martes, 26 de agosto de 2014

BANOFFEE PIE





Sin tenerlo previsto y sin previo aviso, he tomado unas buenas vacaciones virtuales. 
Jamás había pasado tanto tiempo sin publicar una entrada y sin avisar con antelación de que iba a descansar. 
Os pido disculpas. 
En mi descargo tengo que deciros que la conciencia me traía frita... Ahí estaba pepito grillo en mi orejilla diciéndome "Lalyyyyy, así no.... así no se hacen las cosas... " 
Pero me he visto un poco sobrepasada por las circunstancias y me ha resultado bastante difícil sentarme tranquilamente a contaros lo que tenemos entre manos, ya que mi cabeza estaba permanentemente en ebullición.

Porque esta ausencia no ha sido gratuita. 

Manolo y yo tenemos un precioso proyecto entre manos, pero debemos darle un poco más de forma hasta que podamos hacerlo público, así que tendré que mantener la incógnita durante un tiempecito más.

Os garantizo que os va a encantar... A mí me ha apasionado... Espero que en un par de meses os pueda dar noticias... 
Eso sí, no tiene nada que ver con el contenido de este blog, no voy a publicar ningún libro con mis recetas (ya lo que os faltaba) ni me ha contratado ninguna importante productora para salir en televisión cacharreando y contando mis trucos de repostería (eso es lo que quisiera yo, jajaja...)

Pero sí os prometo que estamos "cocinando" algo precioso, que nos tiene tremendamente ilusionados aunque también algo acoj... ay, perdón, pero es que no encuentro otra palabra que defina mejor nuestras emociones...

Ahhhh y no estoy esperando un bebé, ¿eh?, que conforme leía lo que estaba escribiendo iba pensando : " madre mía, que parece lo que no es..."

Prontito, prontito os lo mostraré...

El verano está resultando bastante completito. Hemos podido descansar, hemos viajado, hemos compartido buenos momentos con los amigos, hemos leído un montón, ido al cine, a la playa... Sobre todo hemos disfrutado de estar juntos... Y de la cocina, como no.

El descubrimiento de la temporada ha sido una maravillosa tarta de plátano, nata y dulce de leche que me dio a conocer Raquel, una compi del trabajo con una mano especial para la cocina, una gran creatividad y valentía a la hora de mezclar ingredientes y sobre todo mucha generosidad, al compartir con nosotros esta deliciosa tarta para celebrar su reincorporación al trabajo después de su baja maternal.

Como ya sabéis, soy bastante curiosona y en cuanto llegué a casa investigué un poco y descubrí que esta delicia tenía nombre propio "Banofee pie"...




Solo me faltaba la excusa para ponerme manos a la obra, ésta llegó con el cumpleaños de mi prima Carmen y toda la familia pudo dar buena cuenta de ella.

Fue un éxito absoluto, a pesar de que no monté la nata suficientemente bien y se me vino un poco abajo, como podréis observar en las fotos... con las que no me pude esmerar mucho, porque no quisieron esperar ni un segundo y no quedó ni un trocito.


INGREDIENTES

1 paquete de galletas María o similar
100 gr. de mantequilla
400 gr. de dulce de leche pastelero (lo puedes comprar o hacerlo tú mismo)
3 ó 4 plátanos maduros
1/2 litro de nata para montar, mínimo 35% materia grasa
2 cucharadas soperas de queso mascarpone o tipo Philadelphia
2 cucharadas soperas de azúcar
1 molde desmontable de 24-26 cm. de diámetro


Para el dulce de leche

400 gr. leche condensada
400 gr. leche evaporada
Una pizca de bicarbonato
1/4 cucharadita caramelo líquido

PREPARACIÓN

Para empezar preparamos la base de la tarta. Ponemos las galletas y la mantequilla reblandecida en el vaso de la thermomix y troceamos 15 segundos en velocidad 5. Pasa las galletas a un molde desmoldable y cubrimos la base. Metemos en la nevera.

Cuando la base esté firme cubrimos con una primera capa de dulce de leche ( Al final explicaré como yo lo preparo). Colocamos encima del dulce de leche, los plátanos cortados en rodajas y los cubrimos con más dulce de leche. 



Se monta la nata con el azúcar: Pon la mariposa en las cuchillas, agrega el azúcar y seguidamente la nata que deberá estar muy fría y las dos cucharadas de queso. Yo suelo machacar unos hielos en el vaso antes de montarla para que éste esté bien frío. Sin programar tiempo, ponemos la thermomix en velocidad 3 y medio. Habrá que estar bien atento para que no se haga mantequilla. Si no hay thermomix, la batiremos con la batidora de varillas hasta que esté bien montada.

Cuando esté lista la verteremos sobre la tarta y adornaremos al gusto (fideos de chocolate, dulce de leche rebajado con agua, caramelo líquido... )



Veis que fácil... Ahora bien, si nos apetece complicarnos un poquito más la vida, pero no mucho, podemos preparar nosotros el dulce de leche. Con la thermomix no tiene complicación alguna y sin ella... tampoco.

Allá vamos: 

Echamos todos los ingredientes en el vaso y programamos unos 30 minutos, temperatura Varoma, velocidad 3. Como a mí me empezó a hervir rápidamente y empezó a rebosar, lo hice en dos partes.

Para hacerlo a mano, tenemos dos opciones: o a mano a mano (pelín esclavo y no lo he intentado nunca) o con ayuda de la olla rápida o exprés.



A mano: vertemos en una olla antiadherente  las dos leches y llevamos a ebullición. Cuando hierva echamos la pizca de bicarbonato y el caramelo líquido y vamos removiendo de vez en cuando con una cuchara de madera. Cuando la crema espese deberemos remover en todo momento y estará listo al cabo de una o dos horas de cocción (Yo no tengo paciencia ni tiempo para esto)

La versión olla rápida es muy socorrida y nada laboriosa:

Metemos la lata en la olla sin etiqueta y con la anilla del abre fácil hacia arriba y cubrimos con agua justo hasta el mismo borde de la lata. Cerramos la olla y ponemos al máximo. Cuando suba la pesa, bajamos la temperatura (en mi cocina que va del 1 al 9 la pongo al 3) y contamos una hora para que salga bien espesita. Cuando pase el tiempo, apartamos la olla del fuego y cuando baje la pesa sacamos la lata para que no siga cociendo con el calor residual del agua. Con cuidadito, que quema un montón.

Esperaremos hasta que la lata esté bien fría para abrir y ... comerla a cucharadas porque está deliciosa.


¡¡¡¡Hasta pronto amigos!!!!

domingo, 1 de junio de 2014

PASTEL DE CARNE PICADA



Candela ha estado esta semana de viaje de fin de estudios. 

Ha ido con sus compañeros y su (nuestra) queridísima seño a la Sierra de Cazorla y han pasado cinco maravillosos días visitando el Parque Natural, haciendo múltiples actividades y, lo que con más intensidad recordarán el día de mañana, conviviendo entre ellos como nunca antes lo habían hecho.

Ha sido una experiencia importante para todos. 

Aunque está acostumbrada a dormir fuera de casa porque le encanta visitar a sus abuelos y alguna vez se ha quedado con una amiguita, era la primera vez que salía de viaje sola, sin la familia. 
Ha tenido que aprender a gestionar ella sola su maleta, ha tenido que compartir habitación y negociar con sus compis, ha conocido más a fondo a niños con los que antes no tenía casi relación y nos ha echado mucho de menos pero eso no le ha impedido pasarlo genial y disfrutar intensamente de cada momento.

Para nosotros también ha sido una experiencia... 
Durante cinco días el móvil ha sido una continuación de mi mano, todos los papás comentándonos por el WhatsApp la información que nos iban dando... que si algunos se estaban poniendo malitos en el autobús, que si han llegado bien, que si están comiendo arroz, que se van de excursión, que si están pasando frío, que han perdido los tenis, que hace un frío pelón y se van a bañar en la piscina... 
Hemos vivido juntos un amplio abanico de emociones: preocupación, morriña, alegría, indignación, otra vez alegría, más morriña... 
Incluso tuvimos un par de episodios de histeria colectiva por cosas que con toda seguridad y teniendo a nuestros niños en casa, ahora despierta nuestras sonrisas... (Pienso que nuestros padres sin móviles eran más felices, jajaja)

En definitiva, hemos madurado... Candela, que poco a poco se nos hace mayorcita y nosotros, que tendremos que aprender a que así sea ...

¡¡¡¡Ayyyy, qué mal lo llevo!!!!

Nuestra mujercita

En fin, que por eso os subo hoy esta receta de pastel de carne, uno de los platos preferidos de Candela y que le he preparado para celebrar que estamos todos juntitos de nuevo.

Es una receta muy facilita y muy resultona que encanta a chicos y mayores y que podéis preparar en un plis plas. Además, como sale bastante cantidad, ya tienes resuelta la cena del día siguiente.






INGREDIENTES

  • 1kg. de carne picada de ternera
  • 200 gr. de jamón serrano picado
  • 1 cebolla
  • 1/2 copita de coñac
  • 1 vaso de caldo (puede ser de concentrado)
  • 2 cucharadas de harina
  • 4 cucharadas de tomate frito
  • 2 paquetes de puré de patatas instantáneo
  • Queso especial para fundir
  • Sal y pimienta
  • Aceite de oliva
PREPARACIÓN

Rallamos la cebolla o la picamos muy finita. La sofreímos en una sartén grandecita y cuando esté pochadita añadimos el jamón. Damos unas vueltas y echamos la carne hasta que esté bien hecha.
Vertemos el coñac y dejamos que evapore un poco, el vaso de agua y las cucharadas de harina para que espese un poco. Añadimos el tomate, removemos y listo por este lado.

Ahora prepararemos el puré de patatas siguiendo las indicaciones del paquete. Por supuesto, con puré de patatas casero sale espectacular aunque se tarda más tiempo y a veces tenemos que tomar atajos. Pero si alguna vez queréis probarlo no os arrepentiréis.

Ponemos la carne en un recipiente apto para horno, cubrimos con el puré de patatas y espolvoreamos de queso rallado.

Encendemos el gratinador del horno, metemos la bandeja con el pastel de carne y gratinamos unos minutos hasta que esté doradito.

Los niños se vuelven locos con este plato (y los papás también)





¡¡¡ Buen Provecho!!!

miércoles, 23 de abril de 2014

CHOCOLATE CON CHURROS



Tengo una debilidad
Ay que calamidad
Mi vida es un disgusto

Tengo una debilidad
No sé que pasará 
si no me doy el gusto ...

Este bolerito del gran Antonio Machín no para de rondarme la cabeza desde que decidí preparar la entrada del chocolate con churros.

Y es que es mi gran debilidad... 

No Antonio Machín que, si bien, me resulta muy agradable de escuchar puedo prescindir de él perfectamente sin que mi estado de ánimo se altere. 

Pero... aaaayyyyy si hablamos de un chocolate con churros...

Soy absolutamente incapaz de decir ¡NO, GRACIAS!

Podré comer menos churritos, podré tomar media tacita de chocolate y no una entera, incluso pedirme un cafetito mientras mi mano, ese ente independiente y autónomo pegado a mi brazo, se escapa hacia los de Manuela o Candela (que ellas, como fieles garantes de mi línea, la apartan convenientemente)... pero soy absolutamente incapaz de resistir la pulsión de abalanzarme sobre estos manjares y comerlos con fruición. 

La única manera que conocía de no no caer en la tentación consistía en no frecuentar los bares donde los sirven, pero esta técnica de evitación en la actualidad no funciona:

¡He aprendido a hacer churros!

No daba con la tecla, la masa me salía demasiado dura, la manga pastelera me fallaba y me salpicaba de aceite hasta las cejas, una vez hechos salían unos churros muy churros... 

Entonces, me regaló mi suegro una churrerita maravillosa que me cambió la vida. 
Ahora, la tentación vive en casa y cuando llega el fin de semana,  o bien mis niñas me piden que se los prepare o me lo recuerda Manolo o yo les sugiero que podemos desayunar churros con chocolate y todos tan contentos... 
Bueno, todos menos la báscula... 

Aaaayyyyy... 

Ya podría darme por comer coliflor, ya...



 INGREDIENTES CHURROS
  • 1 taza de agua
  • 1 taza de harina de fuerza
  • 1 cucharada de mantequilla
  • 2 cucharaditas de sal
  • Aceite para freir

INGREDIENTES CHOCOLATE

  • 1 litro de leche
  • 250 gr. de cacao a la taza en polvo
  • 2 cucharadas soperas de azúcar
  • 30 gr. de maizena (opcional)





Mi chucherrita, ¿a que es una monada? Pues de cara a este período estival que se acerca, tiene un peligro....



PREPARACIÓN CHURROS

Además, es que son bien fáciles de hacer... Si es que son completitos...Lo tienen todo.

Calentamos el agua con la sal y la mantequilla y cuando hierva retiramos del fuego y añadimos la harina de golpe. Removemos bien para que se integre y metemos en la churrera. Podéis hacerlo con una manga pastelera, pero teniendo siempre la precaución de poner una boquilla con forma de estrella porque si no corréis el riesgo de sufrir quemaduras de tercer grado. Es brutal como puede salpicar el aceite si no lo hacéis así.

Ponemos el aceite a calentar en una sartén y cuando esté bien caliente empezamos a hacer los churros. Cuando estén bien fritos, apartamos en una bandeja cubierta de papel absorbente, para retirar el exceso de aceite (aunque en el bar de la esquina de mi casa no se andan con tantas contemplaciones)

Cuando no tenía la churrera, los hacía fuera de la sartén, sobre papel de aluminio y luego los echaba a freír. Así se corren menos riesgos.

¿A que no es nada complicado?



PREPARACIÓN CHOCOLATE

Con Thermomix: Me da hasta vergüenza... No hay nada más sencillo.
Ponemos la leche, el cacao, la maizena y el azúcar. Removemos velocidad 5 unos diez segundos.
Programamos 10 minutos, 100º, velocidad 2.
Por último, 10 segundos velocidad 4.

Tradicional: Tampoco es difícil, pero hay que tener cuidadito para que no se pegue.

Diluimos en un vaso la maizena y ponemos en un cazo la leche restante a calentar. Cuando esté caliente ponemos el azúcar, la leche con maizena y el chocolate y removemos constantemente a fuego medio hasta que espese.


¿Y quién puede resistirse a esto?



Tampoco puedo resistirme a escuchar con vosotros la cancioncilla que llevo toda la noche tarareando, una auténtica delicia.

Al igual que la receta a la que acompaña, esta canción tiene el encanto y la dulzura de las cosas sencillas, así que espero que la disfrutéis.

Un beso



lunes, 17 de marzo de 2014

Bizcocho de cacao y queso mascarpone






Después de casi un mes sin subir una entrada, me tengo que disculpar porque hoy os traigo una combinación un poco extravagante: el bizcocho preferido de mi hija pequeña y un pequeño comentario sobre "True Detective"la serie que me ha tenido petrificada durante dos meses. 

No guardan conexión alguna pero no podía dejar de contaros lo que he podido disfrutar con las increíbles interpretaciones de Woody Harrelson y Mathew McConaughey (ay, por favor, el apellido de este chico es casi tan difícil escribirlo como pronunciarlo)

Hacía tiempo que no me pasaba algo parecido con una película. Ha sido como cuando leo un libro que me impresiona. Tengo que dejar pasar un tiempo hasta coger otro porque nada se encuentra a su altura. Igualmente, al ver el último episodio de True Detective he tenido la necesidad de parar, "descomprimir" y darme tiempo para disfrutarla antes de empezar a ver otra.

Simplemente la cabecera, y esa perfecta combinación de música y diversas escenas relacionadas con la historia, es ya una pequeña obra de arte. Y a continuación, el McConn...(algún día podré con él, no lo dudéis) que te deja aplastada sobre el sofá, conteniendo la respiración porque no podías imaginar que ese hombre era capaz de hacer eso (y me alegro un montón de haberlo descubierto), ese primer fragmento de la escena del crimen, que casi parece un cuadro... y ya no puedes dejar de verla... Es dura, es complicada y espesa pero es una auténtica gozada.... Espero que si alguno de vosotros se anima a verla, la disfrute tanto como yo.




Y ahora sí, ahora vamos con el bizcochito, que es de los que duran en casa un suspiro porque tengo en casa una pequeña adicta al chocolate a la que le gusta hasta comerse la masa antes de hornearla. Al llevar una tarrina de queso, queda muy jugoso, perfecto para utilizarlo como base para tartas.

INGREDIENTES

  • 3 huevos
  • 250 gr. de azúcar más un poco para espolvorear
  • 200 gr. de mantequilla
  • 1 tableta de chocolate postres
  • 1 tarrina de queso mascarpone (200 o 250 gr.)
  • 1 pizca de vainilla en polvo
  • 300 gr. de harina para bizcochos
  • 1 sobre de levadura






PREPARACIÓN TRADICIONAL

Batimos los huevos con el azúcar hasta que blanqueen. Derretimos la mantequilla y el chocolate en el microondas (recordad hacerlo poco a poco, que no se queme el chocolate) o al baño maría y añadirlo a la mezcla de huevos y azúcar. Mezclar todo con el queso mascarpone y la pizca de vainilla (si tenéis que meter la batidora, sin problema, así queda divino) y por último echamos la harina y la levadura, integramos todo bien y volcamos sobre un molde que habremos engrasado previamente con mantequilla y pan rallado.

Espolvoreamos por encima con azúcar, para que le dé ese aspecto resquebrajado.

Metemos en el horno, que habremos precalentado a 180º y horneamos durante 30 - 45 minutos, dependiendo del horno. A partir de la media hora puedes comprobar si está hecho pinchando en el centro del bizcocho. Si la aguja sale limpia, estará listo.

PREPARACIÓN CON THERMOMIX

Ponemos en el vaso el azúcar y los huevos y batimos durante 3 minutos, 37º, velocidad 2 y medio. Al terminar, batimos un par de minutos más sin calor. 

Derretimos la mantequilla y el chocolate en el microondas (recordad hacerlo poco a poco, que no se queme el chocolate) o al baño maría y añadirlo a la mezcla de huevos y azúcar. Mezclar todo con el queso mascarpone y la pizca de vainilla durante unos segundos a velocidad 4 y por último echamos la harina y la levadura, unos segundos a velocidad 4 e integramos todo bien con la espátula. 

Volcamos sobre un molde que habremos engrasado previamente con mantequilla y pan rallado.

Espolvoreamos por encima con azúcar, para que le dé ese aspecto resquebrajado.

Metemos en el horno, que habremos precalentado a 180º y horneamos durante 30 - 45 minutos, dependiendo del horno. A partir de la media hora puedes comprobar si está hecho pinchando en el centro del bizcocho. Si la aguja sale limpia, estará listo.
 



  ¡¡¡Qué aproveche!!!

martes, 18 de febrero de 2014

PATATAS CON PUERROS Y BACALAO






Hace unos días se celebró San Valentín.

Lo suyo habría sido subir una delicada receta, tierna, romática y así contribuir a crear el ambiente que ha rodeado la blogosfera por estas fechas... Pero como sabéis, mi marido es un austero castellano, hombre de cuchareo para más señas y como que estas celebraciones le pasan un poco desapercibidas.

Así que este año, no me he andado con delicadezas y le he preparado uno de estos platitos que a él le gustan, un buen bacalao, con sus patatitas y su buen chorrito de aceite de oliva virgen extra. Con esto me aseguro que él disfrutará de lo lindo, y de paso yo también, porque no para de decirme lo rico que está y lo que le gusta todo lo que hago.

En definitiva, se trata de hacer feliz a la persona que tienes al lado, sin necesidad de entrar en el juego de los reclamos comerciales (aunque a nadie le amarga un dulce, ni un bombón, pero para eso no hace falta San Valentín, ¿verdad?...)

La receta la encontré buscando en Internet, en el blog sal dorada. No dejéis de visitarlo, es fabuloso. La he tuneado un poquito, poca cosa...

Ya sé que últimamente me prodigo poco. Mi querida Chusita desde su Lareira, hoy me ha recordado que llevo bastante tiempo sin publicar ninguna recetita.

Y es que últimamente se me ha dispersado un poco la atención así que, para compensar, os enseñaré alguno de los proyectos en los que ando y que son en parte culpables de que este blog esté un poquito rezagado.
 
La otra gran responsable de este rezagamiento blogueril, es la nueva tele que nos trajo Papá Noel...Creo que éramos de los últimos que teníamos una televisión de esas cabezonas de rayos catódicos y cuando hemos puesto el nuevo pantallón en el salón, estoy loca porque llegue la noche para sentarme en mi sofá, estirar las piernas y disfrutar de una buena peli.


Éstas son fotos de dos de los proyectos de patchwork en los que ahora ando: los cuadros de la izquierda, formarán parte de una colcha y el de la derecha es una de las fundas que estoy haciendo para mis sillas del salón. 

¿Qué os parecen? 

¿A que molan? 

Me lo estoy pasando pipa cosiendo por las noches mientras veo un peliculón en mi gran tele... (Por la mañana cuando me levanto para ir al trabajo ya no lo paso tan bien, todo hay que decirlo)


 INGREDIENTES

  • 2 Lomos de bacalao fresco o 400 gr. de bacalao desalado
  • 4 puerros
  • 1 cebolla
  • Patatas (unas 6 medianas)
  • 4 dientes de ajo (2 para el guiso y 2 para el bacalao)
  • Aceite de oliva virgen
  • Pimentón de la Vera
  • 1/2 vaso de vino blanco
  • Perejil
PREPARACIÓN

Calentamos los ajos fileteados en una olla ancha cubierta con aceite de oliva virgen extra vertido generosamente (pero que ganas tenía de poner esto en una receta).

Antes de que se doren ponemos los filetes de bacalao, removemos y doramos un poco. Apartamos.

En la misma olla sofreímos la cebolla y los puerros hasta que estén bien pochaditos, echamos el vino y cuando esté evaporado, chascamos las patatas y las cubrimos con agua. Salamos y cocemos hasta que esté tiernas. 

Entonces pondremos el bacalao para que termine de hacerse con el calor residual de cocer las patatas.

 Servimos y a comer.

¡¡¡¡La ola me hizo Manolo!!!! 

Qué fácil es hacerlos felices (a veces)