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domingo, 26 de enero de 2014

NATILLAS










Ausencia de amor
Cómo será pregunto.
Cómo será tocarte a mi costado.
Ando de loco por el aire
que ando que no ando.

Cómo será acostarme
en tu país de pechos tan lejano.
Ando de pobre cristo a tu recuerdo
clavado, reclavado.

Será ya como sea.
Tal vez me estalle el cuerpo todo lo que he esperado.
Me comerás entonces dulcemente
pedazo por pedazo.

Seré lo que debiera.
Tu pie. Tu mano.
               Juan Gelman



El pasado 14 de enero moría Juan Gelman. 

Sentí una enorme tristeza, no tanto por su muerte, que también, sino por su historia, por la certeza de su sufrimiento. 
Un dolor que me resulta insoportable sólo el pensarlo.
Aún más, sabiendo que fue la historia de miles de personas (y lo sigue siendo en muchos lugares del planeta)

Ese mismo día cumplía años mi padre, también poeta, y aunque sé que no lee este blog, quiero regalarle la poesía de Juan Gelman, su historia y su voz, para que siga disfrutando con la palabra ...y lo haga muchos años más (Sé que de una forma o de otra te llegará esto, papi, a ver si le tenemos menos miedo a las nuevas tecnologías...)

También quiero regalar a mi padre y a todos vosotros mi postre favorito: unas natillas.


A veces nos dejamos deslumbrar por todos estos postres sofisticados que vemos en libros, revistas y páginas web de recetas (incluyendo la mía) y nos olvidamos de lo ricos que resultan los tradicionales, los de toda la vida: el flan, el arroz con leche, las natillas.... No es que no los prepare, que sí que los hago en casa con mucha frecuencia, pero de tan familiares, no
caigo en subirlos al blog.

Así que este pasado fin de semana decidí que iba a darme un homenaje, hice estas ricas natillas y las fotografié para poder enseñaros como se preparan en casa.

 A ver... tomad nota... se coge un sobrecito de preparado para natillas de la marca que más os guste, calentamos la leche...

Nooooooo, ..... no os dejéis engañar... que a mí me gustan mis natillitas, las caseras, hechas con huevo, leche, azúcar, canela, limón... aunque ya sabéis que a Manolo y a las niñas le gustan los sobrecitos  (pero para eso no hace falta hacer una entrada al blog ...¿o sí?) Y como podréis comprobar, tardamos lo mismo en preparar unas que otras, así que la duda ofende.


INGREDIENTES

  • 600 gr. de leche
  • 6 yemas de huevo o tres huevos enteros
  • 130 gr. de azúcar
  • La cáscara de un limón (sólo la parte amarilla)
  • 1 ramita de canela 
  • Canela en polvo
  • Galletas ( a mí me gustan tipo Tosta Rica)
  • 1 cucharada de harina de maíz o Maizena (opcional) 
  • Una pizquita de colorante alimentario si te gusta que queden más amarillitas (y hacer creer a los tuyos que son de las de sobrecito...)



PREPARACIÓN THERMOMIX

Ponemos la mariposa en las cuchillas y echamos en el vaso todos los ingredientes excepto la piel del limón y la ramita de canela, mezclamos 10 segundos, velocidad 3 y 1/2. Añadimos la piel del limón y el palo de canela y programamos 10 minutos, 90º, velocidad 3. A continuación otros 2 minutos a la misma velocidad, sin temperatura.

Volcamos el contenido del vaso en unos recipientes, metemos las galletas y espolvoreamos con canela. Si queremos que la galleta esté blandita ponemos éstas en el fondo del plato antes de verter la leche.



PREPARACIÓN TRADICIONAL

Separamos un vaso de leche y mezclamos en él los huevos y la harina de maíz. Ponemos el resto de la leche en un cacito a calentar y cuando veamos que está caliente (pero no hirviendo) vertemos la mezcla de huevos y batimos bien con unas varillas hasta que comience a hervir. En ese momento apartamos del fuego y batimos enérgicamente para que no queden grumos.

Y volcamos en los cuencos como he explicado anteriormente.

Os dejo este video por si tenéis un ratito. 

No me gusta, por lo general, escuchar recitar a los poetas sus propios versos, pero la voz de Juan Gelman es un valor añadido a su poesía, espero que lo disfrutéis tanto como yo.




viernes, 20 de diciembre de 2013

MANTECADOS DE LIMÓN Y DE CACAO






Quienes tengo a mi alrededor saben que llevo una temporadita bastante molesta con una contractura en el cuello. 

Me ha tenido a mal vivir. 

Todo el mundo me dice que mucho reposo y esa palabra desapareció de mi vida hace mucho tiempo. Si a eso le añadimos un catarrazo descomunal, un cierre de ejercicio económico y yo, que no soy nada quejica pero nada, nada... podéis pensar sin temor a equivocaros que no haya hecho muy fácil la vida a a las personas que tengo a mi alrededor... (pobre Manolillo, mi santo varón...)

En esa tesitura (con el cuello torcido, los moquillos goteando, una tos de ex fumador recalcitrante y las aplicaciones presupuestarias rondándome la cabeza) nos fuimos un grupito de compañeros de trabajo de comida de Navidad. 

La mañana comenzó regu, regu. Una de mis amigas no venía a la comida porque no se encontraba bien, los papeles en mi mesa parecían las lágrimas de Tagore, que no me dejaban ni ver las estrellas ni a mi compañera de enfrente y cada vez que movía el cuello se podían escuchar castañuelas por Seguidillas...

Pero a pesar de todo, cuando terminó nuestra jornada laboral, salí con todos con el firme propósito de pasar un buen rato...

Y bien que lo conseguimos. 

Subida sobre mis tacones de 8 centímetros desde las siete de la mañana, cuando mi marido me recogió a las 8 de la tarde, estaba afónica, coja, contracturada... pero feliz... Me lo pasé en grande bailando por Rafaela Carrá (que ya he comentado en algún otro lugar que no la aconsejo para arreglar contracturas en el cuello), Camilo Sexto, John Travolta y Olivia Newton John, los Bee Gees... y un sin fin de grandísimos y carrocísimos artistas, ideales para estos eventos (si bien eché de menos a mi grandísimo Raphael)

Después de este día de desenfreno y de poner de nuevo a prueba a mis amigos, que me apoyan incondicionalmente en la metamorfosis musical que protagonizo en estas fechas y que me empuja a bailar sin pudor todo aquello anterior a los años 80, volví a mi cocina más contenta que unas pascuas y deseando preparar dulces típicos de Navidad.

Aquí tenéis dos buenos ejemplos,

MANTECADOS DE CACAO





INGREDIENTES

  • 500 gr. de harina
  • 280 gr. de manteca de cerdo a temperatura ambiente
  • 280 gr. de azúcar glass (Ya sabéis que el azúcar glass podremos comprarla o triturar azúcar en la thermomix, velocidad 5-7-9)
  • 110 gr. de almendra molida
  • 40 gr. de cacao valor sin azúcar
  • 1 cucharadita de canela

PREPARACIÓN

El día anterior secamos la harina y tostamos la almendra. Para ello pondremos la harina en la bandeja del horno bien extendida y la meteremos en el horno durante 1 hora a 140º, removiendo de vez en cuando. No dejaremos que se tueste, se trata sólo de que pierda la humedad y adquiera un tono ligeramente amarillento.

Tostamos la almendra molida en la sartén, con cuidado, que si nos pasamos amarga. También la podemos tostar entera y luego triturarla.

Dejamos ambos ingredientes que se enfríen hasta el día siguiente.

En este punto quisiera comentaros que lo que yo hago normalmente es secar un par de kilos de harina y luego utilizo la que voy necesitando, pesándola una vez ya tostada. Si la pesamos antes de hornearla, se suele perder bastante harina y luego no nos cuadran las cantidades. Ya sabéis lo exacta que es la repostería... 

Al día siguiente o cuando ya tengamos fría la harina, la vertemos en un bol. Previamente la habremos tamizado para que la masa no tenga muchos grumos. Si tenemos thermomix, sin problema, le pegamos un buen meneíllo, velocidad progresiva 5-7-9 y listo. Si no la tenemos (o como me pasó a mí ayer, tenía dentro la masa del roscón de reyes haciendo el primer levado), metemos la batidora a tope, para romper todos los granitos que hayan quedado.

Añadimos el azúcar, el cacao, la almendra molida, la canela y por último la manteca y vamos amasando bien. Este paso me gusta hacerlo a mano, con la thermomix me ha costado bastante trabajo, pero si queréis intentarlo, deberéis utilizar la velocidad espiga para el amasado.


Sacamos la masa, que nos va a quedar con una textura bastante harinosa y formamos los mantecados.

 Vamos cogiendo porciones de masa, que estiraremos despacito con el rodillo, hasta darle el grosor que más nos guste para nuestros mantecados (unos dos centímetros es mi tamaño ideal) y  cortamos con un cortapasta, el vasito de la thermomix o el borde de una copa de cava tipo flauta (tiene un tamamo ideal). La masa que sobra volvemos a ligarla y a seguir ...

Vamos pasando los mantecados a la bandeja del horno cubierta con papel vegetal. No los cogeremos con las manos, porque es una masa muy frágil y se rompe fácilmente, usaremos un cuchillo o una paleta.

Precalentamos el horno a 180º y cuando alcance la temperatura, horneamos durante 12-15 minutos. Sacamos la bandeja pero no manipulamos los mantecados hasta que no se enfríen totalmente porque son muy delicados y se rompen.

 Espolvoreamos con azúcar glas y si somos capaces, los envolvemos en papel de seda para tenerlos bien presentaditos, pero están tan ricos que lo mismo ni da tiempo a ello...


Preparaditos para regalar a los profes de mis hijas





MANTECADOS DE LIMÓN




INGREDIENTES

  • 500 gr. de harina
  • 250 gr. de manteca de cerdo a temperatura ambiente
  • 250 gr. de azúcar glass (Ya sabéis que el azúcar glass podremos comprarla o triturar azúcar en la thermomix, velocidad 5-7-9)
  • La ralladura de dos o tres limones
  • Ajonjolí o huevo batido (opcional)


PREPARACIÓN

Tostamos la harina como hemos hecho anteriormente. Rallamos el limón. Si tenemos thermomix, podemos triturar el azúcar con la ralladura, velocidad 5-7-9 progresivo.

Mezclamos todo y procederemos como con los mantecados de cacao.

Antes de hornearlos, podemos pincelar con huevo batido o espolvorear ajonjolí, al gusto.



Podéis apreciar aquí el maravilloso trabajo de Scrapbooking que hizo mi amiga Esperanza para publicitar en el trabajo mis mantecados y el papel de regalo tan bonito que he comprado este año. Mi cabeza ya echa humo: lo mismo acabo de descubrir una nueva afición.

martes, 5 de noviembre de 2013

Halloween Versus Día de todos los Santos: Tres recetas para disfrutar en estas fechas




Otro año que han pasado estas fiestas como un suspiro...

Fiel a mis costumbres, sigo funcionando con efectos retardados y subo las recetas una vez que ha pasado el momento.

Pero como soy de la opinión de que más vale tarde que nunca, que nunca es tarde si la dicha es buena, que a nadie le amarga un dulce y que a caballo regalado no le mires el diente... (bueno, este refrán se me ha colado, es que me he emocionado emulando a nuestro querido Sancho Panza...), pues eso, que pienso que no tenemos que limitarnos a hacer estos dulces sólo ahora, sino que deberíamos disfrutar de ellos durante todo el año... 

Bueno, con moderación, que luego vienen los "aymadremía" cuando se acerca el verano y nos probamos los bikinis.

Con las galletas, la cosa es fácil. Basta con cambiar los cortadores y la temática para disfrutar de unas deliciosas galletas de mantequilla en cualquier momento.

Con los buñuelos, se me ocurre que podrían ser protagonista de una rica merienda en cualquier momento del invierno, mojados en un chocolatito caliente, si no tenemos ganas de rellenarlos o rociados con miel. A gusto del consumidor.

No voy a hacer una diatriba sobre Halloween o festividad de todos los Santos ya que entiendo que no son incompatibles.
Mis hijas se divierten un montón disfrazándose y pidiendo caramelos a los vecinos y yo con ellas, viéndolas disfrutar y colaborando en lo que puedo para que lo pasen mejor y mis seres queridos que ya no están aquí tienen a diario un sitio de honor en mi pensamiento.
Así que he decidido quedarme con lo mejor de cada cosa: la fiesta para los niños, la repostería, el asado de castañas y el día de descanso, of course (Ufff, el Tenorio lo perdono, siempre me ha resultado durillo de tragar) 



GALLETAS DE MANTEQUILLA

Para la merienda de Halloween, que organizamos un grupo de mamás del recinto en el que vivo, preparé unas galletitas de mantequilla cubiertas con fondant, terroríficas a más no poder. No quedó ni una del miedo que daban...

Después de años intentando conseguir algo decente decorando galletas con glasa. he llegado al convencimiento de que no es lo mío. Así, sin sufrimiento, sin frustaciones, asumiendo mis limitaciones con una sonrisa y felicitando, con deportividad, a aquellas maestras que lo han conseguido y  dominan  este arte... (¿cuela... o se me está viendo el plumero y la cara amarilla de envidia?)

Pues eso, que como tenía que preparar 100 galletas en un par de días y me cunde mucho más el fondant, me puse manos a la obra con los cortadores y la verdad es que quedaron bastante aparentes y de sabor bastante aceptable.

La receta de las galletas es de mi amiga Marta, la especialista en decoración de galletas (y objeto de mi sana envidia y sincera admiración) y aunque he probado otras, por eso de investigar, no he encontrado ninguna que me guste más que la suya.



INGREDIENTES 


  • 200 gr. de mantequilla a temperatura ambiente, 
  • 180 gr. de azúcar, 
  • 1 huevo, 
  • esencia de vainilla y
  • 480 gr. de harina normal.
Mezclamos todos los ingredientes por ese orden, primero con el tenedor y cuando la masa empiece a ponerse más dura, con las manos. Envolvemos con papel film o en una bolsa de congelación y metemos mínimo una hora en la nevera.

Cuando queramos preparar las galletas, sacamos la masa de la nevera, vamos cogiendo trozos de masa la ponemos entre dos papeles de hornear y estiramos con el rodillo hasta alcanzar un grosor de medio centímetro. Cortamos la masa con los cortadores que queramos utilizar y vamos poniendo en la bandeja del horno sobre papel de hornear.
Cuando estén todas las galletas, hornearemos durante 10 minutos aproximadamente a 180ª o hasta que veamos que se están tostando los bordes.
Cortamos el fondant con los mismos cortadores de las galletas y pegamos encima de ésta. Yo para pegarlo suelo preparar un poco de glasa, una mezcla de clara de huevo y azúcar glass aunque a veces he humedecido la galleta con un poco de agua antes de cubrirla con el fondant y éste se ha mantenido bastante bien.

También puedes pincelarlas con huevo batido y espolvorearlas con azúcar antes de hornear. Quedarán doraditas y crujientes y no necesitarán nada más.

Están riquísimas y a los niños les encanta comérselas y prepararlas...

... A los niños y a los papás... Ya veis lo concentrado que estaba Manolo.


BUÑUELOS DE VIENTO

Otra de mis asignaturas pendientes...

Todos los años preparo una receta diferente. No termino de dar con la tecla. Los buñuelos del año pasado me supieron demasiado a huevo y tenía que seguir investigando.

La misma mañana de la festividad de Todos los Santos, consultando el foro de MundoRecetas, lei una entrada de buñuelos que había subido otra forera, Chiqui2, que tenían muy buena pinta y esa tarde me puse manos a la obra. Si queréis ver su receta podéis pinchar aquí.




Han quedado estupendos, creo que será mi receta definitiva. Tengo que controlar un poco la temperatura del aceite al freir, porque se doraban demasiado rápido y por dentro se me han quedado un poco apelmazados, pero vaya, por sacarles algún defecto porque estaban muy ricos.

El día después de hacerlos, comentando en el foro cómo los había hecho, otra amiga, Gijonesa, me comentó que antes de freirlos debería haber guardado la masa en la nevera un ratito antes. Y salen mucho mejor.


Los he rellenado de crema pastelera y crema de chocolate y han llegado a la mesa casi la mitad ya que Manolo y las niñas los iban cogiendo antes de ponerlos en la bandeja.

INGREDIENTES
  • 180 gr. de agua
  • 40 gr. de mantequilla
  • 1 pizca de sal
  • 1 cucharadita de azúcar
  • 1 sobre de levadura Royal (15 gr.)
  • 250 gr. de harina
  • 4 huevos
  • Azúcar glass 
  • Aceite para freir

PREPARACIÓN

Calentamos el agua junto con la mantequilla, la sal y el azúcar. Cuando hierva, apartamos del fuego y vertemos de golpe toda la harina. Mezclamos bien y dejamos templar. Vamos añadiendo los huevos uno a uno, hasta que queden bien integrados. En este punto es donde debería haber metido la masa en la nevera al menos una hora

Calentamos bastante aceite en una sartén y con una cucharilla cogemos un poquito de la masa que echaremos al aceite con ayuda de otra cucharita, para así darle una forma más o menos redondeada. Vamos friendo por tandas y cuando estén doraditos, los sacamos a una bandeja cubierta con papel de cocina para retirar el exceso de aceite.




Cuando estén todos fritos, con una tijerita les cortamos los rabitos que le hayan quedado, y así darle una forma más bonita, que no se vean picos de masa. Le pegamos un tijeretazo al buñuelo para hacerle un hueco por donde meter la crema pastelera o la nata, o con lo que queramos rellenarlos.

Una vez todos rellenos, espolvoreamos con azúcar glass... y a ver si te da tiempo a guardarlos, porque son adictivos...

CREMA PASTELERA

Y si queremos rellenar estos buñuelos, nada mejor que una rica crema pastelera, a la que podemos añadir unas cucharaditas de cacao en polvo. Es una forma de convertirla en crema de chocolate y así se los comen mejor los niños.



INGREDIENTES

Medio litro de leche
6 yemas de huevo
30 gr. de Maizena
1/2 vaina de vainilla
100 gr. de azúcar.

PREPARACIÓN

Calentamos la leche con la vaina de la vainilla, a la que previamente habremos quitado las semillas con la hoja de un cuchillo. Hervimos y reservamos

Mientras batimos con unas varillas las yemas de huevo junto con el azúcar y la Maizena, hasta que esté bien desleído. Vamos añadiendo poco a poco la leche mientras seguimos batiendo. Ponemos todo a fuego lento hasta que espese.

Si cuando termines ves que han quedado grumos, no te preocupes. Mete la batidora y en un plis plas tendrás una fabulosa crema pastelera sin un tropezón.




La que sobró, se la comieron las niñas al día siguiente como si fueran unas natillas.

          ¡¡¡Uhmmmmm!!!!!


jueves, 17 de octubre de 2013

TARTA DE QUESO CON TOFFEE






Casi un mes sin pasar por aquí...

No puede ser... 

Quería continuar mostrándoos los descubrimientos de este verano y sin darme cuenta,  nos ha cogido de pleno el otoño. 

Ya he perdido el bronceado tan favorecedor que tenía y ahora tendré que acostumbrarme de nuevo a tener que maquillarme todas las mañanas para disimular un poco ese moreno aceituna que se me va poniendo conforme avanza la nueva estación.

Esta tartita de queso ha sido otra de las recetas que también he explotado en estos días de estío: la hice para merendar en casa de mi amiga Marta, cuando fuimos a la feria de Villanueva de la Concepción; también la llevé de postre a Algeciras cuando visité a mi tía Caty; para la fiesta de cierre de piscina que hacemos en la urbanización...

 Y para la cena que nuestros queridos amigos Ángel e Idoya nos prepararon con todo su cariño. Un delicioso salpicón portugués y una estupenda lasaña acompañaron esta tarta, que casi no pudimos probar porque no paramos de comer y de beber. Se quedaron con un buen trozo para merendar al día siguiente y sobre todo, para que Ido, que es una maravillosa fotógrafa, me sacara una foto chula y así poder enseñaros el corte. 

Y realizó la preciosa foto que podéis ver al comienzo de esta entrada. 

¡¡¡Me encanta!!!! 

La nombraría fotógrafa oficial de La Flor de la Canela, si no fuera porque Benalmádena me pilla un poco a contrapelo cuando hago la comida, y tengo el móvil así como más a mano. Lo mismo le propongo una colaboración especial de vez en cuando, como los artistas cuando salen esporádicamente en una serie...

¿Qué te parece Idoya? ¿Cuento contigo? Ya sé que sí, guapísima (porque además tengo que deciros que es guapísima)


Ésta foto es mía...en fin... bueno... cumple...

La receta de la tarta es la de la New York Cheesse Cake, que preparé para celebrar mi 41 cumpleaños, y podéis ver si pincháis aquí. 

Lo especial es la salsa de caramelo que le he puesto por encima. Espectacular.. no... Brutal... Incluso sin tarta, la salsita está de muerte, así, mojando el dedito nada más

Precisamente, el lunes fue mi cumple de nuevo y, si bien fue un día corriente en cuanto a trabajo y obligaciones, fue muy especial porque recibí muchísimo cariño y atenciones. Y también regalitos... que a nadie le amarga un dulce. Recibí felicitaciones de mis amigos de la blogosfera por correo electrónico, WhatsApp e incluso una llamada desde Perú que me dio muchísima alegría. Gracias Cyrano, Chusa, Iela, Graciela y Gabriela

Mis compañeros (y amigos) del trabajo, me regalaron una preciosa caja y unas lanitas, que serán responsables de que tenga el blog un poquito más abandonado si cabe. Mi querida Ana se volvió completamente loca y me regaló un bolso y unos zapatos y sé que Lluch tiene una sorpresita para mí, pero todavía no hemos podido tomarnos ese cafecito que llevamos prometiéndonos desde el sábado.

Por supuesto mi familia... zapatos, bolso, delicatessen... Ayyyy, yo quiero que sea mi cumpleaños una vez al mes, no me importa nada ir sumando...

Y mis preciosas niñas me hicieron un dibujo y un bizcocho sorpresa. 
No puedo imaginar un mejor cumpleaños.

Con mis niñas y mi prima Carmen precelebrando el cumple el viernes anterior, mis nuevas lanitas y mi preciosa mujercita con su bizcocho recién sacado del horno (ella solita, solita)

Cómo observaréis soy única en esto de enrollarse como una persiana así que sin más dilaciones vamos a por la receta de la crema de mantequilla salada.

INGREDIENTES

150 gr. de azúcar
25 gr. de mantequilla
100 ml. de nata líquida
1/2 cucharadita de sal gruesa o en escamas

(A ver, todas estas medidas son orientativas, ya que puedes jugar con la cantidad de cada ingrediente en función de si te gusta más o menos espesa)

PREPARACIÓN

Ponemos en un cacito el azúcar y con el fuego no muy fuerte vamos calentando hasta que se haga el caramelo. Una vez fundida toda el azúcar (¿o fundido todo el azúcar? ahhhhh, por favor, ayudaaaaaa a los filólogos que me lean) apartamos el cacito del fuego y vertemos la mantequilla que habremos cortado en trocitos. Mezclamos bien hasta que se integre (cuesta, ¿eh?) y entonces añadimos la nata, removemos, metemos en un frasco y a enfriar. Entonces espesará un poco y podrás utilizar como mejor te venga. 

Si la mantienes en un frasco hermético puede durar hasta un mes en la nevera y si necesitas ponerla un poco más líquida, ponla unos segundos en el microndas.

 Puedes usarla en crepes, bizcochos, natillas... Con la tarta de queso, es un pecado mortal, pero no sufras por la penitencia...








lunes, 2 de septiembre de 2013

BROWNIE SEIS (O CINCO) MINUTOS



¡¡¡Ya estamos de vuelta!!!





¿Cómo han ido esas vacaciones?

Aquí ando disfrutando de los últimos coletazos de descanso estival y organizando la entrada al cole, que en Málaga será el próximo 10 de septiembre.

Cuando el jueves le dije a mis hijas que me quedaban unos días de vacaciones, me pusieron una carita de pena que me dejó pasmada
 ¡¡¡Ay, por favor, criar hijos para esto!!! 

La aclaración vino pocos segundos después: "Mami, es que una semana después de que cojas estas vacaciones, empieza el cole... y no queremos.... estamos disfrutando un montón..."

Ésta ha sido la palabra fetiche de este verano.

 "Disfrutar"

 -  Chicas, tenemos que ir a comprar...- Ay mamá, que comprando no disfrutamos...

- Chicas, ¿queréis apagar ya la maquinita?... - Ayyyy mamá, no nos estás dejando disfrutar de nuestra Nintendo.

- Chicas, no podéis comer más helado... Mamáaaaa, hay que ver que no nos dejas disfrutar de nuestro postre preferido.

- Chicas, ¿queréis salir ya de la piscina, que ha refrescado?... Brrrmamá, brrrrno tenemosbrrr frrrrrríiiooo, brrrr, déjanos disfrutarbrrrr un poquito más de la brrrrpiscina....

El colmo ha sido esta noche cuando, una vez listas para acostarse, voy a llevar a Manuela a su dormitorio y me dice con mucha propiedad "No mamá, hoy duermo en tu cama, porque sólo nos quedan unos días antes de que empiece el cole para poder disfrutar de tu dormitorio..." 

Y tan panchas se han metido en mi cama. 

Y me temo que así estaremos hasta el día 10, teniendo que hacer el traslado de cada una a su dormitorio antes de acostarnos. No vayan a pensar que sus padres no quieren que disfruten de los placeres del verano.



Mi preciosa pastelera. A Candela, en plena fase preadolescente, no tuve narices de sacarle una foto.

  Y si "disfrutar" ha sido nuestra palabra fetiche, la receta de este verano, indiscutiblemente, ha sido el brownie en todas sus variantes.

La idea la tuvo Manuela al ver un capítulo de "Peppa Pig" en el que hacían una tarta de chocolate. Ni corta ni perezosa, mi disfrutona hija se metió en la cocina y se puso a buscar los ingredientes. Debatiéndome entre alentar su iniciativa y dejarla experimentar y mantener la cocina en un estado aceptable de salubridad e higiene, decidí quedarme con ella de apoyo logístico en el proceso de elaboración y nos dispusimos a hacer una receta de brownie al microondas que hace tiempo me enseño mi amiga Marta.

Nos salió un dulce fabuloso, tanto por su sabor como por la rapidez y sencillez de su elaboración, y a partir de ese momento, nos ha acompañado en varias de las celebraciones y reuniones que hemos disfrutado este verano.

¡Allá va!


Manuela quería enseñaros su pastel y su cuadro. En la otra foto podéis apreciar el saqueo al que fue sometido el brownie nada más salir del microondas.



INGREDIENTES

  • 3 huevos
  • 200 gr. de chocolate para fundir
  • 100 gr. de mantequilla
  • 100 gr. de azúcar
  • 75 gr. de harina bizcochona
  • Nueces (opcional)

PREPARACIÓN

Fundimos la mantequilla junto con el chocolate en un bol en el microondas. Tenéis que hacerlo de 30 en 30 segundos, para que el chocolate no se queme e ir removiendo hasta que veáis que el chocolate está completamente fundido e integrado con la mantequilla

En otro recipiente batimos los huevos y añadimos el azúcar y la harina y removemos bien. Añadimos la mezcla de chocolate y mantequilla y batimos.

Vertemos la mezcla en un recipiente apto para microondas, ponemos las nueces si así lo hemos decidido y calentamos durante 6 minutos.

Posiblemente veáis en otras páginas que lo cocinan durante cinco minutos, pero a mí se me quedaba poco hecho. Dependerá de la potencia de cada microondas. Más tiempo tampoco es conveniente porque se quema muy fácilmente, así que aunque veáis que por los extremos se queda un poco húmedo, no insistáis y sacadlo así, a los seis minutos de la cocción.

Este postre como más bueno está es recién sacado, a cucharada limpia, que fue como Manuela y yo dimos cuenta de él. Si tenéis helado de vainilla, ya puede ser el acabose, y puede que alguno de vosotros incluse llore de la emoción. Pero en frío también está riquísimo.

Y si tenéis alguna celebración un poco especial y queréis que quede más bonito podéis prepararlo en recipientes individuales.




Como podréis imaginar, este verano la "Operación bikini" no ha tenido lugar y se ha tenido que transformar en "Operación escondeelmichelín"

Un besito para todos, me alegro un montón de estar de nuevo por aquí.

sábado, 4 de mayo de 2013

BIZCOCHO CON FRESAS Y ALMENDRAS







Cuando vi este bizcocho en el foro de Mundorecetas supe que lo haría. 

Fue amor a primera vista. 

Lo mismo le pasó a Vicky, la compañera del foro de Thermomix que me enseñó la receta. 

Y es que ¿quién puede resistirse a esa mezcla de colores? 

Después del enamoramiento inicial que me produjeron las imágenes tan bonitas que Vicky subió en su entrada (la podéis ver aquí), la imaginación empezó a funcionar a todo tren y ya era capaz de sentir el aroma que quedaría en casa al hornearlo, las sensaciones al hundir el cuchillo para cortar el primer trozo y el gustazo de darle un bocado todavía calentito...

No es coña ¿eh?

Todo eso pasa por mi cabeza cuando me planteo preparar una nueva receta, en especial si es de repostería. 
En ocasiones el chasco es mayúsculo: el bizcocho se desmorona al desmoldarlo. 
O queda demasiado apelmazado. 
O no ha subido. 
O su sabor no es para tanto y se te queda el cuerpo así como... chofffff.

Pero éste no fue el caso. 

Cumplió todas las expectativas, tanto de aspecto como de sabor y menos mal que lo finiquitamos rápido porque llevo desde que terminaron las navidades intentando empezar  la operación bikini y como siga haciendo bizcochos se va a convertir en la operación traje de buzo...



 Bueno, aquí va la receta:

INGREDIENTES
  • 225 gr. de azúcar.
  • 3 huevos grandes que habremos sacado de la nevera una hora antes.
  • 100 gr. de aceite de oliva ligero
  • 150 gr. de mantequilla a temperatura ambiente.
  • 1 cucharadita de esencia de vainilla o de almendra
  • Ralladura de una cáscara de naranja
  • 200 gr. de harina
  • 2 y 1/2 cucharaditas de levadura
  • 1/2 cucharadita de sal
  • 50 gr. de almendras molidas
  • 250 gr. de fresas troceadas (aunque admite más)
  • Almendras fileteadas
  • Azúcar glass
En la foto de la izquierda está sin hornear ¿A que incluso así es precioso?


PREPARACIÓN TRADICIONAL

Tamizamos la harina, la almendra molida y la levadura, mezclamos y reservamos en un bol.
Batimos los huevos con el azúcar hasta que espumen, añadimos la mantequilla, el aceite, la esencia de vainilla, la cáscara de naranja y la sal y cuando esté bien mezclado, añadimos la harina y lo integramos todo.
...............................
PREPARACIÓN THERMOMIX
Vertemos la harina, la almendra molida y la levadura y mezclamos a velocidad 3 durante unos segundos. Sacamos y reservamos.

Ponemos los huevos junto con el azúcar en el vaso y batimos a velocidad 2, 37º  durante 3 minutos. Añadimos la mantequilla, el aceite, la ralladura de naranja, la esencia y mezclamos a velocidad 3 hasta que esté todo bien mezclado. Añadimos la harina y batimos hasta incorporar todos los ingredientes a velocidad 3. Terminamos de mezclar todo bien con la espátula.


............................


Preparamos el molde untándolo con mantequilla y pan rallado y vertemos la mezcla. Yo sólo le puse fresas por encima pero la próxima vez echaré la mitad de la masa, pondré fresas, terminaré de verter la masa y cubriré de nuevo de fresas. Así todo el bizcocho tendrá fresitas y no sólo la parte de arriba.
Esparcimos las almendras fileteadas.

Precalentamos el horno a 180º y cuando alcance la temperatura horneamos durante 45 minutos o hasta que al introducir un pincho en el bizcocho salga limpio.

Dejamos enfriar en el molde, sacamos y espolvoreamos con azúcar glass.




Nos preparamos un té, nos sentamos tranquilitas (o tranquilitos, a ver si os animáis a bizcochear) y disfrutamos del ritual de cortar y saborear esta delicia.

 ¡Es nuestro momento!


¿Veis el mantelito de debajo del bizcocho? ¡¡¡¡ Lo he hecho yoooo!!!!!

jueves, 3 de enero de 2013

Mis dulces navideños VI: Roscón de Reyes (versión simplificada, o casi...)


(Muchísimas gracias Idoya por las maravillosas fotos que hiciste del roscón. Eres una artista. Os queremos un montón)

Algunos diréis, "Laly, se ha vuelto loca, dos entradas seguidas en dos días..." y sí un poco loca me he vuelto. La verdad es que la sinrazón empieza a tener lugar a primeros de diciembre cuando se van aproximando estas fechas. Para ser más certeros, debería decir, cuando se va acercando el día de Reyes, mi fecha favorita en todo este calendario navideño y casi de todo el año.

Y es que me posee el espíritu rosconero y empiezo a hacer pruebas de todos los colores de distintos tipos de Roscones de Reyes en todas sus variantes, pesos y medidas. Para luego decidir que el que más me gusta es el que hago siempre... 

Pero este año me he llevado una grata sorpresa. He probado el Roscón de SandeeA, autora del blog La Receta de la Felicidad, y me ha gustado un montón. No he podido resistirme a ponerlo en práctica, incluir algunas cosillas de mi cosecha y traerlo aquí para que os animéis los que estáis un poco más reticentes, a ver si de tanto insistir os decidís los más temerosos... ¡Qué la masa no muerde...!!!

También es mi fecha favorita porque me encanta ver la cara de felicidad de mis hijas ante la visión de sus regalos, algunos previstos y otros totalmente inesperados (y lo rápido que dejan arrumbados en el suelo los pijamas y otras prendas de vestir que, con buen criterio, los Reyes deciden que también tienen que recibir)

Y porque recuerdo con enorme cariño y emoción los fabulosos días de Reyes que mi hermana y yo hemos pasado con mis padres. Recuerdo especialmente el día de "La casita de Laura". Mi madre insistía en que un cacharro de esas dimensiones no podía entrar en casa y mi sorpresa fue mayúscula cuando al levantarme me la encontré sobre la mesita del salón, junto con un disfraz de enfermera y el Nenuco con su cunita. Era maravillosa... 

Ese momento fue inmortalizado, afortunadamente, y quiero compartirlo con vosotros. Es una de mis fotos preferidas, siempre se me pone un nudo en la garganta cuando la veo.

 ¡¡¡Gracias papás, os quiero un montón!!! (y no sólo porque me traéis regalos de reyes, jejeje)


Observen mi cara de sabionda y la carita de muñeca de mi hermana, como siempre, preciosa. La casita de Laura al fondo ¡Qué ilusión!






INGREDIENTES

Para la masa madre o de arranque

  • 70 gr. de leche templada
  • 10 gr. de levadura de panadería prensada (la que se vende en cubitos al lado de la mantequilla en Mercadona)
  • 130 gr. d harina de fuerza (fundamental que sea de fuerza, no vale de repostería normal) 
  • 1 cucharadita de azúcar.

Para la masa del roscón (a temperatura ambiente)

  • La piel de media naranja y de medio limón (bien limpitas)
  • 120 gr. de azúcar (azúcar glass si no tienes thermomix)
  • 60 gr. de leche
  • 70 gr. de mantequilla
  • 2 huevos medianos
  • 15 gr.de levadura de panadería (el resto del cubito si usas la del Mercadona, ya que pesan 25 gr. cada cubito)
  • 450 gr. de harina de fuerza
  • 1 cucharada de miel 
  • 2 cucharadas de ron
  • 1 cucharada de agua de azahar (puedes prescindir de ella si no te gusta que sepa mucho a cítricos, aunque es lo que potencia su característico sabor)
  • 1 pizca de sal

De fondo podéis ver la fofucha lápiz Mamá Noel que me regaló mi amiga Lluch. Otra artista. Os dejo el enlace a su página para que veáis las preciosidades que hace: http://pinterest.com/lluky/


Preparación de la masa madre

Deshacemos la levadura en la leche y mezclamos con la harina y el azúcar. Hacemos una bola compacta, bien apretadita, no siendo necesario que quede lisa.
Ponemos en un bol agua templada y metemos la bola en ella. La masa de arranque estará lista cuando flote en el agua. En mi caso, fue aproximadamente 15 minutos pero comenta SandeeA que alguna vez tuvo que esperar hasta una hora. Como siempre que hablamos de fermentaciones, dependerá de la temperatura de la habitación donde estés haciendo la masa.

La bolita flotando
 
Una vez haya subido, empezaremos a preparar la masa del roscón.

Preparación con thermomix

--> 1. Con el vaso y las cuchillas muy secos pulverizamos el azúcar y las pieles de los cítricos, velocidad progresiva 5-10.

2. Ponemos en el vaso junto con el azúcar glass aromatizado los ingredientes de la masa salvo la mantequilla, y por último, la masa madre. Programamos 30 segundos a velocidad 6.

3. Mezclamos durante 30 segundos a velocidad 5 y amasamos 5 minutos, vaso cerrado, velocidad espiga.

4. Programar otros 3 min, vaso cerrado, vel. espiga, y vamos añadiendo la mantequilla por el bocal

5. Dejamos reposar la masa dentro del vaso, hasta que salga por el bocal, suele tardar un par de horas dependiendo de las condiciones ambientales (Cómo en este rosco la masa es más pequeña que en la receta que subí el año pasado, no es necesario que la masa parezca un alien desbordándose, basta con que la veas salir. En este punto, es donde cobra protagonismo la mantita rosconera. Me encanta!!!!



Este año la protagonista ha sido una manta que era la cara de Jack Skeletton, de Pesadilla Antes de Navidad, otra de mis debilidades...


6. Una vez se ha producido el primer levado, pasamos la masa del roscón a la mesa, donde habremos espolvoreado un poco de harina y comenzamos a amasar. Si la masa ha quedado demasiado pegajosa puedes añadir un poco más de harina, hasta que obtengamos una masa lisa y homogénea.




7. Formamos una bola, y la dejamos reposar en un bol tapado con un paño hasta que doble su volumen. Normalmente este proceso lleva una hora o dos. 

Así debe quedar la masa antes del levado. Cuando pasan dos horas, la masa ha subido hasta hacer copete.


8. Cuando la masa haya doblado su tamaño, amasamos ligeramente para desgasificar. Se podrá preparar un gran roscón o dos más medianitos, cómo os venga mejor.

En este punto, SandeeA plantea una posibilidad muy simpática de presentar el Roscón de Reyes y es creando la corona a base de bolitas de masa, haciendo círculo, que al levar se unirían y le darían una forma diferente. Al utilizar asimismo un molde para mantener esas bolitas de masa, el roscón sube más y le da un aspecto así como más.... glamouroso.




Os cito textualmente cómo lo prepara ella, no lo puedo explicar mejor: 

"Si vais a preparar un roscón como el de las fotos, cortamos la masa en porciones de unos 50-70 gr. (Con estas cantidades preparé dos roscones, uno de 20 cm y otro de 26 cm de diámetro, con 6 y 8 bolas respectivamente...

Colocamos las bolas de masa en un molde redondo desmontable, separadas ligeramente las unas de las otras, como un dedo de separación, y formando un círculo. Si colocamos un papel de hornear en la base del molde, facilitará el desmoldado, aunque no es necesario. El molde no es necesario, pero facilita que el roscón salga perfectamente redondo. Si os preocupa que durante el levado u horneado pueda cerrarse el agujero central del roscón, colocad un aro de emplatar o ramequín embadurnado de aceite en el centro del roscón".

O podemos preparar nuestro roscón de la forma tradicional. En este caso, ponemos una bola de masa en la bandeja, sobre el papel de hornear, hacemos un agujero en medio y vamos abriendo el rosco en el aire, con las dos manos, hasta que le demos la anchura deseada. Volvemos a colocar bien en la bandeja.

9. Pincelamos nuestros roscones con huevo batido, y los dejamos levar un par de horas, hasta que la masa haya duplicado su volumen. (también podemos hacer el levado en el horno, al mínimo de temperatura y así en unos 45 minutos lo tendremos listo para hornear)

10. Cuando veamos que ya están listos, precalentamos el horno a 180 ºC, calor arriba y abajo. (Sacamos antes los roscones, si hemos hecho el levado dentro del horno) y procedemos a decorarlo. Volvemos a pincelar con huevo batido, esta vez con mucha delicadeza porque la masa es muy frágil y adornamos al gusto. A mí me gusta ponerle montoncitos de azúcar humedecida con anís y naranja confitada o almendras fileteadas.



11. Horneamos durante unos 20 minutos, aunque yo le echaría un vistacito a los 15 minutos y si está muy tostado lo podéis cubrir con papel de aluminio hasta que termine la cocción.

PREPARACIÓN TRADICIONAL

Preparamos la masa de arranque como he explicado anteriormente.  

Cuando vayamos a preparar el roscón, rallamos la cáscara de naranja y la de limón y añadimos el azúcar glass. 

Vertemos la leche templada, la mantequilla derretida, el ron, la miel, el agua de azahar y los huevos ligeramente batidos. Ponemos la harina en un recipiente formando un volcán y vertemos en el centro la masa de arranque. Vamos amasando a la vez que añadimos la mezcla de la leche y los huevos, hasta que esté todo perfectamente integrado. Debe quedar una masa elástica y lisa, un poco pegajosa, pero que se trabaja muy bien. 

Ponemos en un recipiente, tapamos con papel film, cubrimos con la mantita rosconera y dejamos levar un par de horas.

 El resto del proceso lo continuamos a partir del paso 6 descrito anteriormente.




Aaaayyyyy, que satisfacción da el deber cumplido...