comerrrrrr.....


   Como os comenté antes, en alguna ocasión las he preparado en crudo, o sea, enharinamos y en lugar de freírlas, las pongo en una olla anchita con la salsa y se van cociendo. En este caso hay que tener la precaución de mover frecuentemente la cacerola para que no se peguen y hacerlo con cuidado ya que al no estar fritas, se pueden romper al principio de la cocción.  La verdad, la verdad, es que frititas están superbuenas, pero no es mala opción si tienes prisa o quieres mantener la línea y comer un poquito más sano. 

¡Anda que no están bonitas mis albóndigas con estas patatitas!

martes, 27 de diciembre de 2011

Carrilladas de cerdo estofadas con Oporto, frutos secos y orejones



   En este mundo bloguero gastronómico existen muchas maneras de atraer la atención de la gente. La forma en que muestras tus platos es tu primera carta de presentación y el que más y el que menos nos esforzamos en hacer fotos que transmitan lo apetecible que nos resulta el plato (la verdad, algunos con más fortuna que otros). Hay algunos blogs a los que te enganchas porque sus fotografías son auténticas obras de arte y te dejan con la boca abierta, y otros, como el que suscribo, en que nos damos por satisfechos si nos dejan echar la fotillo antes de abalanzarse sobre el plato, eso sí, servidos en la mejor vajilla que tenemos en casa. 

   Otros nos presentan unas recetas súper originales y de una creatividad que parecen obra de magia. Los hay especializados en repostería, decoración de galletas, cupcakes o simplemente recetas que se salen de lo habitual y suelen darnos muy buenas ideas cuando se trata de sorprender en algún momento.

   En algunos casos, te gusta leer lo que escribe la persona que publica la receta. Se aprende un montón con esto de la gastronomía, de cine, de literatura, geografía, historia... o simplemente te gustan las anécdotas que en sus entradas se plasman y disfrutas como si estuvieras leyendo un libro o viendo una película. O incluso entablas una relación que va más allá del mero intercambio de recetas y te gusta saber qué es de la vida de esa persona o qué quiere compartir contigo.

   Pero... hay un pero...(realmente es un "perito", porque no contradice nada de lo que he dicho anteriormente) y es que cuando voy a cocinar algo y no quiero experimentar "nuevas sensaciones", me voy a aquellos blogs que sé que son garantía de buena cocina. En ellos se pueden dar todas o algunas de las características anteriores, pero lo que los diferencia del resto es que tengo la certeza de que mi gente se va a chupar los dedillos cuando terminen de comer el plato que he preparado siguiendo sus instrucciones. No es fácil dar con estos blogs, sobre todo con la de fuegos artificiales que pululan por la red, pero cuando los localizas los dejas ya fichados para siempre. En mis entradas podréis localizar a muchos de éstos, ya que muchas de mis recetas están inspiradas en ellos y siempre los menciono.

   Toda esta historia viene porque estaba intentando buscar un nombre sofisticado al plato que hoy os presento y que no es ni más ni menos que Carrillada de cerdo con vino de Oporto y Frutos Secos. Podría haberlo llamado Medallón de Carrillada Ibérica con reducción de Pedro Ximénez y frutos desecados al aire del otoño. Pero lo del medallón no sé muy bien si es por que es redondita o porque se ponen en la bandeja un trocito al lado de otro; ibérica no me consta que fuera; reducir no reduje mucho, porque me gusta que quede bastante salsita para mojar y el oloroso que tenía en casa era un Oporto del Mercadona propio para estos casos pero mucho menos glamuroso que el Pedro Ximénez; bueno y lo de los frutos desecados y el aire del otoño ha sido una licencia poética, ya que  todo lo compré en bolsitas y bien sequito. 

   Y en ese momento, recordé lo que le pido yo a un buen recetario de cocina: que me lo expliquen bien, que salga rico y fuegos artificiales los justos (y lo digo yo, que todavía no he puesto los ingredientes y ni me acuerdo de qué cantidades utilicé !!!!!!). Así que hoy tenemos Carrilladas de cerdo estofadas con Oporto, frutos secos y orejones.

INGREDIENTES

  • 1 Kg. de carrilladas de cerdo
  • 1 cebolla
  • 4 dientes de ajo (por poner un número...)
  • Orejones, pasas, ciruelas pasas, piñones, almendras... al gusto
  • 1 vasito de vino de oporto
  • 1 vasito de caldo de carne (si lo tienes casero bien, si no una pastillita te puede servir)
  • Sal y pimienta.






PREPARACIÓN

   Ponemos aceite en una olla y sellamos la carne para que no suelte jugo. Una vez doradita, salpimentamos y sacamos a un plato. En la misma olla, echamos la cebolla cortada en láminas, los ajos en trozos grandes y rehogamos. Añadimos los frutos secos y vertemos el vaso de caldo y el de vino. Cuando pongo almendras o avellanas, me gusta añadirlas al final para que se mantengan bien crujientitas, pero eso va en gustos. Hay veces que sólo le pongo los orejones y unas pasas, lo que tenga en casa.

   Añadimos la carne y cuando hierva bajamos el fuego y cocemos hasta que la carne esté blandita. Si usas la olla rápida, una vez que sube la pesa, deja cocer 20 minutos.

   Pues listo. En mi casa las tengo que acompañar de patatas fritas, porque si no parece que no han comido, pero también admite un arrocito. En alguna ocasión he puesto cous cous como guarnición y el resultado fue pecaminoso, cuando terminamos los platos estaban limpitos como la patena.

   ¿Os parece una buena idea para esta Nochevieja?

   Un besito para todos.

domingo, 18 de septiembre de 2011

OSSOBUCO


   Hoy os voy a presentar mi Ossobuco Exprés. Es una versión reducida del ossobuco a la milanesa y exprés porque lo he hecho en la olla rápida. Se puede hacer perfectamente con una olla normal pero entonces dejaría de ser exprés ¿verdad?

   El ossobuco es el corte transversal en rodajas gruesas del jarrete de ternera y su traducción literal del italiano es "hueso hueco". En el interior del hueso encontramos el tuétano, delicioso. Cuando las niñas eran pequeñas nos lo comíamos Manolo y yo pero ya han aprendido el tema y ahora pueden haber tortas...


INGREDIENTES:

Tres piezas de ossobuco
2 cebollas
4 zanahorias grandecitas
Aceite
Sal y pimienta
1 vaso del vino tinto
1/2 vaso de agua
Tomillo y romero
2 dientes de ajo 
Ralladura de limón


PREPARACIÓN


   En la olla donde vamos a hacer el guiso sofreímos la carne para sellarla. Una vez doradita, salpimentamos, apartamos y añadimos la cebolla muy picadita y la pochamos. Cuando esté blandita añadimos la zanahoria muy troceada y la carne, echamos el tomillo y el romero,  el vino y el agua.  Cerramos la olla y cuando suba la pesa ponemos el fuego bajito y dejamos cocer durante 30 minutos. Cuando termine la cocción y se pueda abrir la olla, corregimos de sal y añadimos los dos dientes de ajo prensados y la ralladura de limón, damos un hervorcito y servimos. En este caso lo acompañé de arroz salvaje hervido y patatas fritas (en mi casa son patatafritaadictos).

Como veis, un plato de lujo y más sencillo imposible.





Buen provecho y besitos.

lunes, 25 de julio de 2011

ESTOFADO

   Hoy toca receta cotidiana, que no por ser habitual resulta menos apreciada. Manolo (para quien no lo sepa, mi marido) me ha sugerido que podía crear una sección dentro del blog con mis recetas de todos los días. Así, si algún día necesitamos que sea él quien cocine, tendrá un acceso rápido y fácil a la receta. A mí, como idea me ha parecido fabulosa. Lo de la práctica es lo que veo así como menos probable... Y es que a mi Manué, esto de la cocina, pues que no... que ya su mujer, su madre y su suegra lo hacen muy bien (y él... se deja querer).

   Con la cocina diaria nos encontramos con sentimientos enfrentados. Por un lado, puede resultar tediosa y frustante: poco tiempo para comprar, prisas tanto para cocinar como para comer, sensación de comer siempre lo mismo, protestas de las niñas porque justo hoy querían macarrones !!! Por otro lado, en las comidas del día a día nos encontramos con platos magistrales, deliciosos, que nos enseñaron nuestras madres y abuelas (y en muchos casos, padres y abuelos) y que transmitiremos a nuestros hijos que, a su vez, compartirán con sus familias. Vamos... que no estamos hablando de ninguna tontería... Además, ¿quién no ha pedido a su madre que le prepare un cocidito cuando ha estado fuera mucho tiempo?
   Para evitar sertirnos desmotivados a la hora de preparar estas comidas, deberíamos intentar imaginar que todos los días preparamos una comida de gala e intentar hacernos con los mejores ingredientes, ponerle mucho cariño (la hacemos para las personas que más queremos, aunque a veces no sean conscientes de nuestro esfuerzo), un poquito de tiempo y sobre todo (cosa que todavía no he conseguido) PLANIFICACIÓN.

   Pero esto de tener tiempo, en la actualidad, es complicado (el cariño nunca debe faltar) por lo que en esta entrada, como en las próximas que haga de esta temática voy a proponer dos alternativas: la rápida (o sea, la que hago yo normalmente) y la "sin prisas" , que podremos poner en práctica los días que estemos tranquilos en casa y podamos hacer de comer mientras nos dedicamos también a otras cosas (tampoco hay que hacer guardia delante de la olla, ¿eh?) La diferencia entre una y otra estriba principalmente en el tiempo que voy a tener cociendo el guiso, ya que la elaboración prácticamente es la misma.

   Voy a estrenar este apartado con un guiso de carne de ternera con patatas o estofado o guisillo o guisaíllo... o como quiera que lo llamemos, conocido por todos, contundente y exquisito.

   Este guiso en mi casa se hace normalmente con carne de ternera, pero también se puede hacer con pollo (y resultará menos calórico). Yo, además de las verduras que normalmente se le pone, añado un calabacín, que se disuelve completamente en el caldo y es otra forma de que las niñas coman verduras sin que se den mucha cuenta. He leído en un libro de recetas que con los restos del estofado se pueden preparar unas ricas croquetas. Nunca lo he probado, pero en cuanto pueda lo haré y os contaré mi experiencia.





INGREDIENTES

  • 1/2 Kg. de carne de ternera
  • Aceite (al gusto)
  • 4 patatas grandecitas
  • 2 zanahorias
  • 1 calabacín
  • 1/2 cebolla
  • 1 pimiento verde pequeño
  • 1 trocito de pimiento rojo fresco o de lata
  • 1 tomate (o un poco de tomate triturado en lata)
  • 1/2 vaso vino (opcional, preferiblemente tinto)
  • Pimentón, tomillo, sal y pimienta
  • Canela (opcional)

PREPARACIÓN RÁPIDA

   Vamos a utilizar la olla rápida. Echamos aceite en la olla y sofreímos la carne con sal y pimienta. Cuando se haya sellado la carne, añadimos el tomate rallado (o una cucharada de tomate frito), los pimientos y la cebolla en trocitos pequeños y sofreímos un poco. Añadimos el resto de las especias y removemos. Incorporamos el vino y añadimos las patatas, el calabacín y las zanahorias que habremos cortado en tacos. Añadimos agua y cerramos la olla. No es necesario cubrir todo con agua porque con la olla rápida se suelta mucho líquido y puede quedar demasiado caldoso. Dejamos cocer 15 minutos (cada olla rápida es un mundo, en mi caso dejo que suba la pesa y cuando está arriba, bajo el fuego al mínimo y la dejo el tiempo necesario, luego apago el fuego y espero a que baje la pesa). Servimos.

PREPARACIÓN LENTA

   Sofreímos un poco la carne y reservamos. Picamos la verdura y rallamos el tomate. Ponemos a sofreir la cebolla con el pimiento y cuando esté bien pochadito añadimos el tomate, dejamos hacer un poco, echamos el vino y dejamos que evapore un poco. Pasamos a un recipiente y trituramos con la batidora (también se puede dejar entero, eso va en gustos).

   Volvemos a poner en la cacerola la carne junto con el sofrito triturado, añadimos la sal y las especias, removemos y cubrimos con agua, dejamos cocer una media hora y luego añadimos las patatas, las zanahorias y el calabacín que habremos troceado con antelación. A mí me gusta cortar las patatas "a pellizcos" (jejeje, es una forma de hablar), porque así el caldo queda más espesito. Con esto quiero decir que clavamos el cuchillo en la patata y arrancamos el trozo. Dejamos cocer el guiso despacito hasta que veamos que la carne está tierna.

   Éstos son los platos a los que, generalmente, no se les hace ninguna fiesta, pero yo he comprobado que en mi casa no pueden faltar, porque son garantía de que mis hijas van a comer sin problemas. Me encanta ver a Manuela mojando trocitos de pan en el caldito y a Candela pidiéndome un poquito más para repetir... Luego, si ha sobrado, podemos triturarlo todo con la batidora y tienes un puré muy completito para la cena.

Bon apétit!

martes, 21 de junio de 2011

POLLO ADOBADO O NUGGETS DE POLLO




    Es ésta otra de mis complejas recetas cuya dificultad estriba, no en su elaboración, sino en la facultad que tenga  tu familia de esperar a que pongas la mesa para empezar a comer...

   Si exceptuamos el tiempo que tiene que estar macerando, en quince minutos habremos preparado una cena que los niños de la casa (y los no tan niños) aplaudirían sin dudar, si no tuvieran las manos ocupadas en quitarse los unos a los otros las últimas porciones del pollito objeto de nuestro post.

   Esta receta la he rescatado del blog "Al sur del sur", de Reme, una malagueña que tiene unas manos fabulosas para la cocina y de la que, aunque ella no lo sepa, estoy aprendiendo un montón. He hecho unas poquitas modificaciones pero creo que son irrelevantes.

     INGREDIENTES
  • 1/2 Kg. pechuga de pollo
  • 1 yogurt natural
  • Sal
  • 1 cta. pimentón de la Vera (es espectacular el sabor que deja en los platos)
  • ½ cta. pimienta negra molida
  • ½ cta. ajo molido
  • ½ cta. cebolla molida
  • Harina para rebozar (ella lo hace con corn flakes desmenuzados, pero es que yo no tenía)
   PREPARACIÓN
   Troceamos las pechugas y las salamos. Dependiendo de las prisas que tengamos podemos hacer los trozos más grandes o más pequeñitos. Si los hacemos más pequeños, les podremos vender la moto a los pitufos de la casa de que están comiendo Nuggets, y en ese momento te conviertirás en la madre más maravillosa del mundo (Pero serán pelotas…!!!).
   Mezclamos el yogur con las especias y ponemos el pollo en maceración en esta mezcla durante al menos una hora. Enharinamos y freímos en aceite bien caliente. 






    Una vez frito, sacamos sobre un plato cubierto con papel absorbente y os aseguro que costará trabajo que llegue la bandeja íntegra a la mesa. Les encanta a chicos y a mayores...