domingo, 17 de noviembre de 2013

GARBANZOS CON LANGOSTINOS




Mi último descubrimiento...
 Hace tiempo que le tenía ganas a las legumbres con marisco y después de ver una receta subida por Eriel en el foro de Mundorecetas ya no me pude resistir. Su receta tiene algunas variaciones con respecto a la mía y la podéis consultar aquí

En Málaga hemos pasado de estar en mangas cortas a tener, de repente, un frío pelón. Bueno, en realidad,  esa clase de frío que tenemos en Málaga, que para muchos de vosotros es primavera... Pero la que os escribe, está ahora mismo sentadita en su sofá, con su chándal calentito y la mantita a los pies, más feliz que una perdiz de no estar por esas calles de Dios a la interperie.

Por este motivo, me ha apetecido enseñaros esta noche un fabuloso plato de éstos llamados "de cuchareo",  que nos deja un cuerpo bastante arregladito (o como se diría en algunos pueblos del interior, "mu reportaíto")

Tengo que deciros que a las niñas les costó comerlo.
Cuando llegué a casa del trabajo encontré en la mesa de la cocina restos de huevos fritos que tuvo que improvisar Manolo sobre la marcha, porque a la pequeña se le atravesó la comida, pero creo que ni los probó. Está ahora mismo en la fase de no admitir muchos experimentos culinarios... bueno, salvo de golosinas... en este caso se ofrecería voluntaria a todo tipo de pruebas... Ya os contaré en otra ocasión la historia de los caramelos de Halloween... no tiene desperdicio.

A Manolo y a mí nos encantaron y creo que no os arrepentiréis si probáis a hacerlos.


INGREDIENTES

  • 500 gr. de garbanzos
  • 20 langostinos
  • 1 tomate rallado
  • 1/2 cebolla
  • 2 dientes de ajo
  • Pimentón de la Vera
  • 1 rebanada de pan
  • 1 puñado de almendras
  • 1 hoja de laurel
  • Perejil picado
  • Vino blanco
  • Sal y pimienta

PREPARACIÓN

La noche anterior habremos puesto en remojo los garbanzos. 

Cocemos los langostinos en agua con un puñado de sal y una hoja de laurel y reservamos el caldo de la cocción. Con este caldo coceremos los garbanzos que en la olla rápida tendremos listos en 20 minutos.

Mientras, haremos un sofrito con la cebolla troceada, los ajitos y el tomate triturado. Cuando esté bien pochadito añadiremos la cucharadita de pimentón, daremos un par de vueltas para que no se queme y echaremos el vino. 

Tostamos en una sartén con un poquito de aceite las almendras y la rebanada de pan.

Ponemos en el vaso de la batidora el sofrito y las almendras junto con el pan, vertemos un poco del caldo de los langostinos y trituramos. Añadimos esta mezcla a los garbanzos y damos un hervor.

Mientras vamos pelando los langostinos, que serviremos junto con los garbanzos, espolvoreados con un poquito de perejil picado.

En esta ocasión puse unas almejitas, seguro que admitirá unos chocos o algo por el estilo y entonces ya será un morir por Dios...

¿A que así nos enfrentamos a los fríos con otro espíritu?




(Uyyy, que entrada más cortita... ¿me habrá congelado el frío mi desenfrenada verborrea?)

martes, 5 de noviembre de 2013

Halloween Versus Día de todos los Santos: Tres recetas para disfrutar en estas fechas




Otro año que han pasado estas fiestas como un suspiro...

Fiel a mis costumbres, sigo funcionando con efectos retardados y subo las recetas una vez que ha pasado el momento.

Pero como soy de la opinión de que más vale tarde que nunca, que nunca es tarde si la dicha es buena, que a nadie le amarga un dulce y que a caballo regalado no le mires el diente... (bueno, este refrán se me ha colado, es que me he emocionado emulando a nuestro querido Sancho Panza...), pues eso, que pienso que no tenemos que limitarnos a hacer estos dulces sólo ahora, sino que deberíamos disfrutar de ellos durante todo el año... 

Bueno, con moderación, que luego vienen los "aymadremía" cuando se acerca el verano y nos probamos los bikinis.

Con las galletas, la cosa es fácil. Basta con cambiar los cortadores y la temática para disfrutar de unas deliciosas galletas de mantequilla en cualquier momento.

Con los buñuelos, se me ocurre que podrían ser protagonista de una rica merienda en cualquier momento del invierno, mojados en un chocolatito caliente, si no tenemos ganas de rellenarlos o rociados con miel. A gusto del consumidor.

No voy a hacer una diatriba sobre Halloween o festividad de todos los Santos ya que entiendo que no son incompatibles.
Mis hijas se divierten un montón disfrazándose y pidiendo caramelos a los vecinos y yo con ellas, viéndolas disfrutar y colaborando en lo que puedo para que lo pasen mejor y mis seres queridos que ya no están aquí tienen a diario un sitio de honor en mi pensamiento.
Así que he decidido quedarme con lo mejor de cada cosa: la fiesta para los niños, la repostería, el asado de castañas y el día de descanso, of course (Ufff, el Tenorio lo perdono, siempre me ha resultado durillo de tragar) 



GALLETAS DE MANTEQUILLA

Para la merienda de Halloween, que organizamos un grupo de mamás del recinto en el que vivo, preparé unas galletitas de mantequilla cubiertas con fondant, terroríficas a más no poder. No quedó ni una del miedo que daban...

Después de años intentando conseguir algo decente decorando galletas con glasa. he llegado al convencimiento de que no es lo mío. Así, sin sufrimiento, sin frustaciones, asumiendo mis limitaciones con una sonrisa y felicitando, con deportividad, a aquellas maestras que lo han conseguido y  dominan  este arte... (¿cuela... o se me está viendo el plumero y la cara amarilla de envidia?)

Pues eso, que como tenía que preparar 100 galletas en un par de días y me cunde mucho más el fondant, me puse manos a la obra con los cortadores y la verdad es que quedaron bastante aparentes y de sabor bastante aceptable.

La receta de las galletas es de mi amiga Marta, la especialista en decoración de galletas (y objeto de mi sana envidia y sincera admiración) y aunque he probado otras, por eso de investigar, no he encontrado ninguna que me guste más que la suya.



INGREDIENTES 


  • 200 gr. de mantequilla a temperatura ambiente, 
  • 180 gr. de azúcar, 
  • 1 huevo, 
  • esencia de vainilla y
  • 480 gr. de harina normal.
Mezclamos todos los ingredientes por ese orden, primero con el tenedor y cuando la masa empiece a ponerse más dura, con las manos. Envolvemos con papel film o en una bolsa de congelación y metemos mínimo una hora en la nevera.

Cuando queramos preparar las galletas, sacamos la masa de la nevera, vamos cogiendo trozos de masa la ponemos entre dos papeles de hornear y estiramos con el rodillo hasta alcanzar un grosor de medio centímetro. Cortamos la masa con los cortadores que queramos utilizar y vamos poniendo en la bandeja del horno sobre papel de hornear.
Cuando estén todas las galletas, hornearemos durante 10 minutos aproximadamente a 180ª o hasta que veamos que se están tostando los bordes.
Cortamos el fondant con los mismos cortadores de las galletas y pegamos encima de ésta. Yo para pegarlo suelo preparar un poco de glasa, una mezcla de clara de huevo y azúcar glass aunque a veces he humedecido la galleta con un poco de agua antes de cubrirla con el fondant y éste se ha mantenido bastante bien.

También puedes pincelarlas con huevo batido y espolvorearlas con azúcar antes de hornear. Quedarán doraditas y crujientes y no necesitarán nada más.

Están riquísimas y a los niños les encanta comérselas y prepararlas...

... A los niños y a los papás... Ya veis lo concentrado que estaba Manolo.


BUÑUELOS DE VIENTO

Otra de mis asignaturas pendientes...

Todos los años preparo una receta diferente. No termino de dar con la tecla. Los buñuelos del año pasado me supieron demasiado a huevo y tenía que seguir investigando.

La misma mañana de la festividad de Todos los Santos, consultando el foro de MundoRecetas, lei una entrada de buñuelos que había subido otra forera, Chiqui2, que tenían muy buena pinta y esa tarde me puse manos a la obra. Si queréis ver su receta podéis pinchar aquí.




Han quedado estupendos, creo que será mi receta definitiva. Tengo que controlar un poco la temperatura del aceite al freir, porque se doraban demasiado rápido y por dentro se me han quedado un poco apelmazados, pero vaya, por sacarles algún defecto porque estaban muy ricos.

El día después de hacerlos, comentando en el foro cómo los había hecho, otra amiga, Gijonesa, me comentó que antes de freirlos debería haber guardado la masa en la nevera un ratito antes. Y salen mucho mejor.


Los he rellenado de crema pastelera y crema de chocolate y han llegado a la mesa casi la mitad ya que Manolo y las niñas los iban cogiendo antes de ponerlos en la bandeja.

INGREDIENTES
  • 180 gr. de agua
  • 40 gr. de mantequilla
  • 1 pizca de sal
  • 1 cucharadita de azúcar
  • 1 sobre de levadura Royal (15 gr.)
  • 250 gr. de harina
  • 4 huevos
  • Azúcar glass 
  • Aceite para freir

PREPARACIÓN

Calentamos el agua junto con la mantequilla, la sal y el azúcar. Cuando hierva, apartamos del fuego y vertemos de golpe toda la harina. Mezclamos bien y dejamos templar. Vamos añadiendo los huevos uno a uno, hasta que queden bien integrados. En este punto es donde debería haber metido la masa en la nevera al menos una hora

Calentamos bastante aceite en una sartén y con una cucharilla cogemos un poquito de la masa que echaremos al aceite con ayuda de otra cucharita, para así darle una forma más o menos redondeada. Vamos friendo por tandas y cuando estén doraditos, los sacamos a una bandeja cubierta con papel de cocina para retirar el exceso de aceite.




Cuando estén todos fritos, con una tijerita les cortamos los rabitos que le hayan quedado, y así darle una forma más bonita, que no se vean picos de masa. Le pegamos un tijeretazo al buñuelo para hacerle un hueco por donde meter la crema pastelera o la nata, o con lo que queramos rellenarlos.

Una vez todos rellenos, espolvoreamos con azúcar glass... y a ver si te da tiempo a guardarlos, porque son adictivos...

CREMA PASTELERA

Y si queremos rellenar estos buñuelos, nada mejor que una rica crema pastelera, a la que podemos añadir unas cucharaditas de cacao en polvo. Es una forma de convertirla en crema de chocolate y así se los comen mejor los niños.



INGREDIENTES

Medio litro de leche
6 yemas de huevo
30 gr. de Maizena
1/2 vaina de vainilla
100 gr. de azúcar.

PREPARACIÓN

Calentamos la leche con la vaina de la vainilla, a la que previamente habremos quitado las semillas con la hoja de un cuchillo. Hervimos y reservamos

Mientras batimos con unas varillas las yemas de huevo junto con el azúcar y la Maizena, hasta que esté bien desleído. Vamos añadiendo poco a poco la leche mientras seguimos batiendo. Ponemos todo a fuego lento hasta que espese.

Si cuando termines ves que han quedado grumos, no te preocupes. Mete la batidora y en un plis plas tendrás una fabulosa crema pastelera sin un tropezón.




La que sobró, se la comieron las niñas al día siguiente como si fueran unas natillas.

          ¡¡¡Uhmmmmm!!!!!


miércoles, 30 de octubre de 2013

CREMA DE CALABAZA







Estamos en época de calabazas.

Y a mí me encantan: en potajes, asadas, en tarta, bizcochos, flanes y como no, en deliciosas cremitas tan apetecibles ahora que va entrando el fresco.

Mis hijas ya tienen asumido que la crema de calabaza (o de verduras, si no tengo de ésta) se come, sí o sí. Pero cuando eran más pequeñitas, la pelea estaba servida en la mesa como si fuera otro plato más...

Hasta que descubrí lo emocionante que sería que fueran ellas solitas, de excursión al Bosque de los Cien Acres para que, junto con Winnie the Pooh y el resto de sus amigos, visitaran el huerto del Señor Conejo y compraran las deliciosas verduras con las que mamá (o sea yo) preparaba la cremita que se estaban cenando.

Entonces, primero Candela, luego Manuela y después las dos juntas, cogían su cestita con una rica merienda que mamá preparaba para todos y se dirigían al Bosque a comprar verduritas para la cena y de paso echaban una tarde fabulosa de juegos y comilonas con Winnie, Tigger, Piglet, Kangoo... Mientras su madre ( o sea yo), terminaba con la lengua seca porque nunca tenían suficiente y querían saber si además de merendar podían hacer una fiesta pijama e ir a la misma escuela que Christopher Robin, y si su amiga María podría ir con ellas, y porqué vivían cada uno en una casita solos sin su mamá, y que dónde estaban sus familiares y  porqué Winnie llevaba camiseta pero no pantalones...

Y lo que empezaba siendo una idílica cena mientras mamá contaba un precioso cuento, pasaba a convertirse en una batalla porque terminaran pronto de cenar, porque luego había que ponerse el pijama y lavarse los dientes y volver a contar otro cuento en la camita y... mamá ya está cansadita, chicas, por favor, tened un poco de consideración...que llevo levantada desde muy temprano... Manuela termina de comerte la mandarina.... Candela no te comas la mandarina de tu hermana... Mañana os preparo macarrones y seguro que no dais tanta lata... Si es que esto de las verduras no puede ser sano...Aaayyy, que la que se va a ir al Bosque de los Cien Acress soy yo, aunque sea una semanita, a ver si el aire puro me relaja un poco.

Mirad que hermosas calabazas encontré el otro día en un restaurante. Los camareros me miraban un poco extrañados cuando me puse a hacerles fotos, pero es que eran todo un espectáculo.


Bromas aparte, en casa nos gusta muchísimo. La preparo muy frecuentemente con las verduras que tengo en casa y por supuesto, si tengo calabaza ni me lo pienso, un trozo va para el bizcocho y otro para la crema...

Ahí va la receta, no puede ser más sencilla.

INGREDIENTES

(Ay, la verdad es que nunca he pesado las cantidades, así que hoy toca receta de trozos y trocitos)

  • Un par de trozos de calabaza (normalmente, media de las de forma de pera)
  • 3 zanahorias
  • 1 calabacín
  • 1 puerro
  • 1/2 cebolla
  • Mantequilla o aceite de oliva para pochar la verdura
  • Sal y pimienta
  • 50 gr. de nata o cuatro quesitos o tranchetes

PREPARACIÓN

Ponemos a calentar el aceite o la mantequilla y rehogamos las verduras troceadas (no es necesario hacer trozos pequeños).
Salpimentamos, vertemos la cantidad de agua que veamos oportuna, en función de si la queremos más o menos espesa, y añadimos los quesitos. Si en lugar de quesitos vamos a poner nata, yo la pongo al final, justo antes de batir las verduras.
Dejamos cocer hasta que las verduras estén blanditas. Yo la hago siempre en la olla rápida, por lo que en cuanto la pesa ha subido, apago la vitrocerámica y con el calor residual que va quedando es suficiente.

Una vez que haya terminado la cocción, echamos la nata si no hemos puesto quesitos y batimos hasta que se haga un puré...

Y bebéis bastante agua, porque el cuento del huerto del señor conejo os puede dejar listos...


Fijaos que puesto de calabazas trajo mi amiga Chusa hace un tiempo a su Lareira. Se me quedó grabado en la retina y creo que no le importará nada que os la traiga aquí hoy. Ella preparó un riquísimo arroz cuya receta podréis ver si pincháis aquí.


jueves, 17 de octubre de 2013

TARTA DE QUESO CON TOFFEE






Casi un mes sin pasar por aquí...

No puede ser... 

Quería continuar mostrándoos los descubrimientos de este verano y sin darme cuenta,  nos ha cogido de pleno el otoño. 

Ya he perdido el bronceado tan favorecedor que tenía y ahora tendré que acostumbrarme de nuevo a tener que maquillarme todas las mañanas para disimular un poco ese moreno aceituna que se me va poniendo conforme avanza la nueva estación.

Esta tartita de queso ha sido otra de las recetas que también he explotado en estos días de estío: la hice para merendar en casa de mi amiga Marta, cuando fuimos a la feria de Villanueva de la Concepción; también la llevé de postre a Algeciras cuando visité a mi tía Caty; para la fiesta de cierre de piscina que hacemos en la urbanización...

 Y para la cena que nuestros queridos amigos Ángel e Idoya nos prepararon con todo su cariño. Un delicioso salpicón portugués y una estupenda lasaña acompañaron esta tarta, que casi no pudimos probar porque no paramos de comer y de beber. Se quedaron con un buen trozo para merendar al día siguiente y sobre todo, para que Ido, que es una maravillosa fotógrafa, me sacara una foto chula y así poder enseñaros el corte. 

Y realizó la preciosa foto que podéis ver al comienzo de esta entrada. 

¡¡¡Me encanta!!!! 

La nombraría fotógrafa oficial de La Flor de la Canela, si no fuera porque Benalmádena me pilla un poco a contrapelo cuando hago la comida, y tengo el móvil así como más a mano. Lo mismo le propongo una colaboración especial de vez en cuando, como los artistas cuando salen esporádicamente en una serie...

¿Qué te parece Idoya? ¿Cuento contigo? Ya sé que sí, guapísima (porque además tengo que deciros que es guapísima)


Ésta foto es mía...en fin... bueno... cumple...

La receta de la tarta es la de la New York Cheesse Cake, que preparé para celebrar mi 41 cumpleaños, y podéis ver si pincháis aquí

Lo especial es la salsa de caramelo que le he puesto por encima. Espectacular.. no... Brutal... Incluso sin tarta, la salsita está de muerte, así, mojando el dedito nada más

Precisamente, el lunes fue mi cumple de nuevo y, si bien fue un día corriente en cuanto a trabajo y obligaciones, fue muy especial porque recibí muchísimo cariño y atenciones. Y también regalitos... que a nadie le amarga un dulce. Recibí felicitaciones de mis amigos de la blogosfera por correo electrónico, WhatsApp e incluso una llamada desde Perú que me dio muchísima alegría. Gracias Cyrano, Chusa, Iela, Graciela y Gabriela

Mis compañeros (y amigos) del trabajo, me regalaron una preciosa caja y unas lanitas, que serán responsables de que tenga el blog un poquito más abandonado si cabe. Mi querida Ana se volvió completamente loca y me regaló un bolso y unos zapatos y sé que Lluch tiene una sorpresita para mí, pero todavía no hemos podido tomarnos ese cafecito que llevamos prometiéndonos desde el sábado.

Por supuesto mi familia... zapatos, bolso, delicatessen... Ayyyy, yo quiero que sea mi cumpleaños una vez al mes, no me importa nada ir sumando...

Y mis preciosas niñas me hicieron un dibujo y un bizcocho sorpresa. 
No puedo imaginar un mejor cumpleaños.

Con mis niñas y mi prima Carmen precelebrando el cumple el viernes anterior, mis nuevas lanitas y mi preciosa mujercita con su bizcocho recién sacado del horno (ella solita, solita)

Cómo observaréis soy única en esto de enrollarse como una persiana así que sin más dilaciones vamos a por la receta de la crema de mantequilla salada.

INGREDIENTES

150 gr. de azúcar
25 gr. de mantequilla
100 ml. de nata líquida
1/2 cucharadita de sal gruesa o en escamas

(A ver, todas estas medidas son orientativas, ya que puedes jugar con la cantidad de cada ingrediente en función de si te gusta más o menos espesa)

PREPARACIÓN

Ponemos en un cacito el azúcar y con el fuego no muy fuerte vamos calentando hasta que se haga el caramelo. Una vez fundida toda el azúcar (¿o fundido todo el azúcar? ahhhhh, por favor, ayudaaaaaa a los filólogos que me lean) apartamos el cacito del fuego y vertemos la mantequilla que habremos cortado en trocitos. Mezclamos bien hasta que se integre (cuesta, ¿eh?) y entonces añadimos la nata, removemos, metemos en un frasco y a enfriar. Entonces espesará un poco y podrás utilizar como mejor te venga. 

Si la mantienes en un frasco hermético puede durar hasta un mes en la nevera y si necesitas ponerla un poco más líquida, ponla unos segundos en el microndas.

 Puedes usarla en crepes, bizcochos, natillas... Con la tarta de queso, es un pecado mortal, pero no sufras por la penitencia...








jueves, 26 de septiembre de 2013

TABOULÉ CON GRANADAS







Si en la entrada anterior os contaba que el brownie ha sido el dulce estrella de este verano, hoy os traigo un taboulé, nuestra ensalada fetiche:

Que íbamos a la playa o al campo y llevábamos la comida ... taboulé.

Que nos invitaban a alguna fiestecita, de ésas en las que cada uno lleva algo para picar ... taboulé.

Que no tenía muchas ganas de cocinar y quería hacer algo rápido ... taboulé.


... Y así,  hasta el infinito y más allá, podría poneros ejemplos de todas las situaciones en las que hemos preparado taboulé este verano. Porque teniendo la sémola en casa, las posibilidades son infinitas.

Por eso, cuando mi tía organizó una comida familiar para ir despidiendo el verano, una de los platitos que preparé podéis adivinar cuál fue.

No puedo dejar de contaros que se ha convertido en tradición familiar pasar unos días del verano en un pueblo cerquita de Málaga, en Coín. Mis padres o mis tíos alquilan una casa en el campo y allí los niños disfrutan un montón, todo el día en remojo en la piscina, hechos unos auténticos salvajes y los mayores nos relajamos un poquito del estrés de la ciudad, que falta nos hace. 

En esta casa había un par de granados lindísimos, que ya a mediados de septiembre tenía los frutos en un punto ideal de madurez, y se me ocurrió coger un par de granadas para incorporarlas al cous cous. 

Fue todo un éxito. A cada bocado se sentían los granitos crujientes de la fruta, que le dio un toque muy especial. 

Recomendable, recomendable.

El verano pasado, mi amiga Chusa nos ofrecía en su Lareira un maravilloso Taboulé veneciano. Yo os traigo este año un Taboulé coíno, un poco menos glamouroso, pero no por ello menos rico y refrescante.
 
   Puesto que en Málaga nos encontramos viviendo el famoso "veranillo de San Miguel" y los calores no dejan de apretar, seguro que a más de uno le apetece tomar una ensaladita, así que vamos a la receta

INGREDIENTES:
  • Cous Cous (del precocido, que se hace en cinco minutos)
  • Cualquier ingrediente con el que os guste acompañar la sémola. Yo suelo poner tomate, cebolla, pimiento, pepino, maíz, aceitunas negras, atún, huevo duro... 
  • Granadas (opcional, pero no dejéis de probarlo)
  • Sal 
  • Pimienta
  • Aceite
  • Vinagre (la receta original lleva limón, pero cuando lo preparo para mucha gente prefiero poner un poco de vinagre porque el limón le da un sabor muy intenso, aunque a mí me encanta)


PREPARACIÓN

Hacemos la sémola según las instrucciones del paquete. Yo no me complico mucho la vida, para un vaso de sémola, un vaso de agua y un dedito más. Calentamos el agua en el microondas con un pellizco de sal y un chorrito de aceite, echamos la sémola y dejamos que esponje (unos cinco minutos), ponemos unos trocitos de mantequilla, removemos bien y listo para usar.

Troceamos los demás ingredientes, mezclamos con la sémola, aliñamos y a comer.

Y para que veáis que no sólo de cous cous y ensaladas vive esta familia, os dejo una fotito del comienzo de la barbacoa que acompañó a mi taboulé. 

Luego no pude hacer más fotos, porque un entrecot me tuvo bastante entretenida...Qué le vamos a hacer... una que es débil...