miércoles, 23 de abril de 2014

CHOCOLATE CON CHURROS



Tengo una debilidad
Ay que calamidad
Mi vida es un disgusto

Tengo una debilidad
No sé que pasará 
si no me doy el gusto ...

Este bolerito del gran Antonio Machín no para de rondarme la cabeza desde que decidí preparar la entrada del chocolate con churros.

Y es que es mi gran debilidad... 

No Antonio Machín que, si bien, me resulta muy agradable de escuchar puedo prescindir de él perfectamente sin que mi estado de ánimo se altere. 

Pero... aaaayyyyy si hablamos de un chocolate con churros...

Soy absolutamente incapaz de decir ¡NO, GRACIAS!

Podré comer menos churritos, podré tomar media tacita de chocolate y no una entera, incluso pedirme un cafetito mientras mi mano, ese ente independiente y autónomo pegado a mi brazo, se escapa hacia los de Manuela o Candela (que ellas, como fieles garantes de mi línea, la apartan convenientemente)... pero soy absolutamente incapaz de resistir la pulsión de abalanzarme sobre estos manjares y comerlos con fruición. 

La única manera que conocía de no no caer en la tentación consistía en no frecuentar los bares donde los sirven, pero esta técnica de evitación en la actualidad no funciona:

¡He aprendido a hacer churros!

No daba con la tecla, la masa me salía demasiado dura, la manga pastelera me fallaba y me salpicaba de aceite hasta las cejas, una vez hechos salían unos churros muy churros... 

Entonces, me regaló mi suegro una churrerita maravillosa que me cambió la vida. 
Ahora, la tentación vive en casa y cuando llega el fin de semana,  o bien mis niñas me piden que se los prepare o me lo recuerda Manolo o yo les sugiero que podemos desayunar churros con chocolate y todos tan contentos... 
Bueno, todos menos la báscula... 

Aaaayyyyy... 

Ya podría darme por comer coliflor, ya...



 INGREDIENTES CHURROS
  • 1 taza de agua
  • 1 taza de harina de fuerza
  • 1 cucharada de mantequilla
  • 2 cucharaditas de sal
  • Aceite para freir

INGREDIENTES CHOCOLATE

  • 1 litro de leche
  • 250 gr. de cacao a la taza en polvo
  • 2 cucharadas soperas de azúcar
  • 30 gr. de maizena (opcional)





Mi chucherrita, ¿a que es una monada? Pues de cara a este período estival que se acerca, tiene un peligro....



PREPARACIÓN CHURROS

Además, es que son bien fáciles de hacer... Si es que son completitos...Lo tienen todo.

Calentamos el agua con la sal y la mantequilla y cuando hierva retiramos del fuego y añadimos la harina de golpe. Removemos bien para que se integre y metemos en la churrera. Podéis hacerlo con una manga pastelera, pero teniendo siempre la precaución de poner una boquilla con forma de estrella porque si no corréis el riesgo de sufrir quemaduras de tercer grado. Es brutal como puede salpicar el aceite si no lo hacéis así.

Ponemos el aceite a calentar en una sartén y cuando esté bien caliente empezamos a hacer los churros. Cuando estén bien fritos, apartamos en una bandeja cubierta de papel absorbente, para retirar el exceso de aceite (aunque en el bar de la esquina de mi casa no se andan con tantas contemplaciones)

Cuando no tenía la churrera, los hacía fuera de la sartén, sobre papel de aluminio y luego los echaba a freír. Así se corren menos riesgos.

¿A que no es nada complicado?



PREPARACIÓN CHOCOLATE

Con Thermomix: Me da hasta vergüenza... No hay nada más sencillo.
Ponemos la leche, el cacao, la maizena y el azúcar. Removemos velocidad 5 unos diez segundos.
Programamos 10 minutos, 100º, velocidad 2.
Por último, 10 segundos velocidad 4.

Tradicional: Tampoco es difícil, pero hay que tener cuidadito para que no se pegue.

Diluimos en un vaso la maizena y ponemos en un cazo la leche restante a calentar. Cuando esté caliente ponemos el azúcar, la leche con maizena y el chocolate y removemos constantemente a fuego medio hasta que espese.


¿Y quién puede resistirse a esto?



Tampoco puedo resistirme a escuchar con vosotros la cancioncilla que llevo toda la noche tarareando, una auténtica delicia.

Al igual que la receta a la que acompaña, esta canción tiene el encanto y la dulzura de las cosas sencillas, así que espero que la disfrutéis.

Un beso



lunes, 17 de marzo de 2014

Bizcocho de cacao y queso mascarpone






Después de casi un mes sin subir una entrada, me tengo que disculpar porque hoy os traigo una combinación un poco extravagante: el bizcocho preferido de mi hija pequeña y un pequeño comentario sobre "True Detective"la serie que me ha tenido petrificada durante dos meses. 

No guardan conexión alguna pero no podía dejar de contaros lo que he podido disfrutar con las increíbles interpretaciones de Woody Harrelson y Mathew McConaughey (ay, por favor, el apellido de este chico es casi tan difícil escribirlo como pronunciarlo)

Hacía tiempo que no me pasaba algo parecido con una película. Ha sido como cuando leo un libro que me impresiona. Tengo que dejar pasar un tiempo hasta coger otro porque nada se encuentra a su altura. Igualmente, al ver el último episodio de True Detective he tenido la necesidad de parar, "descomprimir" y darme tiempo para disfrutarla antes de empezar a ver otra.

Simplemente la cabecera, y esa perfecta combinación de música y diversas escenas relacionadas con la historia, es ya una pequeña obra de arte. Y a continuación, el McConn...(algún día podré con él, no lo dudéis) que te deja aplastada sobre el sofá, conteniendo la respiración porque no podías imaginar que ese hombre era capaz de hacer eso (y me alegro un montón de haberlo descubierto), ese primer fragmento de la escena del crimen, que casi parece un cuadro... y ya no puedes dejar de verla... Es dura, es complicada y espesa pero es una auténtica gozada.... Espero que si alguno de vosotros se anima a verla, la disfrute tanto como yo.




Y ahora sí, ahora vamos con el bizcochito, que es de los que duran en casa un suspiro porque tengo en casa una pequeña adicta al chocolate a la que le gusta hasta comerse la masa antes de hornearla. Al llevar una tarrina de queso, queda muy jugoso, perfecto para utilizarlo como base para tartas.

INGREDIENTES

  • 3 huevos
  • 250 gr. de azúcar más un poco para espolvorear
  • 200 gr. de mantequilla
  • 1 tableta de chocolate postres
  • 1 tarrina de queso mascarpone (200 o 250 gr.)
  • 1 pizca de vainilla en polvo
  • 300 gr. de harina para bizcochos
  • 1 sobre de levadura






PREPARACIÓN TRADICIONAL

Batimos los huevos con el azúcar hasta que blanqueen. Derretimos la mantequilla y el chocolate en el microondas (recordad hacerlo poco a poco, que no se queme el chocolate) o al baño maría y añadirlo a la mezcla de huevos y azúcar. Mezclar todo con el queso mascarpone y la pizca de vainilla (si tenéis que meter la batidora, sin problema, así queda divino) y por último echamos la harina y la levadura, integramos todo bien y volcamos sobre un molde que habremos engrasado previamente con mantequilla y pan rallado.

Espolvoreamos por encima con azúcar, para que le dé ese aspecto resquebrajado.

Metemos en el horno, que habremos precalentado a 180º y horneamos durante 30 - 45 minutos, dependiendo del horno. A partir de la media hora puedes comprobar si está hecho pinchando en el centro del bizcocho. Si la aguja sale limpia, estará listo.

PREPARACIÓN CON THERMOMIX

Ponemos en el vaso el azúcar y los huevos y batimos durante 3 minutos, 37º, velocidad 2 y medio. Al terminar, batimos un par de minutos más sin calor. 

Derretimos la mantequilla y el chocolate en el microondas (recordad hacerlo poco a poco, que no se queme el chocolate) o al baño maría y añadirlo a la mezcla de huevos y azúcar. Mezclar todo con el queso mascarpone y la pizca de vainilla durante unos segundos a velocidad 4 y por último echamos la harina y la levadura, unos segundos a velocidad 4 e integramos todo bien con la espátula. 

Volcamos sobre un molde que habremos engrasado previamente con mantequilla y pan rallado.

Espolvoreamos por encima con azúcar, para que le dé ese aspecto resquebrajado.

Metemos en el horno, que habremos precalentado a 180º y horneamos durante 30 - 45 minutos, dependiendo del horno. A partir de la media hora puedes comprobar si está hecho pinchando en el centro del bizcocho. Si la aguja sale limpia, estará listo.
 



  ¡¡¡Qué aproveche!!!

martes, 18 de febrero de 2014

PATATAS CON PUERROS Y BACALAO






Hace unos días se celebró San Valentín.

Lo suyo habría sido subir una delicada receta, tierna, romática y así contribuir a crear el ambiente que ha rodeado la blogosfera por estas fechas... Pero como sabéis, mi marido es un austero castellano, hombre de cuchareo para más señas y como que estas celebraciones le pasan un poco desapercibidas.

Así que este año, no me he andado con delicadezas y le he preparado uno de estos platitos que a él le gustan, un buen bacalao, con sus patatitas y su buen chorrito de aceite de oliva virgen extra. Con esto me aseguro que él disfrutará de lo lindo, y de paso yo también, porque no para de decirme lo rico que está y lo que le gusta todo lo que hago.

En definitiva, se trata de hacer feliz a la persona que tienes al lado, sin necesidad de entrar en el juego de los reclamos comerciales (aunque a nadie le amarga un dulce, ni un bombón, pero para eso no hace falta San Valentín, ¿verdad?...)

La receta la encontré buscando en Internet, en el blog sal dorada. No dejéis de visitarlo, es fabuloso. La he tuneado un poquito, poca cosa...

Ya sé que últimamente me prodigo poco. Mi querida Chusita desde su Lareira, hoy me ha recordado que llevo bastante tiempo sin publicar ninguna recetita.

Y es que últimamente se me ha dispersado un poco la atención así que, para compensar, os enseñaré alguno de los proyectos en los que ando y que son en parte culpables de que este blog esté un poquito rezagado.
 
La otra gran responsable de este rezagamiento blogueril, es la nueva tele que nos trajo Papá Noel...Creo que éramos de los últimos que teníamos una televisión de esas cabezonas de rayos catódicos y cuando hemos puesto el nuevo pantallón en el salón, estoy loca porque llegue la noche para sentarme en mi sofá, estirar las piernas y disfrutar de una buena peli.


Éstas son fotos de dos de los proyectos de patchwork en los que ahora ando: los cuadros de la izquierda, formarán parte de una colcha y el de la derecha es una de las fundas que estoy haciendo para mis sillas del salón. 

¿Qué os parecen? 

¿A que molan? 

Me lo estoy pasando pipa cosiendo por las noches mientras veo un peliculón en mi gran tele... (Por la mañana cuando me levanto para ir al trabajo ya no lo paso tan bien, todo hay que decirlo)


 INGREDIENTES

  • 2 Lomos de bacalao fresco o 400 gr. de bacalao desalado
  • 4 puerros
  • 1 cebolla
  • Patatas (unas 6 medianas)
  • 4 dientes de ajo (2 para el guiso y 2 para el bacalao)
  • Aceite de oliva virgen
  • Pimentón de la Vera
  • 1/2 vaso de vino blanco
  • Perejil
PREPARACIÓN

Calentamos los ajos fileteados en una olla ancha cubierta con aceite de oliva virgen extra vertido generosamente (pero que ganas tenía de poner esto en una receta).

Antes de que se doren ponemos los filetes de bacalao, removemos y doramos un poco. Apartamos.

En la misma olla sofreímos la cebolla y los puerros hasta que estén bien pochaditos, echamos el vino y cuando esté evaporado, chascamos las patatas y las cubrimos con agua. Salamos y cocemos hasta que esté tiernas. 

Entonces pondremos el bacalao para que termine de hacerse con el calor residual de cocer las patatas.

 Servimos y a comer.

¡¡¡¡La ola me hizo Manolo!!!! 

Qué fácil es hacerlos felices (a veces)



domingo, 26 de enero de 2014

NATILLAS










Ausencia de amor
Cómo será pregunto.
Cómo será tocarte a mi costado.
Ando de loco por el aire
que ando que no ando.

Cómo será acostarme
en tu país de pechos tan lejano.
Ando de pobre cristo a tu recuerdo
clavado, reclavado.

Será ya como sea.
Tal vez me estalle el cuerpo todo lo que he esperado.
Me comerás entonces dulcemente
pedazo por pedazo.

Seré lo que debiera.
Tu pie. Tu mano.
               Juan Gelman



El pasado 14 de enero moría Juan Gelman. 

Sentí una enorme tristeza, no tanto por su muerte, que también, sino por su historia, por la certeza de su sufrimiento. 
Un dolor que me resulta insoportable sólo el pensarlo.
Aún más, sabiendo que fue la historia de miles de personas (y lo sigue siendo en muchos lugares del planeta)

Ese mismo día cumplía años mi padre, también poeta, y aunque sé que no lee este blog, quiero regalarle la poesía de Juan Gelman, su historia y su voz, para que siga disfrutando con la palabra ...y lo haga muchos años más (Sé que de una forma o de otra te llegará esto, papi, a ver si le tenemos menos miedo a las nuevas tecnologías...)

También quiero regalar a mi padre y a todos vosotros mi postre favorito: unas natillas.


A veces nos dejamos deslumbrar por todos estos postres sofisticados que vemos en libros, revistas y páginas web de recetas (incluyendo la mía) y nos olvidamos de lo ricos que resultan los tradicionales, los de toda la vida: el flan, el arroz con leche, las natillas.... No es que no los prepare, que sí que los hago en casa con mucha frecuencia, pero de tan familiares, no
caigo en subirlos al blog.

Así que este pasado fin de semana decidí que iba a darme un homenaje, hice estas ricas natillas y las fotografié para poder enseñaros como se preparan en casa.

 A ver... tomad nota... se coge un sobrecito de preparado para natillas de la marca que más os guste, calentamos la leche...

Nooooooo, ..... no os dejéis engañar... que a mí me gustan mis natillitas, las caseras, hechas con huevo, leche, azúcar, canela, limón... aunque ya sabéis que a Manolo y a las niñas le gustan los sobrecitos  (pero para eso no hace falta hacer una entrada al blog ...¿o sí?) Y como podréis comprobar, tardamos lo mismo en preparar unas que otras, así que la duda ofende.


INGREDIENTES

  • 600 gr. de leche
  • 6 yemas de huevo o tres huevos enteros
  • 130 gr. de azúcar
  • La cáscara de un limón (sólo la parte amarilla)
  • 1 ramita de canela 
  • Canela en polvo
  • Galletas ( a mí me gustan tipo Tosta Rica)
  • 1 cucharada de harina de maíz o Maizena (opcional) 
  • Una pizquita de colorante alimentario si te gusta que queden más amarillitas (y hacer creer a los tuyos que son de las de sobrecito...)



PREPARACIÓN THERMOMIX

Ponemos la mariposa en las cuchillas y echamos en el vaso todos los ingredientes excepto la piel del limón y la ramita de canela, mezclamos 10 segundos, velocidad 3 y 1/2. Añadimos la piel del limón y el palo de canela y programamos 10 minutos, 90º, velocidad 3. A continuación otros 2 minutos a la misma velocidad, sin temperatura.

Volcamos el contenido del vaso en unos recipientes, metemos las galletas y espolvoreamos con canela. Si queremos que la galleta esté blandita ponemos éstas en el fondo del plato antes de verter la leche.



PREPARACIÓN TRADICIONAL

Separamos un vaso de leche y mezclamos en él los huevos y la harina de maíz. Ponemos el resto de la leche en un cacito a calentar y cuando veamos que está caliente (pero no hirviendo) vertemos la mezcla de huevos y batimos bien con unas varillas hasta que comience a hervir. En ese momento apartamos del fuego y batimos enérgicamente para que no queden grumos.

Y volcamos en los cuencos como he explicado anteriormente.

Os dejo este video por si tenéis un ratito. 

No me gusta, por lo general, escuchar recitar a los poetas sus propios versos, pero la voz de Juan Gelman es un valor añadido a su poesía, espero que lo disfrutéis tanto como yo.




sábado, 11 de enero de 2014

Potaje de soja





Hola familia,

   ya se acabaron las fiestas de Navidad. 

Las despido como siempre, con sentimientos enfrentados.

 Por una parte, estas fechas me agotan: una comida detrás de otra, un tráfico insoportable, los pantalones que no me abrochan, los centros comerciales imposibles, el momento más crítico de todo el año en mi trabajo, alguna reunión de compromiso, más comida, más bebida, no me toca nunca la lotería (con la ilusión que yo le pongo), los pantalones que, una semana después ya no sólo no me abrochan si no que me comprimen, ¿qué le regalo a mis suegros  si tienen de todo?, el whasap que no para de recibir vídeos con gatos cantando villancicos y ... ay madre mía que tengo que ir a comprar un pantalón de urgencia...

En fin, que os voy a contar que no sepáis. 

Pero por otro lado, me encantan las ciudades adornadas en Navidad, salir una mañana soleada a ver los puestecitos del parque, hacer la carta a Papá Noel y los Reyes Magos con mis hijas y preparar con ellas el tentempié que Sus Majestades y Santa tomarán cuando pasen por casa (que ya podrían ponerse de acuerdo y venir todos el mismo día), que ellas estén de vacaciones y verlas disfrutar, reunirme con amigos queridos y pasar más tiempo con la familia, ver a mis hijas patinar sobre hielo, preparar mantecados y roscones de reyes (!!!ayyy ... y comerlos ...¡¡¡)

Por todo esto, y me imagino que como todos vosotros, empiezo diciembre con muchas ganas, pero cuando llega el 6 de enero respiro pensando en que por fin todo ha acabado y volvemos de nuevo a la rutina... 





Y por lo mismo, una de las primeras comidas que he preparado y que quería traeros, ha sido este potajito con soja, sencillo, reconfortante y saludable, para ir desconectando de los excesos de estas fiestas.

Es la misma receta que utilizo para las lentejas, me gusta alternarlas y así enseñar a las niñas a comer todo tipo de legumbres. Además, por lo que he leído, la soja es muy rica en proteínas vegetales y en calcio. Así que no dudéis en poner la soja en vuestra dieta.

Pues sin más demora os paso la receta que, como veréis, no tiene ningún misterio.


INGREDIENTES

  • 200 gr. de soja
  • 1 litro de agua
  • 1 chorizo para cocinar
  • 2 zanahorias
  • 1 puerro
  • 1 apio
  • 1 tomate maduro
  • 1 trocito de pimiento
  • 1 diente de ajo
  • Pimentón de la Vera.
  • Aceite de oliva, sal y pimienta.

PREPARACIÓN

Si no la vamos a preparar en la olla exprés, tendremos que poner la soja en remojo la noche antes. En caso contrario, no es necesario.

Picamos la verdura y rallamos el tomate. Sofreímos la cebolla y el pimiento. Cuando esté bien pochadito, añadimos el ajo triturado, le damos unas vueltecitas con cuidado de que no se queme, que si no amarga y añadimos el tomate para freírlo.

Cuando esté todo sofritito, espolvoreamos con el pimentón (soy adicta al pimentón de la Vera), integramos bien y añadimos el caldo y la soja.

Ponemos toda la verdurita y unas rodajitas de chorizo (si no Manuela no se la come), sal y pimienta y dejamos cocer hasta que estén blanditas (durante una media hora a fuego bajo o diez minutos en la olla rápida).


¿Veis que forma más estupenda de "descomprimir" de los excesos navideños"

¡¡¡Buen Provecho y Feliz Año Nuevo!!!