jueves, 26 de septiembre de 2013

TABOULÉ CON GRANADAS







Si en la entrada anterior os contaba que el brownie ha sido el dulce estrella de este verano, hoy os traigo un taboulé, nuestra ensalada fetiche:

Que íbamos a la playa o al campo y llevábamos la comida ... taboulé.

Que nos invitaban a alguna fiestecita, de ésas en las que cada uno lleva algo para picar ... taboulé.

Que no tenía muchas ganas de cocinar y quería hacer algo rápido ... taboulé.


... Y así,  hasta el infinito y más allá, podría poneros ejemplos de todas las situaciones en las que hemos preparado taboulé este verano. Porque teniendo la sémola en casa, las posibilidades son infinitas.

Por eso, cuando mi tía organizó una comida familiar para ir despidiendo el verano, una de los platitos que preparé podéis adivinar cuál fue.

No puedo dejar de contaros que se ha convertido en tradición familiar pasar unos días del verano en un pueblo cerquita de Málaga, en Coín. Mis padres o mis tíos alquilan una casa en el campo y allí los niños disfrutan un montón, todo el día en remojo en la piscina, hechos unos auténticos salvajes y los mayores nos relajamos un poquito del estrés de la ciudad, que falta nos hace. 

En esta casa había un par de granados lindísimos, que ya a mediados de septiembre tenía los frutos en un punto ideal de madurez, y se me ocurrió coger un par de granadas para incorporarlas al cous cous. 

Fue todo un éxito. A cada bocado se sentían los granitos crujientes de la fruta, que le dio un toque muy especial. 

Recomendable, recomendable.

El verano pasado, mi amiga Chusa nos ofrecía en su Lareira un maravilloso Taboulé veneciano. Yo os traigo este año un Taboulé coíno, un poco menos glamouroso, pero no por ello menos rico y refrescante.
 
   Puesto que en Málaga nos encontramos viviendo el famoso "veranillo de San Miguel" y los calores no dejan de apretar, seguro que a más de uno le apetece tomar una ensaladita, así que vamos a la receta

INGREDIENTES:
  • Cous Cous (del precocido, que se hace en cinco minutos)
  • Cualquier ingrediente con el que os guste acompañar la sémola. Yo suelo poner tomate, cebolla, pimiento, pepino, maíz, aceitunas negras, atún, huevo duro... 
  • Granadas (opcional, pero no dejéis de probarlo)
  • Sal 
  • Pimienta
  • Aceite
  • Vinagre (la receta original lleva limón, pero cuando lo preparo para mucha gente prefiero poner un poco de vinagre porque el limón le da un sabor muy intenso, aunque a mí me encanta)


PREPARACIÓN

Hacemos la sémola según las instrucciones del paquete. Yo no me complico mucho la vida, para un vaso de sémola, un vaso de agua y un dedito más. Calentamos el agua en el microondas con un pellizco de sal y un chorrito de aceite, echamos la sémola y dejamos que esponje (unos cinco minutos), ponemos unos trocitos de mantequilla, removemos bien y listo para usar.

Troceamos los demás ingredientes, mezclamos con la sémola, aliñamos y a comer.

Y para que veáis que no sólo de cous cous y ensaladas vive esta familia, os dejo una fotito del comienzo de la barbacoa que acompañó a mi taboulé. 

Luego no pude hacer más fotos, porque un entrecot me tuvo bastante entretenida...Qué le vamos a hacer... una que es débil...




lunes, 2 de septiembre de 2013

BROWNIE SEIS (O CINCO) MINUTOS



¡¡¡Ya estamos de vuelta!!!





¿Cómo han ido esas vacaciones?

Aquí ando disfrutando de los últimos coletazos de descanso estival y organizando la entrada al cole, que en Málaga será el próximo 10 de septiembre.

Cuando el jueves le dije a mis hijas que me quedaban unos días de vacaciones, me pusieron una carita de pena que me dejó pasmada
 ¡¡¡Ay, por favor, criar hijos para esto!!! 

La aclaración vino pocos segundos después: "Mami, es que una semana después de que cojas estas vacaciones, empieza el cole... y no queremos.... estamos disfrutando un montón..."

Ésta ha sido la palabra fetiche de este verano.

 "Disfrutar"

 -  Chicas, tenemos que ir a comprar...- Ay mamá, que comprando no disfrutamos...

- Chicas, ¿queréis apagar ya la maquinita?... - Ayyyy mamá, no nos estás dejando disfrutar de nuestra Nintendo.

- Chicas, no podéis comer más helado... Mamáaaaa, hay que ver que no nos dejas disfrutar de nuestro postre preferido.

- Chicas, ¿queréis salir ya de la piscina, que ha refrescado?... Brrrmamá, brrrrno tenemosbrrr frrrrrríiiooo, brrrr, déjanos disfrutarbrrrr un poquito más de la brrrrpiscina....

El colmo ha sido esta noche cuando, una vez listas para acostarse, voy a llevar a Manuela a su dormitorio y me dice con mucha propiedad "No mamá, hoy duermo en tu cama, porque sólo nos quedan unos días antes de que empiece el cole para poder disfrutar de tu dormitorio..." 

Y tan panchas se han metido en mi cama. 

Y me temo que así estaremos hasta el día 10, teniendo que hacer el traslado de cada una a su dormitorio antes de acostarnos. No vayan a pensar que sus padres no quieren que disfruten de los placeres del verano.



Mi preciosa pastelera. A Candela, en plena fase preadolescente, no tuve narices de sacarle una foto.

  Y si "disfrutar" ha sido nuestra palabra fetiche, la receta de este verano, indiscutiblemente, ha sido el brownie en todas sus variantes.

La idea la tuvo Manuela al ver un capítulo de "Peppa Pig" en el que hacían una tarta de chocolate. Ni corta ni perezosa, mi disfrutona hija se metió en la cocina y se puso a buscar los ingredientes. Debatiéndome entre alentar su iniciativa y dejarla experimentar y mantener la cocina en un estado aceptable de salubridad e higiene, decidí quedarme con ella de apoyo logístico en el proceso de elaboración y nos dispusimos a hacer una receta de brownie al microondas que hace tiempo me enseño mi amiga Marta.

Nos salió un dulce fabuloso, tanto por su sabor como por la rapidez y sencillez de su elaboración, y a partir de ese momento, nos ha acompañado en varias de las celebraciones y reuniones que hemos disfrutado este verano.

¡Allá va!


Manuela quería enseñaros su pastel y su cuadro. En la otra foto podéis apreciar el saqueo al que fue sometido el brownie nada más salir del microondas.



INGREDIENTES

  • 3 huevos
  • 200 gr. de chocolate para fundir
  • 100 gr. de mantequilla
  • 100 gr. de azúcar
  • 75 gr. de harina bizcochona
  • Nueces (opcional)

PREPARACIÓN

Fundimos la mantequilla junto con el chocolate en un bol en el microondas. Tenéis que hacerlo de 30 en 30 segundos, para que el chocolate no se queme e ir removiendo hasta que veáis que el chocolate está completamente fundido e integrado con la mantequilla

En otro recipiente batimos los huevos y añadimos el azúcar y la harina y removemos bien. Añadimos la mezcla de chocolate y mantequilla y batimos.

Vertemos la mezcla en un recipiente apto para microondas, ponemos las nueces si así lo hemos decidido y calentamos durante 6 minutos.

Posiblemente veáis en otras páginas que lo cocinan durante cinco minutos, pero a mí se me quedaba poco hecho. Dependerá de la potencia de cada microondas. Más tiempo tampoco es conveniente porque se quema muy fácilmente, así que aunque veáis que por los extremos se queda un poco húmedo, no insistáis y sacadlo así, a los seis minutos de la cocción.

Este postre como más bueno está es recién sacado, a cucharada limpia, que fue como Manuela y yo dimos cuenta de él. Si tenéis helado de vainilla, ya puede ser el acabose, y puede que alguno de vosotros incluse llore de la emoción. Pero en frío también está riquísimo.

Y si tenéis alguna celebración un poco especial y queréis que quede más bonito podéis prepararlo en recipientes individuales.




Como podréis imaginar, este verano la "Operación bikini" no ha tenido lugar y se ha tenido que transformar en "Operación escondeelmichelín"

Un besito para todos, me alegro un montón de estar de nuevo por aquí.

lunes, 8 de julio de 2013

FLAN DE HUEVO TRADICIONAL Y... ¡¡¡ME VOY DE VACACIONES!!!



Recordaréis de mi entrada anterior lo contento que mi Manuel se ponía sólo ante la visión de ese fabuloso codillo y la felicidad que embargaba a mis hijas cuando empezaban a oler a asadito por toda la casa.

Como podéis imaginar la autoestima de la aquí presente se elevaba en la misma proporción que la grasilla que iba ingiriendo, mientras recibía todo tipo de comentarios halagüeños.

Pues hoy os voy a mostrar la otra cara de la moneda... Muy duro, muy duro... no sé si seré capaz de terminar la entrada sin atacar la tableta de chocolate para ahogar mis penas.

Y es que hace unos días, a mi querido esposo se le antojó un flan.
 Se acercó, todo almíbar a la cocina, para decirme que ¡Hay que ver! con lo que a él le gusta el flan, y nunca le preparo ninguno... 

Levanté la ceja, le miré... o le miré y levanté la ceja, no recuerdo bien y pensé para mis adentros ("veremos a ver si se lo come"). 
Pero no dije nada, que luego todo se sabe. 
Aproveché la oportunidad que se me brindaba para investigar un poco en esto de los flanes y de paso entretener a Manuela, que ya no sabía qué hacer esa tarde con ella.

Allá que nos dispusimos a preparar flan a papá. Cogí un libro de recetas de los que tengo por ahí arrumbado, investigué un poco por Internet y ví muchas recetas de flanes de todo tipo. 

Pero yo quería el de toda la vida. Por fin dí con una receta que me convenció y me atreví con ella mientras Manuela metía la cucharilla en el mejunge y disfrutaba un montón haciendo un flan, casi casi, ella solita.

Delicioso... y al día siguiente aún más... y con nata montada ni os cuento...

Pero.... aunque no os lo creáis, hay un pero.... a la otra mitad de mi familia les gusta más el flan de sobrecito... Y ésta es la carita que se me quedó cuando, al probarlo, mi marido y mi hija mayor me dijeron que no me complicará la vida, que los flanes esos, los de polvitos, estaban superbuenos...



Sobran las palabras. Flanes de sobrecito... a mí.... 

Menos mal que a mi Manuela le encantó el flan que hizo con su mami y las dos, mano a mano, hemos dado buena cuenta de él. 

Y a mis otros dos, les compraré un paquetillo de Royal, flan chino Mandarín o cualquiera de éstos, porque no cuesta nada hacerlos felices y todos tan contentos.




INGREDIENTES

  • 4 huevos enteros más una yema
  • 500 ml. leche entera
  • 10 gr. de Maizena (harina de maíz)
  • 150 gr. de azúcar
  • Ralladura de limón o esencia de vainilla (opcional)
  • Caramelo líquido para bañar los moldes


PREPARACIÓN

Mezclamos todos los ingredientes (menos el caramelo) y colamos para evitar los grumos. Vertemos en los moldes que habremos caremelizado previamente. 
Precalentamos el horno a 150º e introducimos los vasitos al baño maría. Dejamos unos 40 minutos o hasta que se hayan cuajado.

Al cocer con el horno bajito nos quedarán los flanes más lisitos, sin burbujitas, como a mí me gustan. Aunque hay quien prefiere estas burbujitas. Si tú estás en ese caso, hornéalos a mayor temperatura, a unos 180º y reduce el tiempo de cocción.




Ahora quisiera comentaros que este verano voy a estar un poco más desconectada y en principio (salvo que me dé un ataque de necesidad blogueril aguda), voy a dejar descansar un poco este rinconcito.

Eso sí, no dejaré de visitaros siempre que pueda, que me encanta teneros cerca.

¡¡¡BESOS!!!!

jueves, 13 de junio de 2013

CODILLO ASADO






Hoy traigo una recetas de las que gustan a mi Manolo. 

De vez en cuando tengo que apaciguar mi fiebre pastelera y preparar un buen guiso o un asado para que no se me enfurruñe y me diga que nunca le hago nada a su gusto... que tratándose de la cocina, sólo pienso en las niñas y en mí... que a nosotras nos encantan los bizcochos, pero a él no ... (léase con tono lastimero y apesadumbrado)

 En momentos así pienso en las personas que me preguntan si quisiera tener un tercer hijo e ir a por el niño... Y yo me sonrío y pienso para mis adentros: "pero si ya lo teeengo, y además, bien criadiiiitooooo". 
No puedo pedir más. Somos una familia de lo más completita.

Ironías aparte (¿o no tan ironías....?), con sólo ver la foto, a Manolo le ha cambiado la cara y ha puesto una sonrisa descomunal. 
Es tan fácil hacerle feliz. 

Porque es una receta francamente fácil y da un resultado majestuoso. 

Nosotros el codillo lo preparamos normalmente para comer en fin de semana. Y es toda una fiesta sentir el olor que va quedando en casa mientras se está asando, ver las caras de felicidad de los tres cuando saco la bandeja y el gesto de satisfacción de Manuela mientras se chupa los dedos después de comer "este pollito tan rico", como ella lo llama. Candela ni habla, se queda sin palabras... sólo se oye "Uhmmmmm", con su variante "uhmmmm, maami" combinado en ocasiones con un sonoro "slurrrppp", dependiendo de si coge la servilleta u opta por imitar a su hermana...

Como se van acercando los calores y sé que a mucha gente le da pereza encender el horno (yo tengo que ser masoquista, porque no dejo de utilizarlo), no deberíais dejar mucho tiempo para preparar esta receta. Sé que os va a gustar.


INGREDIENTES

  • 4 codillos de cerdo (si sobra podéis hacer croquetas y ya tenéis la cena)
  • Patatas medianitas y cebollas al gusto
  • Sal y pimienta
  • Ajo y cebolla molidos
  • Aceite de oliva
  • 1 hoja de perejil
  • 1/2 vaso de vino blanco

PREPARACIÓN

Cocer en la olla rápida los codillos con agua, sal y la hoja de laurel durante media hora. No es necesario que el agua cubra la carne. Yo doy este paso para así ablandarlos ya que si no tendrían que pasar mucho más tiempo en el horno. Guardamos el caldito que se forma.

Pelamos las patatas y las cebollas.

Precalentamos el horno a 200º.

Cuando ya estén cocidos, cogemos la placa del horno, la embadurnamos de aceite y ponemos los codillos sobre ella. Los rociamos con aceite, y ponemos las especias y la sal al gusto. Damos la vuelta y repetimos el proceso.

Ponemos en la bandeja las patatas, que a mí me gusta dejar enteras si no son muy grandes, y las cebollas partidas por la mitad y también espolvoreamos de sal y especias.

Ponemos el caldo que se ha formado al cocer los codillos y el vino blanco que cubra el fondo de la bandeja, pero una capa finita que iremos reponiendo de caldo conforme se vaya secando para que junto con el jugo de la carne se forme una salsita.

Horneamos durante una hora, dando la vuelta a la carne a la media hora. Como cada horno es un mundo aconsejo que deis una miradita de vez en cuando y lo saquéis cuando el codillo esté doradito y las patatas tiernecitas. No olvidéis rociar con el caldo, que no se quede seca nunca la bandeja.





En esta ocasión, como había espacio en la bandeja, completé con unos muslos de pollo. 

¡¡¡Mi gente ya no sabía dónde acudir...!!!!


sábado, 25 de mayo de 2013

BIZCOCHO A LAS TRES LECHES Y ESTUDIO SEMÁNTICO DE LA PALABRA EN CUESTIÓN





Cuando vi el nombre de este bizcocho, ya intui que me iba a dar bastante juego.

 Eso de "las leches", en este castellano nuestro, invitaba a una mente calenturienta como la mía y con propensión a enrollarme más que una persiana, a hacer un tratado acerca de las diferentes acepciones que en nuestra lengua podría tener la palabra "leche". 

Al comentarlo con mi marido me dijo que Arturo Pérez Reverte había escrito un artículo estupendo con otra palabra muy nuestra también, aunque por su carácter malsonante y temiendo que jóvenes mentes lean esta entrada, no voy a repetir aquí. Pero sí que os voy a dejar el enlace por si alguien quiere pasar un buen rato y disfrutar de este maestro de las palabras. Aquí podéis leerlo.

A sabiendas de que jamás podré emular su ingenio, me abalancé sobre la RAE y me dispuse a estudiar las diversas acepciones que podemos encontrar de la palabra leche. La verdad es que me llevé una gran sorpresa y me lo pasé pipa.

Por ejemplo, cuando un bizcocho me sale estupendo digo: "Anda Laly, eres la leche", pero cuando ha sido un estropicio, se puede escuchar en mi cocina a voz en grito ..."La leche que me dieron..." y me quedo tan agusto.

Si alguien se da un golpe decimos que se ha dado una buena "leche" y tener que madrugar "es una leche".

También podemos quejarnos: "¡¡¡Leche, que lento va hoy el ordenador!!!" o expresar que alguien tiene mala intención, mal humor o "mala leche"

Y si ya nos vamos a nuestros refranes o expresiones populares, podría no acabar:

"A la leche, nada le eches"

"El que se quemó con leche hasta la cuajada sopla"

"En mayo, leche y miel hacen al niño doncel"...

Pues todo esto se me vino a la cabeza cuando en el foro de MundoRecetas le vi a Sunflower este maravilloso bizcocho. En su blog "La panadería de Carmela" podéis leer su receta, y a continuación la mía con insignificantes variaciones.







INGREDIENTES:

  • 4 huevos
  • 120 gr. de azúcar
  • 140 gr. de harina bizcochona
  • 10 gr. de maizena
  • 1 cucharadita de esencia de vainilla (opcional)
  • Mantequilla y pan rallado para engrasar el molde
  • 200 ml. de leche evaporada
  • 200 ml. de leche condensada
  • 200 ml. de nata
PREPARACIÓN CON THERMOMIX

El bizcocho es el clásico genovés, que elaboramos de la siguiente forma:

Precalentamos el horno a 180º y engrasamos el molde con mantequilla y pan rallado.

Ponemos la mariposa en las cuchillas y vertemos en el vaso el azúcar, los huevos y la vainilla. 

Programamos 6 minutos, temperatura 37º, velocidad 3 1/2. Quitamos la temperatura y programamos 6 minutos más a la misma velocidad. 

Añadimos la harina y la cucharada de levadura y programamos 10 segundos velocidad 2 1/2. 

Untamos un molde con mantequilla y espolvoreamos con pan rallado. Precalentamos el horno a 180º y horneamos unos 25 minutos.

Desmoldamos el bizcocho aún caliente y le damos la vuelta y volvemos a meterlo en el molde, con la base hacia arriba. Pinchamos con un palillo y le hacemos varios agujeros

Mezclamos en el vaso la leche condensada, la evaporada y la nata y cuando estén bien integradas, vertemos sobre el bizcocho y dejamos éste en el molde para que empape bien.

Cuando lo haya absorbido completamente (más o menos una hora) lo desmoldamos y decoramos a nuestro gusto.

PREPARACIÓN TRADICIONAL

Precalentar el horno a 180ºC. 

Engrasamos el molde con mantequilla y pan rallado.

Separamos las yemas de las claras de los huevos y reservarmos las claras aparte.Tamizamos la harina y la maizena y reservamos.

En un recipiente grande, batir con ayuda de una batidora de varillas el azúcar con las yemas de los huevos, unos 5-10 minutos, hasta que quede muy esponjoso. Añadir la vainilla y batir un poco más. 

Batimos las claras con la batidora de varillas hasta que alcancen el punto de nieve. 

Echamos un par de cucharadas de la mezcla de harinas y una de claras montadas a la masa de yemas y azúcar y mezclamos suavemente. Vamos añadiendo hasta terminar la harina y las claras.

Mezclamos la nata y las dos leches y continuamos el proceso como he explicado anteriormente.


Esta es la aplicación de cupcakes que hice en el mantelito.



Es un bizcocho jugoso y denso. Bastante intenso. Como imaginaréis no es de los que utilizamos para mojar en el café, ya está bastante empapadito ... y  entonces habría que cambiarle el nombre y llamarlo bizcocho al café con tres leches y ya es rizar mucho el rizo.

Delicioso como postre o para la merienda, no dejéis de hacerlo. Tengo que probarlo con otro tipo de bizcocho, imagino que también estará buenísimo.

Besitos y buen finde.