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domingo, 1 de junio de 2014

PASTEL DE CARNE PICADA



Candela ha estado esta semana de viaje de fin de estudios. 

Ha ido con sus compañeros y su (nuestra) queridísima seño a la Sierra de Cazorla y han pasado cinco maravillosos días visitando el Parque Natural, haciendo múltiples actividades y, lo que con más intensidad recordarán el día de mañana, conviviendo entre ellos como nunca antes lo habían hecho.

Ha sido una experiencia importante para todos. 

Aunque está acostumbrada a dormir fuera de casa porque le encanta visitar a sus abuelos y alguna vez se ha quedado con una amiguita, era la primera vez que salía de viaje sola, sin la familia. 
Ha tenido que aprender a gestionar ella sola su maleta, ha tenido que compartir habitación y negociar con sus compis, ha conocido más a fondo a niños con los que antes no tenía casi relación y nos ha echado mucho de menos pero eso no le ha impedido pasarlo genial y disfrutar intensamente de cada momento.

Para nosotros también ha sido una experiencia... 
Durante cinco días el móvil ha sido una continuación de mi mano, todos los papás comentándonos por el WhatsApp la información que nos iban dando... que si algunos se estaban poniendo malitos en el autobús, que si han llegado bien, que si están comiendo arroz, que se van de excursión, que si están pasando frío, que han perdido los tenis, que hace un frío pelón y se van a bañar en la piscina... 
Hemos vivido juntos un amplio abanico de emociones: preocupación, morriña, alegría, indignación, otra vez alegría, más morriña... 
Incluso tuvimos un par de episodios de histeria colectiva por cosas que con toda seguridad y teniendo a nuestros niños en casa, ahora despierta nuestras sonrisas... (Pienso que nuestros padres sin móviles eran más felices, jajaja)

En definitiva, hemos madurado... Candela, que poco a poco se nos hace mayorcita y nosotros, que tendremos que aprender a que así sea ...

¡¡¡¡Ayyyy, qué mal lo llevo!!!!

Nuestra mujercita

En fin, que por eso os subo hoy esta receta de pastel de carne, uno de los platos preferidos de Candela y que le he preparado para celebrar que estamos todos juntitos de nuevo.

Es una receta muy facilita y muy resultona que encanta a chicos y mayores y que podéis preparar en un plis plas. Además, como sale bastante cantidad, ya tienes resuelta la cena del día siguiente.






INGREDIENTES

  • 1kg. de carne picada de ternera
  • 200 gr. de jamón serrano picado
  • 1 cebolla
  • 1/2 copita de coñac
  • 1 vaso de caldo (puede ser de concentrado)
  • 2 cucharadas de harina
  • 4 cucharadas de tomate frito
  • 2 paquetes de puré de patatas instantáneo
  • Queso especial para fundir
  • Sal y pimienta
  • Aceite de oliva
PREPARACIÓN

Rallamos la cebolla o la picamos muy finita. La sofreímos en una sartén grandecita y cuando esté pochadita añadimos el jamón. Damos unas vueltas y echamos la carne hasta que esté bien hecha.
Vertemos el coñac y dejamos que evapore un poco, el vaso de agua y las cucharadas de harina para que espese un poco. Añadimos el tomate, removemos y listo por este lado.

Ahora prepararemos el puré de patatas siguiendo las indicaciones del paquete. Por supuesto, con puré de patatas casero sale espectacular aunque se tarda más tiempo y a veces tenemos que tomar atajos. Pero si alguna vez queréis probarlo no os arrepentiréis.

Ponemos la carne en un recipiente apto para horno, cubrimos con el puré de patatas y espolvoreamos de queso rallado.

Encendemos el gratinador del horno, metemos la bandeja con el pastel de carne y gratinamos unos minutos hasta que esté doradito.

Los niños se vuelven locos con este plato (y los papás también)





¡¡¡ Buen Provecho!!!

martes, 18 de febrero de 2014

PATATAS CON PUERROS Y BACALAO






Hace unos días se celebró San Valentín.

Lo suyo habría sido subir una delicada receta, tierna, romática y así contribuir a crear el ambiente que ha rodeado la blogosfera por estas fechas... Pero como sabéis, mi marido es un austero castellano, hombre de cuchareo para más señas y como que estas celebraciones le pasan un poco desapercibidas.

Así que este año, no me he andado con delicadezas y le he preparado uno de estos platitos que a él le gustan, un buen bacalao, con sus patatitas y su buen chorrito de aceite de oliva virgen extra. Con esto me aseguro que él disfrutará de lo lindo, y de paso yo también, porque no para de decirme lo rico que está y lo que le gusta todo lo que hago.

En definitiva, se trata de hacer feliz a la persona que tienes al lado, sin necesidad de entrar en el juego de los reclamos comerciales (aunque a nadie le amarga un dulce, ni un bombón, pero para eso no hace falta San Valentín, ¿verdad?...)

La receta la encontré buscando en Internet, en el blog sal dorada. No dejéis de visitarlo, es fabuloso. La he tuneado un poquito, poca cosa...

Ya sé que últimamente me prodigo poco. Mi querida Chusita desde su Lareira, hoy me ha recordado que llevo bastante tiempo sin publicar ninguna recetita.

Y es que últimamente se me ha dispersado un poco la atención así que, para compensar, os enseñaré alguno de los proyectos en los que ando y que son en parte culpables de que este blog esté un poquito rezagado.
 
La otra gran responsable de este rezagamiento blogueril, es la nueva tele que nos trajo Papá Noel...Creo que éramos de los últimos que teníamos una televisión de esas cabezonas de rayos catódicos y cuando hemos puesto el nuevo pantallón en el salón, estoy loca porque llegue la noche para sentarme en mi sofá, estirar las piernas y disfrutar de una buena peli.


Éstas son fotos de dos de los proyectos de patchwork en los que ahora ando: los cuadros de la izquierda, formarán parte de una colcha y el de la derecha es una de las fundas que estoy haciendo para mis sillas del salón. 

¿Qué os parecen? 

¿A que molan? 

Me lo estoy pasando pipa cosiendo por las noches mientras veo un peliculón en mi gran tele... (Por la mañana cuando me levanto para ir al trabajo ya no lo paso tan bien, todo hay que decirlo)


 INGREDIENTES

  • 2 Lomos de bacalao fresco o 400 gr. de bacalao desalado
  • 4 puerros
  • 1 cebolla
  • Patatas (unas 6 medianas)
  • 4 dientes de ajo (2 para el guiso y 2 para el bacalao)
  • Aceite de oliva virgen
  • Pimentón de la Vera
  • 1/2 vaso de vino blanco
  • Perejil
PREPARACIÓN

Calentamos los ajos fileteados en una olla ancha cubierta con aceite de oliva virgen extra vertido generosamente (pero que ganas tenía de poner esto en una receta).

Antes de que se doren ponemos los filetes de bacalao, removemos y doramos un poco. Apartamos.

En la misma olla sofreímos la cebolla y los puerros hasta que estén bien pochaditos, echamos el vino y cuando esté evaporado, chascamos las patatas y las cubrimos con agua. Salamos y cocemos hasta que esté tiernas. 

Entonces pondremos el bacalao para que termine de hacerse con el calor residual de cocer las patatas.

 Servimos y a comer.

¡¡¡¡La ola me hizo Manolo!!!! 

Qué fácil es hacerlos felices (a veces)



lunes, 13 de mayo de 2013

BACALAO CON PATATAS Y BECHAMEL






Hoy me he visto en una encrucijada. La misma de siempre que cocino algo con pescado. Y es que no me gustan las fotos que les hago.

No soy capaz de transmitir con ellas lo apetecible del plato. 

Si a eso le añadimos que compiten con las fotos del bizcocho de fresas de la entrada anterior, el desconsuelo que me invade es supremo. Podría asemejarse al que siento últimamente cuando me peso y pienso que todavía no me he probado la ropa de la temporada que entra... Demoledor...

Tengo pendiente subir unas truchas a la milanesa para caerse de espaldas, un guiso de rape con patatas riquísimo y alguna que otra más anda por ahí. Pero veo las fotos y me entran unas ganas locas de enseñaros la última receta de tarta de queso y manzana que me quedó super cuqui.

Si a eso le añades que el plato es gratinado, entonces échate a morir.

Lo mismo podéis ver en él una lasaña que unos canelones cuando lo que os estoy mostrando en un delicioso plato de bacalao con bechamel como es el caso de la entrada que nos ocupa.

Esta receta la conocí casi a la vez que a mi marido. Fue uno de las primeras comidas que hizo su madre una vez que me invitaron a comer a casa y todavía andábamos que si sí que si no... Me encantó, por eso yo puedo decir que mi marido me ganó por el estómago (aunque la cocinera fuese la que ahora es mi suegra)

Llevábamos años sin hacerlo y hoy se me ha ocurrido ¿Cómo hemos podido estar todo este tiempo sin comer esta delicia? Y por eso, porque ha resultado delicioso y a mi marido le ha encantado tenía que subirlo sí o sí esta noche al blog.

Así que allá vamos,


INGREDIENTES:

  • 4 lomitos de bacalao desalados
  • 4 patatas medianitas
  • 1 cebolla
  • Aceite
  • 50 gr. de mantequilla
  • 110 gr. de harina
  • 800 gr. de leche
  • Sal, pimienta y nuez moscada al gusto
  • Queso rallado para gratinar





PREPARACIÓN

Antes de nada, habremos desalado el bacalao si no lo estuviera. Lo ponemos cubierto de agua durante 24 horas, cambiándole ésta tres veces en este periodo.

En casa de Manolo, su madre y su abuelo cortaban las patatas en rodajas y las freían en abundante aceite caliente ligeramente saladas.

Yo he utilizado unas patatas que había cocido de más para preparar una ensaladilla rusa y la verdad es que no he notado diferencia. Así nos hemos quitado unas cuantas calorías de encima. También podemos cocerlas en el microondas, poniéndolas en una bandeja, en rodajitas, rociándolas con aceite hasta que estén tiernas.

Cuando tengamos listas las patatas las ponemos sobre una fuente apta para el horno, cubriendo la base de ésta.

Pelamos y picamos la cebolla en juliana y pochamos en una sartén con un poquito de aceite. Cuando esté blandita, la extendemos sobre las patatas.

En el mismo aceite donde hemos hecho la cebolla freímos ligeramente el bacalao y ponemos el bacalao sobre las patatas.

Precalentamos el horno a 200º y preparamos la bechamel.

Si la vamos a hacer a mano, cogemos un cacito y calentamos la leche hasta que hierva y reservamos (también podemos calentarla en el microondas)

En una olla ponemos el aceite y la mantequilla hasta que ésta se derrita y añadimos la harina para que se tueste un poco. Removemos durante un par de minutos y vamos echando la leche poco a poco para disolver la harina sin que se produzcan grumos. Cuando esté lista añadimos pimienta y nuez moscada al gusto y un poquito de sal, con cuidado porque el bacalao siempre estará un poco salado.

Si se os queda con grumos ponedla en el vaso de la batidora, sin ningún reparo, y darle un buen meneíllo, así quedará divinamente.

Para prepararla con la thermomix, pondremos en el vaso el aceite y la mantequilla. Se programa 2 minutos, 37º, velocidad 2. Añadimos la harina y programamos otros 2 minutos, 100º, velocidad 1.

Cuando pase el tiempo, incorporamos el resto de los ingredientes, mezclamos unos segundos a velocidad 7 y programamos 7 minutos, 100º, velocidad 3. (Si se queda muy líquida, programamos un par de minutos más)

Cubrimos el bacalao y las patatas, espolvoreamos con queso rallado y calentamos unos diez minutos al horno, que ya estará caliente. En los últimos dos minutos podemos poner el grill para que se dore un poquito.

¡¡¡¡¡Y a comerrrrr!!!!!

Pra compensar un poco el fiasco de fotos os voy a enseñar lo bonito que se está poniendo mi pascuero esta primavera. Me encanta ver como esta maceta, que parece vivir sólo en Navidad, cuando llega estas fechas me trae cada día varios brotes nuevos.

Éstas cositas sí que me gustan de la primavera.


¿Veis el brotecito?

lunes, 19 de noviembre de 2012

TORTILLA DE PATATAS GUISADA










Hoy me ha dicho mi amiga Carmen "Golonsegus", autora del fabuloso blog del mismo nombre, que ya iba siendo hora de hacer una entradita. Y aunque esta noche tocaba costura, ya que tengo a mis compis bastante adelantadas (y eso no puede ser), me he animado a presentaros este platito tan de andar por casa, pero tan importante como es la tortilla de patatas. 

 Os la traigo acompañada de una salsita que a mi gente les vuelve loca. Y bien sencilla.

Siempre que me ven haciendo la tortilla de patatas la secuencia es la misma:

- Entra Manolo en la cocina: - "Hola guapi, ¿qué haces? !Ah, tortilla de patatas! ¿la harás con caldito, verdad? - Grrrrr, es mi respuesta (mientras pienso..."jo, casi había terminado y ahora... a hacer caldito...)

- Entra Candela en la cocina- "Mami, ¿qué hay de cenar? ¡Uhmmm, tortilla de patatas!!! ¿Con caldito, verdad? - Mmmmm, respondo yo ("y ya van dos", pienso, "del caldito no me libro hoy")

- Por último Manuela: "Mamita, que hay hoy para comer" (todavía no se aclara con el orden de las comidas) "¡Qué bien, tortilla de patatas con caldito! Porque, ¿la vas a hacer con caldito, verdad maaaamiiiiiii?"

 ... Pero... pero...pero... Y mientras me mira con sus ojos redondos de gato de Shrek, me digo "Jo, Laly, tampoco se tarda tanto en preparar el caldito".

 Y lo fácil que resulta hacerlos felices.

En mi familia jamás se ha hecho así la tortilla, esta receta es herencia de la familia de mi marido. A mí todavía me cuesta un poco hacerme a la idea de echar salsa sobre un manjar que ya de por sí es delicioso, pero ¿qué no es capaz de hacer una por la familia? Desconozco si es un plato típico de alguna zona, aunque curioseando por internet he averiguado que se utiliza mucho para comer sobras de tortilla hecha anteriormente. No es mi caso... yo la preparo así de primera hora, pero os puedo dar ideas para cuando os sobre o bien os quede muy sequerona.




INGREDIENTES TORTILLA

4 patatas medianas
4 huevos
1/2 cebolla (opcional pero muy recomendable)
1 cucharadita de levadura
1 chorrito de leche
Sal
Aceite de oliva

INGREDIENTES SALSA (o caldito)

2 dientes de ajo
1 cebolla 
1 hoja de laurel 
Pimentón molido
1/2 vaso de vino blanco
2 o 3 vasos de agua
1 cucharada de harina
Sal y pimienta

PREPARACIÓN

   Pelamos y cortamos las patatas y la cebolla en láminas muy finitas. Ponemos bastante aceite a calentar y cuando esté bien caliente vertemos las patatas junto con la cebolla, que habremos salado previamente. Mientras se fríen, despacito, a mí me gusta machacar un poco las patatas con la paleta. Cuando estén bien hechas, sacamos del aceite y ponemos a escurrir para que suelten toda la grasa. 

   Batimos los huevos, agregamos la leche, en la que habremos disuelto la levadura y vertemos las patatas. Removemos bien y dejamos reposar un par de minutos.

   Yo suelo cuajar las tortillas en una sartén medianita, más bien pequeña, porque me gusta que salga alta, pero si utilizais más cantidad de patatas y de huevos deberá ser una sartén un poco más grande.

   Echamos un par de cucharadas de aceite de oliva en la sartén y antes de que esté caliente vertemos la mezcla de huevos y patatas. Aplastamos unpoco con la paleta para que coja buena forma y cuajamos durante unos minutos. Movemos un poco la sartén para que se despegue la tortilla de las paredes y damos la vuelta utilizando un plato más grande que la sartén donde se esté haciendo (esto es importante si no quereis que se desborde todo...) Hacemos lo mismo por el otro lado hasta que esté en su punto, no muy hecha, porque luego la vamos a cocer de nuevo.

   Ahora prepararemos el caldo en un recipiente (olla o sartén) más grande que donde hayamos cuajado la tortilla. Sofreímos la cebolla cortada en trocitos pequeños con un poco de aceite. Cuando esté blandita añadimos los dientes de ajo triturados, salteamos y añadimos el pimentón y la harina. Damos un par de vueltas, con mucho cuidado que no se queme y vertemos el vino, el  agua, la hoja de laurel, sal y pimienta. Ponemos la tortilla dentro, dejamos que cueza un ratito hasta que se consuma un poco el caldo...

      Y listo!!!!

   Y ahora os voy a hacer una confesión. Aquí donde me veis, he empezado a hacer tortillas de patatas hace no muchos años porque... me daba miedo darle la vuelta....

 ¡¡¡Otro reto superado!!!

viernes, 12 de agosto de 2011

ENSALADA DE PATATAS CON BONITO



    Hoy voy a hacer lo que se llama "vivir de las rentas".
  Aprovechando la entrada de ayer sobre el bonito, os dejo una receta muy sencillita  y muy rica para que empleéis ese bonito en conserva que seguro que vais a hacer muy pronto. Bueno, también podéis hacerlo con atún o bonito enlatado, pero no es lo mismo, ¿eh? Que conste que os estoy avisando.

INGREDIENTES:

Imprescindibles:

  • Patatas
  • Mayonesa o All i oli ( Necesitaremos 1 huevo, aceite de girasol y de oliva, sal, vinagre o zumo de limón y un par de dientes de ajo si haces el all i oli)
  • 1 tomate gordito (que sepa a tomate)
  • Bonito preparado por nosotros (y dale, diréis todos, no es pesaíta)
Opcionales:
   Todo lo que queráis, por ejemplo: maiz, bocas de mar, gambitas, cebolla, aceitunas... En fin, lo que más os guste, pero que conste que no es necesario para que salga un plato estupendo.

PREPARACIÓN:

   Ponemos a cocer las patatas con piel y un puñado de sal.      

   Mientras preparamos el all i oli.
  
   Un purista dirá que el all i oli es la emulsión de ajo y aceite de oliva y todo lo demás son variantes de una mayonesa. Eso es totalmente cierto, el verdadero all i oli consiste en un buen puñado de ajos que machacaremos en el mortero e iremos añadiendo poquito a poco, a hilito, aceite de oliva para que ligue. Pero normalmente no tengo tiempo para ello (la verdad es que no lo he hecho nunca), así que hago lo siguiente:

   En el vaso de la batidora pongo dos dientes de ajo, un puñadito de sal y un huevo, vierto un poquito de aceite y comienzo a batir. Es importante para que no se corte no levantar la batidora hasta que no se vea que va ligando y sólo entonces levantarla un poquito mientras seguimos batiendo. Vamos añadiendo poco a poco el aceite, hasta que tengamos la cantidad necesaria. A mi me gusta mezclar el aceite de oliva y el de girasol para que no esté muy fuerte. Al final añadiremos un poco de zumo de limón o vinagre.

   Si lo que queremos es una simple mayonesa, no añadiremos el ajo.

   Cuando las patatas esté cocidas, pelamos, troceamos y ponemos en un bol, mezclamos con la mayonesa y servimos acompañadas de un buen tomate y nuestro bonito. 




   ¿A qué es un gustazo comer así de bien y así de fácil? Espero que os haya gustado, a mí me encanta.