Mostrando entradas con la etiqueta Bizcochos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Bizcochos. Mostrar todas las entradas

lunes, 17 de marzo de 2014

Bizcocho de cacao y queso mascarpone






Después de casi un mes sin subir una entrada, me tengo que disculpar porque hoy os traigo una combinación un poco extravagante: el bizcocho preferido de mi hija pequeña y un pequeño comentario sobre "True Detective"la serie que me ha tenido petrificada durante dos meses. 

No guardan conexión alguna pero no podía dejar de contaros lo que he podido disfrutar con las increíbles interpretaciones de Woody Harrelson y Mathew McConaughey (ay, por favor, el apellido de este chico es casi tan difícil escribirlo como pronunciarlo)

Hacía tiempo que no me pasaba algo parecido con una película. Ha sido como cuando leo un libro que me impresiona. Tengo que dejar pasar un tiempo hasta coger otro porque nada se encuentra a su altura. Igualmente, al ver el último episodio de True Detective he tenido la necesidad de parar, "descomprimir" y darme tiempo para disfrutarla antes de empezar a ver otra.

Simplemente la cabecera, y esa perfecta combinación de música y diversas escenas relacionadas con la historia, es ya una pequeña obra de arte. Y a continuación, el McConn...(algún día podré con él, no lo dudéis) que te deja aplastada sobre el sofá, conteniendo la respiración porque no podías imaginar que ese hombre era capaz de hacer eso (y me alegro un montón de haberlo descubierto), ese primer fragmento de la escena del crimen, que casi parece un cuadro... y ya no puedes dejar de verla... Es dura, es complicada y espesa pero es una auténtica gozada.... Espero que si alguno de vosotros se anima a verla, la disfrute tanto como yo.




Y ahora sí, ahora vamos con el bizcochito, que es de los que duran en casa un suspiro porque tengo en casa una pequeña adicta al chocolate a la que le gusta hasta comerse la masa antes de hornearla. Al llevar una tarrina de queso, queda muy jugoso, perfecto para utilizarlo como base para tartas.

INGREDIENTES

  • 3 huevos
  • 250 gr. de azúcar más un poco para espolvorear
  • 200 gr. de mantequilla
  • 1 tableta de chocolate postres
  • 1 tarrina de queso mascarpone (200 o 250 gr.)
  • 1 pizca de vainilla en polvo
  • 300 gr. de harina para bizcochos
  • 1 sobre de levadura






PREPARACIÓN TRADICIONAL

Batimos los huevos con el azúcar hasta que blanqueen. Derretimos la mantequilla y el chocolate en el microondas (recordad hacerlo poco a poco, que no se queme el chocolate) o al baño maría y añadirlo a la mezcla de huevos y azúcar. Mezclar todo con el queso mascarpone y la pizca de vainilla (si tenéis que meter la batidora, sin problema, así queda divino) y por último echamos la harina y la levadura, integramos todo bien y volcamos sobre un molde que habremos engrasado previamente con mantequilla y pan rallado.

Espolvoreamos por encima con azúcar, para que le dé ese aspecto resquebrajado.

Metemos en el horno, que habremos precalentado a 180º y horneamos durante 30 - 45 minutos, dependiendo del horno. A partir de la media hora puedes comprobar si está hecho pinchando en el centro del bizcocho. Si la aguja sale limpia, estará listo.

PREPARACIÓN CON THERMOMIX

Ponemos en el vaso el azúcar y los huevos y batimos durante 3 minutos, 37º, velocidad 2 y medio. Al terminar, batimos un par de minutos más sin calor. 

Derretimos la mantequilla y el chocolate en el microondas (recordad hacerlo poco a poco, que no se queme el chocolate) o al baño maría y añadirlo a la mezcla de huevos y azúcar. Mezclar todo con el queso mascarpone y la pizca de vainilla durante unos segundos a velocidad 4 y por último echamos la harina y la levadura, unos segundos a velocidad 4 e integramos todo bien con la espátula. 

Volcamos sobre un molde que habremos engrasado previamente con mantequilla y pan rallado.

Espolvoreamos por encima con azúcar, para que le dé ese aspecto resquebrajado.

Metemos en el horno, que habremos precalentado a 180º y horneamos durante 30 - 45 minutos, dependiendo del horno. A partir de la media hora puedes comprobar si está hecho pinchando en el centro del bizcocho. Si la aguja sale limpia, estará listo.
 



  ¡¡¡Qué aproveche!!!

lunes, 2 de diciembre de 2013

MAGDALENAS DE NATA





De niña solíamos ir con frecuencia a pasear a Mijas, un pueblecito de los ahora llamados con encanto, muy cercano a Málaga y con multitud de actractivos para niños y no tan niños: los burro-taxi, unas vistas maravillosas, calles estrechitas y de luminosas casas blancas, el carromato de miniaturas de Max, con un Padre Nuestro escrito en el canto de una tarjeta de visita y una cabeza reducida por los jíbaros,( o eso decía que era) entre otros misterios que nos dejaban con la boca abierta...
Y por supuesto, esas grandiosas magdalenas que comprábamos a un señor mayor en un portalito enfrente del bar donde solíamos comer. No recuerdo que hubiera una panadería o pastelería propiamente dicha. Sólo recuerdo el portal de una casa, con unas grandes cestas llenas de magdalenas con mucha azúcar por encima y al señor poniéndolas en bolsas para llevarlas a casa a merendar.

Después he vuelto a Mijas en numerosas ocasiones. Es el típico lugar al que llevas a todo el que viene de fuera y no conoce Málaga. Sigue siendo un pueblo precioso, pero como ha sucedido en toda la costa de Málaga, nada tiene que ver con lo que era. Aún así, sigue manteniendo un aire bastante apacible y me encanta ir de vez en cuando.


No es que estas magdalenas sean como las que comía con mis padres de pequeña. Esas eran inimitables. Pero he quedado muy satisfecha con el resultado, tienen el sabor de las de toda la vida. Y por eso me ha gustado hacerlas, por su sencillez tanto en su elaboración como en su sabor. Sin necesidad de ningún artificio, disfrutas de un bollito delicioso.

Como casi siempre la receta la encontré en el foro de Mundo recetas a una forera llamada Malilandia. Aquí podréis encontrar su receta, a la que yo hice unas pequeñas modificaciones.


INGREDIENTES
  • 4 Huevos
  • 275 gr. de azúcar
  • 200 ml de nata líquida
  • 1 chorrito de leche
  • La ralladura de dos limones
  • 125 ml. aceite oliva suave
  • 125 gr. de mantequilla a temperatura ambiente
  • 350 gr. de harina bizcochona
  • 1/2 sobre de levadura
  • 1 chorrito de anís (opcional)



PREPARACIÓN

Mezclamos los huevos, que tendremos a temperatura ambiente y los batimos con el azúcar, hasta que blanqueen. Si las preparamos con la thermomix, podemos pulverizar la cáscara de limón previamente 10 segundos, velocidad 5-7-9, añadimos los huevos y el azúcar y batiremos 3 minutos a 37º, velocidad 2 y 1/2.


Añadimos la ralladura de limón, el aceite y la mantequilla, la nata, el chorrito de anís y mezclamos unos segundos a velocidad 3. Por último, la harina y la levadura. En la thermomix batiremos unos diez segundos, velocidad 5 y terminamos de integrar la mezcla con la espátula.

Metemos la masa en la manga pastelera. Así será más fácil rellenar las cápsulas. Ponemos los moldes para magdalenas dentro de moldes para cupcakes para que al hornear no pierdan la forma y se desparramen y metemos en el frigorífico durante mínimo, media hora.

Precalentamos el horno a 250º y cuando llegue a la temperatura, sacamos los moldes y espolvoreamos azúcar sobre la masa (o pepitas de chocolate, que a los niños les encanta). Metemos en el horno, bajamos a 220º y horneamos durante unos 15 minutos o hasta que la¡s veamos doraditas y al introducir un pincho éste salga limpio.

Con un chocolate calentito... y ¡a disfrutar!



 

No puedo marcharme sin nombrar otra de las muchas bondades de este precioso pueblo malagueño. Y es que  el Cuerpo de Bomberos del lugar ha tenido la genial idea de participar en un calendario solidario a fin de recaudar fondos para las familias de los enfermos de Alzheimer del pueblo. Como las imágenes están protegidas por derechos de autor, os dejo el enlace para que apreciéis la fabulosa labor del fotógrafo y lo estupendísimos que están los muchachos, que no sólo de magdalenas vivimos ... las mujeres...
Así que si no sabéis qué regalar en estas fiestas, en la página de los bomberos podréis encontrarlo y además contribuis con una buena causa ;-)

No podéis perderoslo, están tan ricos como las magdalenas...

lunes, 2 de septiembre de 2013

BROWNIE SEIS (O CINCO) MINUTOS



¡¡¡Ya estamos de vuelta!!!





¿Cómo han ido esas vacaciones?

Aquí ando disfrutando de los últimos coletazos de descanso estival y organizando la entrada al cole, que en Málaga será el próximo 10 de septiembre.

Cuando el jueves le dije a mis hijas que me quedaban unos días de vacaciones, me pusieron una carita de pena que me dejó pasmada
 ¡¡¡Ay, por favor, criar hijos para esto!!! 

La aclaración vino pocos segundos después: "Mami, es que una semana después de que cojas estas vacaciones, empieza el cole... y no queremos.... estamos disfrutando un montón..."

Ésta ha sido la palabra fetiche de este verano.

 "Disfrutar"

 -  Chicas, tenemos que ir a comprar...- Ay mamá, que comprando no disfrutamos...

- Chicas, ¿queréis apagar ya la maquinita?... - Ayyyy mamá, no nos estás dejando disfrutar de nuestra Nintendo.

- Chicas, no podéis comer más helado... Mamáaaaa, hay que ver que no nos dejas disfrutar de nuestro postre preferido.

- Chicas, ¿queréis salir ya de la piscina, que ha refrescado?... Brrrmamá, brrrrno tenemosbrrr frrrrrríiiooo, brrrr, déjanos disfrutarbrrrr un poquito más de la brrrrpiscina....

El colmo ha sido esta noche cuando, una vez listas para acostarse, voy a llevar a Manuela a su dormitorio y me dice con mucha propiedad "No mamá, hoy duermo en tu cama, porque sólo nos quedan unos días antes de que empiece el cole para poder disfrutar de tu dormitorio..." 

Y tan panchas se han metido en mi cama. 

Y me temo que así estaremos hasta el día 10, teniendo que hacer el traslado de cada una a su dormitorio antes de acostarnos. No vayan a pensar que sus padres no quieren que disfruten de los placeres del verano.



Mi preciosa pastelera. A Candela, en plena fase preadolescente, no tuve narices de sacarle una foto.

  Y si "disfrutar" ha sido nuestra palabra fetiche, la receta de este verano, indiscutiblemente, ha sido el brownie en todas sus variantes.

La idea la tuvo Manuela al ver un capítulo de "Peppa Pig" en el que hacían una tarta de chocolate. Ni corta ni perezosa, mi disfrutona hija se metió en la cocina y se puso a buscar los ingredientes. Debatiéndome entre alentar su iniciativa y dejarla experimentar y mantener la cocina en un estado aceptable de salubridad e higiene, decidí quedarme con ella de apoyo logístico en el proceso de elaboración y nos dispusimos a hacer una receta de brownie al microondas que hace tiempo me enseño mi amiga Marta.

Nos salió un dulce fabuloso, tanto por su sabor como por la rapidez y sencillez de su elaboración, y a partir de ese momento, nos ha acompañado en varias de las celebraciones y reuniones que hemos disfrutado este verano.

¡Allá va!


Manuela quería enseñaros su pastel y su cuadro. En la otra foto podéis apreciar el saqueo al que fue sometido el brownie nada más salir del microondas.



INGREDIENTES

  • 3 huevos
  • 200 gr. de chocolate para fundir
  • 100 gr. de mantequilla
  • 100 gr. de azúcar
  • 75 gr. de harina bizcochona
  • Nueces (opcional)

PREPARACIÓN

Fundimos la mantequilla junto con el chocolate en un bol en el microondas. Tenéis que hacerlo de 30 en 30 segundos, para que el chocolate no se queme e ir removiendo hasta que veáis que el chocolate está completamente fundido e integrado con la mantequilla

En otro recipiente batimos los huevos y añadimos el azúcar y la harina y removemos bien. Añadimos la mezcla de chocolate y mantequilla y batimos.

Vertemos la mezcla en un recipiente apto para microondas, ponemos las nueces si así lo hemos decidido y calentamos durante 6 minutos.

Posiblemente veáis en otras páginas que lo cocinan durante cinco minutos, pero a mí se me quedaba poco hecho. Dependerá de la potencia de cada microondas. Más tiempo tampoco es conveniente porque se quema muy fácilmente, así que aunque veáis que por los extremos se queda un poco húmedo, no insistáis y sacadlo así, a los seis minutos de la cocción.

Este postre como más bueno está es recién sacado, a cucharada limpia, que fue como Manuela y yo dimos cuenta de él. Si tenéis helado de vainilla, ya puede ser el acabose, y puede que alguno de vosotros incluse llore de la emoción. Pero en frío también está riquísimo.

Y si tenéis alguna celebración un poco especial y queréis que quede más bonito podéis prepararlo en recipientes individuales.




Como podréis imaginar, este verano la "Operación bikini" no ha tenido lugar y se ha tenido que transformar en "Operación escondeelmichelín"

Un besito para todos, me alegro un montón de estar de nuevo por aquí.

sábado, 25 de mayo de 2013

BIZCOCHO A LAS TRES LECHES Y ESTUDIO SEMÁNTICO DE LA PALABRA EN CUESTIÓN





Cuando vi el nombre de este bizcocho, ya intui que me iba a dar bastante juego.

 Eso de "las leches", en este castellano nuestro, invitaba a una mente calenturienta como la mía y con propensión a enrollarme más que una persiana, a hacer un tratado acerca de las diferentes acepciones que en nuestra lengua podría tener la palabra "leche". 

Al comentarlo con mi marido me dijo que Arturo Pérez Reverte había escrito un artículo estupendo con otra palabra muy nuestra también, aunque por su carácter malsonante y temiendo que jóvenes mentes lean esta entrada, no voy a repetir aquí. Pero sí que os voy a dejar el enlace por si alguien quiere pasar un buen rato y disfrutar de este maestro de las palabras. Aquí podéis leerlo.

A sabiendas de que jamás podré emular su ingenio, me abalancé sobre la RAE y me dispuse a estudiar las diversas acepciones que podemos encontrar de la palabra leche. La verdad es que me llevé una gran sorpresa y me lo pasé pipa.

Por ejemplo, cuando un bizcocho me sale estupendo digo: "Anda Laly, eres la leche", pero cuando ha sido un estropicio, se puede escuchar en mi cocina a voz en grito ..."La leche que me dieron..." y me quedo tan agusto.

Si alguien se da un golpe decimos que se ha dado una buena "leche" y tener que madrugar "es una leche".

También podemos quejarnos: "¡¡¡Leche, que lento va hoy el ordenador!!!" o expresar que alguien tiene mala intención, mal humor o "mala leche"

Y si ya nos vamos a nuestros refranes o expresiones populares, podría no acabar:

"A la leche, nada le eches"

"El que se quemó con leche hasta la cuajada sopla"

"En mayo, leche y miel hacen al niño doncel"...

Pues todo esto se me vino a la cabeza cuando en el foro de MundoRecetas le vi a Sunflower este maravilloso bizcocho. En su blog "La panadería de Carmela" podéis leer su receta, y a continuación la mía con insignificantes variaciones.







INGREDIENTES:

  • 4 huevos
  • 120 gr. de azúcar
  • 140 gr. de harina bizcochona
  • 10 gr. de maizena
  • 1 cucharadita de esencia de vainilla (opcional)
  • Mantequilla y pan rallado para engrasar el molde
  • 200 ml. de leche evaporada
  • 200 ml. de leche condensada
  • 200 ml. de nata
PREPARACIÓN CON THERMOMIX

El bizcocho es el clásico genovés, que elaboramos de la siguiente forma:

Precalentamos el horno a 180º y engrasamos el molde con mantequilla y pan rallado.

Ponemos la mariposa en las cuchillas y vertemos en el vaso el azúcar, los huevos y la vainilla. 

Programamos 6 minutos, temperatura 37º, velocidad 3 1/2. Quitamos la temperatura y programamos 6 minutos más a la misma velocidad. 

Añadimos la harina y la cucharada de levadura y programamos 10 segundos velocidad 2 1/2. 

Untamos un molde con mantequilla y espolvoreamos con pan rallado. Precalentamos el horno a 180º y horneamos unos 25 minutos.

Desmoldamos el bizcocho aún caliente y le damos la vuelta y volvemos a meterlo en el molde, con la base hacia arriba. Pinchamos con un palillo y le hacemos varios agujeros

Mezclamos en el vaso la leche condensada, la evaporada y la nata y cuando estén bien integradas, vertemos sobre el bizcocho y dejamos éste en el molde para que empape bien.

Cuando lo haya absorbido completamente (más o menos una hora) lo desmoldamos y decoramos a nuestro gusto.

PREPARACIÓN TRADICIONAL

Precalentar el horno a 180ºC. 

Engrasamos el molde con mantequilla y pan rallado.

Separamos las yemas de las claras de los huevos y reservarmos las claras aparte.Tamizamos la harina y la maizena y reservamos.

En un recipiente grande, batir con ayuda de una batidora de varillas el azúcar con las yemas de los huevos, unos 5-10 minutos, hasta que quede muy esponjoso. Añadir la vainilla y batir un poco más. 

Batimos las claras con la batidora de varillas hasta que alcancen el punto de nieve. 

Echamos un par de cucharadas de la mezcla de harinas y una de claras montadas a la masa de yemas y azúcar y mezclamos suavemente. Vamos añadiendo hasta terminar la harina y las claras.

Mezclamos la nata y las dos leches y continuamos el proceso como he explicado anteriormente.


Esta es la aplicación de cupcakes que hice en el mantelito.



Es un bizcocho jugoso y denso. Bastante intenso. Como imaginaréis no es de los que utilizamos para mojar en el café, ya está bastante empapadito ... y  entonces habría que cambiarle el nombre y llamarlo bizcocho al café con tres leches y ya es rizar mucho el rizo.

Delicioso como postre o para la merienda, no dejéis de hacerlo. Tengo que probarlo con otro tipo de bizcocho, imagino que también estará buenísimo.

Besitos y buen finde.

sábado, 4 de mayo de 2013

BIZCOCHO CON FRESAS Y ALMENDRAS







Cuando vi este bizcocho en el foro de Mundorecetas supe que lo haría. 

Fue amor a primera vista. 

Lo mismo le pasó a Vicky, la compañera del foro de Thermomix que me enseñó la receta. 

Y es que ¿quién puede resistirse a esa mezcla de colores? 

Después del enamoramiento inicial que me produjeron las imágenes tan bonitas que Vicky subió en su entrada (la podéis ver aquí), la imaginación empezó a funcionar a todo tren y ya era capaz de sentir el aroma que quedaría en casa al hornearlo, las sensaciones al hundir el cuchillo para cortar el primer trozo y el gustazo de darle un bocado todavía calentito...

No es coña ¿eh?

Todo eso pasa por mi cabeza cuando me planteo preparar una nueva receta, en especial si es de repostería. 
En ocasiones el chasco es mayúsculo: el bizcocho se desmorona al desmoldarlo. 
O queda demasiado apelmazado. 
O no ha subido. 
O su sabor no es para tanto y se te queda el cuerpo así como... chofffff.

Pero éste no fue el caso. 

Cumplió todas las expectativas, tanto de aspecto como de sabor y menos mal que lo finiquitamos rápido porque llevo desde que terminaron las navidades intentando empezar  la operación bikini y como siga haciendo bizcochos se va a convertir en la operación traje de buzo...



 Bueno, aquí va la receta:

INGREDIENTES
  • 225 gr. de azúcar.
  • 3 huevos grandes que habremos sacado de la nevera una hora antes.
  • 100 gr. de aceite de oliva ligero
  • 150 gr. de mantequilla a temperatura ambiente.
  • 1 cucharadita de esencia de vainilla o de almendra
  • Ralladura de una cáscara de naranja
  • 200 gr. de harina
  • 2 y 1/2 cucharaditas de levadura
  • 1/2 cucharadita de sal
  • 50 gr. de almendras molidas
  • 250 gr. de fresas troceadas (aunque admite más)
  • Almendras fileteadas
  • Azúcar glass
En la foto de la izquierda está sin hornear ¿A que incluso así es precioso?


PREPARACIÓN TRADICIONAL

Tamizamos la harina, la almendra molida y la levadura, mezclamos y reservamos en un bol.
Batimos los huevos con el azúcar hasta que espumen, añadimos la mantequilla, el aceite, la esencia de vainilla, la cáscara de naranja y la sal y cuando esté bien mezclado, añadimos la harina y lo integramos todo.
...............................
PREPARACIÓN THERMOMIX
Vertemos la harina, la almendra molida y la levadura y mezclamos a velocidad 3 durante unos segundos. Sacamos y reservamos.

Ponemos los huevos junto con el azúcar en el vaso y batimos a velocidad 2, 37º  durante 3 minutos. Añadimos la mantequilla, el aceite, la ralladura de naranja, la esencia y mezclamos a velocidad 3 hasta que esté todo bien mezclado. Añadimos la harina y batimos hasta incorporar todos los ingredientes a velocidad 3. Terminamos de mezclar todo bien con la espátula.


............................


Preparamos el molde untándolo con mantequilla y pan rallado y vertemos la mezcla. Yo sólo le puse fresas por encima pero la próxima vez echaré la mitad de la masa, pondré fresas, terminaré de verter la masa y cubriré de nuevo de fresas. Así todo el bizcocho tendrá fresitas y no sólo la parte de arriba.
Esparcimos las almendras fileteadas.

Precalentamos el horno a 180º y cuando alcance la temperatura horneamos durante 45 minutos o hasta que al introducir un pincho en el bizcocho salga limpio.

Dejamos enfriar en el molde, sacamos y espolvoreamos con azúcar glass.




Nos preparamos un té, nos sentamos tranquilitas (o tranquilitos, a ver si os animáis a bizcochear) y disfrutamos del ritual de cortar y saborear esta delicia.

 ¡Es nuestro momento!


¿Veis el mantelito de debajo del bizcocho? ¡¡¡¡ Lo he hecho yoooo!!!!!

jueves, 3 de enero de 2013

Mis dulces navideños VI: Roscón de Reyes (versión simplificada, o casi...)


(Muchísimas gracias Idoya por las maravillosas fotos que hiciste del roscón. Eres una artista. Os queremos un montón)

Algunos diréis, "Laly, se ha vuelto loca, dos entradas seguidas en dos días..." y sí un poco loca me he vuelto. La verdad es que la sinrazón empieza a tener lugar a primeros de diciembre cuando se van aproximando estas fechas. Para ser más certeros, debería decir, cuando se va acercando el día de Reyes, mi fecha favorita en todo este calendario navideño y casi de todo el año.

Y es que me posee el espíritu rosconero y empiezo a hacer pruebas de todos los colores de distintos tipos de Roscones de Reyes en todas sus variantes, pesos y medidas. Para luego decidir que el que más me gusta es el que hago siempre... 

Pero este año me he llevado una grata sorpresa. He probado el Roscón de SandeeA, autora del blog La Receta de la Felicidad, y me ha gustado un montón. No he podido resistirme a ponerlo en práctica, incluir algunas cosillas de mi cosecha y traerlo aquí para que os animéis los que estáis un poco más reticentes, a ver si de tanto insistir os decidís los más temerosos... ¡Qué la masa no muerde...!!!

También es mi fecha favorita porque me encanta ver la cara de felicidad de mis hijas ante la visión de sus regalos, algunos previstos y otros totalmente inesperados (y lo rápido que dejan arrumbados en el suelo los pijamas y otras prendas de vestir que, con buen criterio, los Reyes deciden que también tienen que recibir)

Y porque recuerdo con enorme cariño y emoción los fabulosos días de Reyes que mi hermana y yo hemos pasado con mis padres. Recuerdo especialmente el día de "La casita de Laura". Mi madre insistía en que un cacharro de esas dimensiones no podía entrar en casa y mi sorpresa fue mayúscula cuando al levantarme me la encontré sobre la mesita del salón, junto con un disfraz de enfermera y el Nenuco con su cunita. Era maravillosa... 

Ese momento fue inmortalizado, afortunadamente, y quiero compartirlo con vosotros. Es una de mis fotos preferidas, siempre se me pone un nudo en la garganta cuando la veo.

 ¡¡¡Gracias papás, os quiero un montón!!! (y no sólo porque me traéis regalos de reyes, jejeje)


Observen mi cara de sabionda y la carita de muñeca de mi hermana, como siempre, preciosa. La casita de Laura al fondo ¡Qué ilusión!






INGREDIENTES

Para la masa madre o de arranque

  • 70 gr. de leche templada
  • 10 gr. de levadura de panadería prensada (la que se vende en cubitos al lado de la mantequilla en Mercadona)
  • 130 gr. d harina de fuerza (fundamental que sea de fuerza, no vale de repostería normal) 
  • 1 cucharadita de azúcar.

Para la masa del roscón (a temperatura ambiente)

  • La piel de media naranja y de medio limón (bien limpitas)
  • 120 gr. de azúcar (azúcar glass si no tienes thermomix)
  • 60 gr. de leche
  • 70 gr. de mantequilla
  • 2 huevos medianos
  • 15 gr.de levadura de panadería (el resto del cubito si usas la del Mercadona, ya que pesan 25 gr. cada cubito)
  • 450 gr. de harina de fuerza
  • 1 cucharada de miel 
  • 2 cucharadas de ron
  • 1 cucharada de agua de azahar (puedes prescindir de ella si no te gusta que sepa mucho a cítricos, aunque es lo que potencia su característico sabor)
  • 1 pizca de sal

De fondo podéis ver la fofucha lápiz Mamá Noel que me regaló mi amiga Lluch. Otra artista. Os dejo el enlace a su página para que veáis las preciosidades que hace: http://pinterest.com/lluky/


Preparación de la masa madre

Deshacemos la levadura en la leche y mezclamos con la harina y el azúcar. Hacemos una bola compacta, bien apretadita, no siendo necesario que quede lisa.
Ponemos en un bol agua templada y metemos la bola en ella. La masa de arranque estará lista cuando flote en el agua. En mi caso, fue aproximadamente 15 minutos pero comenta SandeeA que alguna vez tuvo que esperar hasta una hora. Como siempre que hablamos de fermentaciones, dependerá de la temperatura de la habitación donde estés haciendo la masa.

La bolita flotando
 
Una vez haya subido, empezaremos a preparar la masa del roscón.

Preparación con thermomix

--> 1. Con el vaso y las cuchillas muy secos pulverizamos el azúcar y las pieles de los cítricos, velocidad progresiva 5-10.

2. Ponemos en el vaso junto con el azúcar glass aromatizado los ingredientes de la masa salvo la mantequilla, y por último, la masa madre. Programamos 30 segundos a velocidad 6.

3. Mezclamos durante 30 segundos a velocidad 5 y amasamos 5 minutos, vaso cerrado, velocidad espiga.

4. Programar otros 3 min, vaso cerrado, vel. espiga, y vamos añadiendo la mantequilla por el bocal

5. Dejamos reposar la masa dentro del vaso, hasta que salga por el bocal, suele tardar un par de horas dependiendo de las condiciones ambientales (Cómo en este rosco la masa es más pequeña que en la receta que subí el año pasado, no es necesario que la masa parezca un alien desbordándose, basta con que la veas salir. En este punto, es donde cobra protagonismo la mantita rosconera. Me encanta!!!!



Este año la protagonista ha sido una manta que era la cara de Jack Skeletton, de Pesadilla Antes de Navidad, otra de mis debilidades...


6. Una vez se ha producido el primer levado, pasamos la masa del roscón a la mesa, donde habremos espolvoreado un poco de harina y comenzamos a amasar. Si la masa ha quedado demasiado pegajosa puedes añadir un poco más de harina, hasta que obtengamos una masa lisa y homogénea.




7. Formamos una bola, y la dejamos reposar en un bol tapado con un paño hasta que doble su volumen. Normalmente este proceso lleva una hora o dos. 

Así debe quedar la masa antes del levado. Cuando pasan dos horas, la masa ha subido hasta hacer copete.


8. Cuando la masa haya doblado su tamaño, amasamos ligeramente para desgasificar. Se podrá preparar un gran roscón o dos más medianitos, cómo os venga mejor.

En este punto, SandeeA plantea una posibilidad muy simpática de presentar el Roscón de Reyes y es creando la corona a base de bolitas de masa, haciendo círculo, que al levar se unirían y le darían una forma diferente. Al utilizar asimismo un molde para mantener esas bolitas de masa, el roscón sube más y le da un aspecto así como más.... glamouroso.




Os cito textualmente cómo lo prepara ella, no lo puedo explicar mejor: 

"Si vais a preparar un roscón como el de las fotos, cortamos la masa en porciones de unos 50-70 gr. (Con estas cantidades preparé dos roscones, uno de 20 cm y otro de 26 cm de diámetro, con 6 y 8 bolas respectivamente...

Colocamos las bolas de masa en un molde redondo desmontable, separadas ligeramente las unas de las otras, como un dedo de separación, y formando un círculo. Si colocamos un papel de hornear en la base del molde, facilitará el desmoldado, aunque no es necesario. El molde no es necesario, pero facilita que el roscón salga perfectamente redondo. Si os preocupa que durante el levado u horneado pueda cerrarse el agujero central del roscón, colocad un aro de emplatar o ramequín embadurnado de aceite en el centro del roscón".

O podemos preparar nuestro roscón de la forma tradicional. En este caso, ponemos una bola de masa en la bandeja, sobre el papel de hornear, hacemos un agujero en medio y vamos abriendo el rosco en el aire, con las dos manos, hasta que le demos la anchura deseada. Volvemos a colocar bien en la bandeja.

9. Pincelamos nuestros roscones con huevo batido, y los dejamos levar un par de horas, hasta que la masa haya duplicado su volumen. (también podemos hacer el levado en el horno, al mínimo de temperatura y así en unos 45 minutos lo tendremos listo para hornear)

10. Cuando veamos que ya están listos, precalentamos el horno a 180 ºC, calor arriba y abajo. (Sacamos antes los roscones, si hemos hecho el levado dentro del horno) y procedemos a decorarlo. Volvemos a pincelar con huevo batido, esta vez con mucha delicadeza porque la masa es muy frágil y adornamos al gusto. A mí me gusta ponerle montoncitos de azúcar humedecida con anís y naranja confitada o almendras fileteadas.



11. Horneamos durante unos 20 minutos, aunque yo le echaría un vistacito a los 15 minutos y si está muy tostado lo podéis cubrir con papel de aluminio hasta que termine la cocción.

PREPARACIÓN TRADICIONAL

Preparamos la masa de arranque como he explicado anteriormente.  

Cuando vayamos a preparar el roscón, rallamos la cáscara de naranja y la de limón y añadimos el azúcar glass. 

Vertemos la leche templada, la mantequilla derretida, el ron, la miel, el agua de azahar y los huevos ligeramente batidos. Ponemos la harina en un recipiente formando un volcán y vertemos en el centro la masa de arranque. Vamos amasando a la vez que añadimos la mezcla de la leche y los huevos, hasta que esté todo perfectamente integrado. Debe quedar una masa elástica y lisa, un poco pegajosa, pero que se trabaja muy bien. 

Ponemos en un recipiente, tapamos con papel film, cubrimos con la mantita rosconera y dejamos levar un par de horas.

 El resto del proceso lo continuamos a partir del paso 6 descrito anteriormente.




Aaaayyyyy, que satisfacción da el deber cumplido...

martes, 1 de enero de 2013

Mis dulces navideños V: Tronco de Navidad






O Tronco de Nochevieja, que fue cuando lo hice de postre;

        O Tronco de Cumpleaños, que sería algo bastante original; 

                  O Tronco de Porque Yo lo Valgo, ya que a nadie le amarga un dulce...

   En realidad es un brazo de gitano bien decoradito para estas fechas. Las posibilidades de relleno y cobertura son infinitas: nata, chocolate, crema de castañas, crema de queso, turrón, dulce de leche o manjar blanco (¿verdad, Gabriela?)...

   La historia del Tronco de Navidad como dulce se remonta al siglo XIX. Llegó de la mano del pastelero francés Pierre de Lacam que tuvo la genialidad de trasladar a la repostería una larga tradición europea, que se remonta al siglo XII (¿Porqué no se me ocurrirá a mí algo así?)

   Según he leído en la página de Directo al Paladar, por aquellos tiempos, las familias en Nochebuena se reunían en torno a la chimenea, donde hacían arder un hermoso tronco al que habían adornado y rociado de agua bendita, aceite o aguardiente para cantar villancicos y escuchar historias de sus mayores. Las cenizas de este tronco, se guardaban hasta el año próximo ya que se les atribuía propiedades milagrosas.

                                                  ¿Hermoso, verdad?

 Poco a poco, como consecuencia de la eliminación de las chimeneas en las viviendas, se fue sustituyendo por un centro decorativo en las mesas navideñas protagonizado por un tronco de madera. De ahí al ingenio del maestro Lacam, sólo fue un pasito.

   Y éste es el origen de este delicioso postre. En España, que yo sepa, ha sido importado recientemente. No recuerdo de pequeña que se sirviera en nuestras mesas, aunque investigando un poco he leído que por la zona de Levante, sí ha sido habitual.

   El caso es que me encanta adoptar tradiciones de otros lugares, tan deliciosas y alegres. Y si además lo prepara una misma, pues triple disfrute, el de hacerlo, el de comerlo y el de ver las caras de satisfacción de los demás.


Esta receta la he sacado del blog Webos Fritos, en el que podréis consultar el vídeo que magistralmente preparan y así quitaros el miedo que puede ocasionar hacer un postre que nunca se ha preparado anteriormente. 

¡Sale perfecto!




INGREDIENTES

Para la plancha de bizcocho 

  • 4 huevos
  • 120 gr. azúcar
  • 120 gr. harina bizcochona
  • 1 pizca de sal
  • 1 cucharadita de vainilla líquida

Para el almíbar

  • 100 ml. de agua
  • 100 gr. de azúcar
  • Chorrito de licor
  • Gotas de zumo de limón

Para la mousse de turrón

  • 300 gr. de turrón de Jijona (yo tenía una tableta de turrón de Jijona y una de Alicante y lo que hice fue triturar ésta última hasta convertirla en polvito de turrón)
  • 500 ml. de nata para montar, mínimo 35% materia grasa.
  • 50 gr. de leche entera
  • 50 gr. de azúcar glass
  • 1 sobre de gelatina en polvo

Para la cobertura de chocolate

  • 150 gr. de chocolate fondant
  • 50 gr. de mantequilla
  • 50 gr. de agua
  • 1 chorrito de licor


PREPARACIÓN TRADICIONAL

Para el bizcocho

   En un bol grande volcamos los huevos y el azúcar, y con las varillas eléctricas, batimos a la máxima velocidad durante unos segundos. 

   Ponemos una olla en la que quepa el bol llena de agua caliente e introducimos el bol con la mezcla de huevos y azúcar para continuar batiendo con calor. Éste es el truco del bizcocho genovés, el calor de forma indirecta para que los huevos tripliquen su volumen. 

   Cuando esto haya sucedido volcamos la harina en un colador de malla finita, e ir dando golpecitos secos a éste. Mezclaremos con la ayuda de un tenedor, hasta que esté perfectamente integrado.

Para la mousse de turrón.

   Calentamos la leche y disolvemos la gelatina.

   Montamos la nata con la batidora de varillas y cuando esté ya montada añadimos el azúcar, el estabilizante, si lo tienes y la gelatina disuelta en la leche. 
   Batimos unos 15 segundos y mezclamos con el turrón desmigado. 

   Dejamos que repose una hora en el frigorífico.

El almíbar

   Calentamos todos los ingredientes al fuego fuerte y mezclamos.

La cobertura de chocolate.

   No la prepararemos hasta que no vayamos a cubrir el tronco porque se solidifica muy rápidamente.

   Derretimos el chocolate junto con la mantequilla y el agua en el microndas con cuidado de no quemarlo, poco a poco. Al final añadimos el licor y movemos bien.


PREPARACIÓN EN THERMOMIX

   Realizamos en primer lugar la plancha de bizcocho. Para ello ponemos la mariposa en el vaso y vertemos los cuatro huevos y el azúcar. Programamos 6 minutos, temperatura 37º y velocidad 3 y medio. Cuando finalice añadimos la vainilla y programamos otros 6 minutos, misma velocidad, ya sin temperatura.

   Una vez realizado este paso, quitamos la mariposa, vertemos la harina y la pizca de sal, mezclamos durante 5 segundos a velocidad 4, levantamos la tapa y terminamos de mezclar con la espátula.

   Hemos precalentado el horno a 180º, ponemos papel de horno en la bandeja y extendemos la mezcla en forma rectangular con unas dimensiones aproximadas de 30 x 35 cm.

   Horneamos durante 12 minutos aproximadamente.

   Extendemos sobre la mesa un trapo humedecido, sacamos la plancha de bizcocho sin quitar el papel de hornear y la volcamos sobre el paño. Enrollamos el bizcocho ayudándonos del trapo con mucho cuidado. 

   Dejamos reposar hasta que se enfríe.

   Preparamos la Mousse de turrón. Para ello, enfriaremos el vaso de la thermomix picando unos cubitos de hielo. Los tiramos, ponemos la mariposa en las cuchillas y vertemos la nata para montar, que habremos tenido una media hora metida en el congelador. No debemos olvidar mover bien el envase para que se mezcle bien la grasa de la nata.

   Antes habremos disuelto la gelatina en leche caliente, cuidando de no dejar grumos.

   Mezclamos a velocidad 3 y medio sin programar tiempo. Iremos viendo procurando que no se nos pase, ya que podría convertirse en mantequilla. Cuando esté montada añadimos el azúcar, el turrón desmigado, el sobre de estabilizante (si lo tienes) y la leche con la gelatina disuelta. Mezclamos a velocidad 3 unos segundos y terminamos de integrar los ingredientes con la espátula.

   Metemos en el frigorífico para que repose un par de horas.

El almíbar.-  

   Vertemos todos los ingredientes en el vaso (menos el licor) y programamos 5 minutos, 100º, velocidad 2. En los últimos segundos echamos el licor por el bocal y dejamos enfriar.

La cobertura de chocolate.

   Debemos hacerla justo cuando vayamos a cubrir el bizcocho porque solidifica rápido.

   Ponemos el chocolate en el vaso y trituramos a velocidad progresiva 5-7-9. Bajamos el chocolate de las paredes del vaso con la espátula, añadimos el agua y programamos 3 minutos, velocidad 3 y medio, 37º.

   Añadimos la mantequilla y programamos 5 minutos, misma velocidad y temperatura. En los últimos segundos vertemos el licor.


MONTAJE DEL TRONCO DE NAVIDAD

   Desenrollamos el bizcocho y pincelamos con el almíbar.

   Rellenamos con la mousse. Dejaremos sin cubrir un centímetro por los extremos para que no se nos salga el relleno al cerrarlo. Extendemos con una espátula. Enrollamos con cuidado ayudándonos del papel donde hemos horneado el bizcocho y cubrimos con este mismo papel o con papel film. 

   Guardamos en la nevera y dejamos en reposo un par de horas.

   Cuando sacamos lo colocamos directamente sobre la bandeja en la que lo vamos a presentar y cubrimos ésta con papel de aluminio para que no se manche. 

   Cortamos un trozo del extremo del tronco que utilizaremos como rama. Podéis ponerla al mismo nivel del tronco, o si la ponéis como yo, cortar un trocito más pequeño, ya que se me movía un poquito. Se pega al bizcocho con un poco de chocolate de cobertura.

   Yo la puse antes de cubrir el tronco con el chocolate y por eso creo que se me movía más. La próxima vez cubriré entero el tronco y luego acoplaré la rama.

   Extendemos el chocolate por el tronco con un pincel de silicona, así salen directamente las vetas de la madera. Si no tienes pincel, puedes extenderlo con una cuchara o una espátula y cuando se enfríe un poco (unos 20 minutos) hacer los surcos. Yo tenía un botecito con polvo color oro comestible y lo espolvoreé sobre el chocolate. Le dio un aspecto de madera envejecida precioso.

   Y por último, dad rienda suelta a la imaginación para que quede preciosísimo.


                                        ¡¡¡¡¡¡FELIZ AÑO NUEVO!!!!!!