martes, 30 de agosto de 2011

MUFFINS A LOS DOS CHOCOLATES


  

 
 
 
   Ya que le he cogido el puntillo a esto de las magdalenas, me he animado y he preparado unos muffins de dos chocolates.

   Éstos han pasado la auditoría de calidad puesto que se vinieron a casa a merendar unos amigos y, según ellos, estaban riquísimos. Modestias aparte, la verdad es que volaron en un día, por lo tanto creo que estoy en condiciones de recomendaros esta receta.

   He investigado las diferencias entre Magdalenas, Muffins y Cupcakes y en la página de Pequerecetas dan una explicación muy buena. Por un lado las magdalenas suelen estar hechs con aceite, mientras que los muffins y cupcakes se hacen con mantequilla; las magdalenas se baten más, por lo que suelen ser más esponjosas, menos compactas y con copete, que no tienen los muffins. Por otro lado, los muffins suelen ser menos dulces e incluso pueden hacerse salados, mientras que las magdalenas y cupcakes siempre son dulces. Por último, los muffins y las magdalenas no suelen adornarse mientras que los cupcakes sí.

   Y aquí es donde diréis: "pues éstos muffins están decorados" y yo digo "pues sí" porque la verdad es que consultando recetas y libros he visto magdalenas sin copete, muffins decorados, magdalenas con mantequilla.... Así que los llamo muffins porque el libro de donde cogí la receta así los llama y los he decorado porque así están más bonitos, ¿verdad?

  La receta es de un libro llamado "365 recetas de pan" de Anne Sheasby que no me está defraudando en absoluto. Todo lo que estoy haciendo me está saliendo bien, os seguiré contando.

   No me voy a enrollar más porque en esta entrada hay tropecientas mil fotos (es que me quedaron muy bonitos, ¿a que sí?) y vais a llegar hartitos a leer la receta.



INGREDIENTES: 

  • 225 gr. de harina
  • 1 sobre de levadura química
  • una pizca de sal
  • 40 gr. de cacao negro (puede ser en polvo o en pastillas)
  • 115 gr. de azúcar (la receta original es con azúcar moreno)
  • 225 ml. de leche
  • 1 yogur natural
  • 1 huevo ligeramente batido
  • 1 cucharadita de esencia de vainilla (prescindible)
  • 55 gr. de mantequilla derretida
  • 1 tableta de chocolate con leche picada en trozos pequeños (o no tan pequeños, como más os guste)

 



PREPARACIÓN:

   Calentar el horno a 200º. Untar con mantequilla una paca prara 12 muffins o poner los moldes de papel dentro de la placa (esto es para que no crezcan a lo ancho y la masa pueda subir). Tamizamos la harina, la levadura y la sal. Si ponemos cacao en polvo también lo añadimos junto con el azúcar.

   Mezclamos la leche, el yogur, el huevo y la esencia de vainilla e incorporamos todo a la preparación de harina, junto con la mantequilla derretida sin dejar de remover. Si no hemos puesto el cacao en polvo a la preparación éste es el momento de derretir los 40 gr. de chocolate negro y añadirlo a la mezcla. Incorporamos el chocolate picado y repartimos en los moldes hasta tres cuartos de su altura.

 
Cómo veis yo he puesto los moldes de papel dentro de unas flaneras de aluminio para que me suba más la masa, y a su vez los he puesto dentro de los moldes para muffins para poder introducirlo mejor en el horno. 
  


 Horneamos los muffins unos 20 minutos, o hasta que estén gorditos y pinches con un cuchillo y los notes firmes. Los sacamos y colocamos sobre una rejilla para que se enfríen.




   Se pueden servir calientes o fríos. Si los dejas sin cubrir con nata, en el momento de servirlos, se les puede dar un temploncito unos segundos en el microondas. Se derritirá el chocolate que tiene dentro  y, como diría mi amiga Raquel, es la muerte a pellizcos, de lo buenísimos que están.


  
En este punto ya he terminado con la receta. Lo que viene ahora es una aclaración que como no sé muy bien donde puedo ubicar en el blog, pues aprovecho y lo cuento por aquí. Cuando monté la nata para decorarlos, ésta se me hizo mantequilla. Me dio mucha rabia, por supuesto, pero le puse unas anchoítas picadas y unas aceitunas y la verdad es que no está nada mal, untadito en unas tostaditas.

Pero no era esto lo que quería contar. El caso es que hacía un tiempo que había comprado un preparado vegetal sustitutivo de la nata, que se monta mucho más fácilmente y se conserva mejor, no necesita frío... en fin, mucho más cómodo. Lo preparé y queda estupendo para la decoración, como podéis ver en las fotos. Pero... el sabor no me convence. No está malo, pero me resultó un dulzor muy artificial, nada que ver con la fineza de la nata montada. Otras personas que lo han probado les ha parecido rico. Bueno, esto va en gustos, así que si alguien tiene interés les digo donde lo compré. 

 

 

   ¿Qué os ha parecido la sesión fotográfica?  Tengo que aprovechar, que no siempre salen platos tan vistosos como éstos.

   Un besazo

  

domingo, 28 de agosto de 2011

EL AMASADERO (Nuestra tienda para el pan)

   En esta entrada no os voy a explicar ninguna receta. Voy a hablaros de una tienda on line de productos de panadería, El Amasadero, con sede en Alhaurín el Grande, pero que distribuye en toda España. Está gestionada por Andrés, un chico súper agradable además de un gran emprendedor, pues ha puesto en marcha un negocio que cubre perfectamente las necesidades de los cocinillas como yo, que no pretendemos ser profesionales de la panadería pero disfrutamos como niños metiendo las manos en la masa.



   Como siempre (esto del internet es maravilloso), di con esta página a través de un blog de cocina, y una que es pelín curiosilla, entré a ver que me encontraba. Y lo que ví me gustó: harinas de diversas clases para todo tipo de panes y repostería, banettons para el levado del pan (no tenía ni idea de que eso existía), moldes para pan de molde (valga la redundancia), para baguetes, piedras para hornear que harán que la corteza del pan mejore... Pero claro, después de tanta información llegan las dudas de cómo utilizar todos estos descubrimientos. Y ni corta ni perezosa, me puse en contacto con Andrés que, muy amablemente, nos invító a pasar por el local para ver el material y acribillarlo a preguntas. Así que el jueves hicimos una excursión familiar y nos plantamos en Alhaurín el Grande a conocer la sede de "El Amasadero".

   Echamos un rato fabuloso, Andrés nos aclaró nuestras dudas estupendamente y se ofreció a asesorarnos en lo que necesitáramos (Andrés, amigo, no sabes donde te has metido...), y yo me llevé mis harinas, un bannetton precioso para fermentar mis panes, una rasqueta que me ayudará en las labores de amasado y una cuchilla para el greñado del pan (los cortecitos que hacemos en la superficie y que tengo que practicar porque no se me da muy bien del todo). Lo próximo será la piedra de hornear o el molde con tapa para el pan de molde. En octubre es mi cumple, yo voy a ir dejando pistas por si hay algún despistado/ada que no sepa qué regalar ;-)

   Y aquí, el testimonio gráfico de lo que os estoy contando:



    Cómo no podía esperar, el viernes me lié la manta a la cabeza y me puse a hornear como una loca. Tenía prisa por hacer algo y no me compliqué mucho la vida, pero en esta semana que me queda de vacaciones voy a hacer unos cuantos experimentos e iré poniéndoos al corriente. Os cuento lo que he hecho:

- Pan con harina integral de centeno y masa madre (al 50%), muy compacto y riquísimo con salmón ahumado, por ejemplo.





- Bizcocho de claras de huevo con harina de espelta (sencillísimo y riquísimo)


- Pan de molde con harina panadera recia y salvado de trigo. Para el desayuno, tostadito y con un chorrito de aceite... No te digo nada más...



   Si después de esto, no os animais a hacer pan...

   Esto es un mundo, se puede complicar todo lo que quieras, o simplemente disfrutar de comer un panecito calentito y recién hecho en tu casa. Me encanta !!!!!

Besitos para todos

sábado, 27 de agosto de 2011

BRIUATS DE POLLO


  De siempre me han gustado estas empanadillas de pasta brick llamadas briuats, típicas de Marruecos, y aprovechando unos restos de pollo del cocido (ya sabéis que siento predilección por ese plato) y teniendo bien surtido el congelador de croquetas, me animé a hacerlas.

   Yo utilicé hojas de pasta filo que, en mi humilde opinión, es lo mismo que la pasta brick. Investigando un poco la diferencia entre ambas encontré, como siempre, diversas opiniones. La que he encontrado más coherente es la que dice que la única diferencia es el nombre y que dependiendo del país se puede llamar de una forma y otra.
   Estas pequeñas pastelas admiten diversas farsas: pollo, carne de vacuno, pescado e incluso frutas y rellenos dulces.

   Dentro de la comida internacional, la cocina del norte de África me gusta especialmente por sus tremendos contrastes de olores y sabores y la delicadeza de sus ingredientes. Por eso, os animo a que probéis este plato ya que no es especialmente complicado y es delicioso, además de tener una textura muy especial, muy crujiente. Uf, como siga expresándome así voy a parecerme a esos expertos catadores de vinos que descubren en su copa el sabor de la barrica de roble, con un ligero regusto a frambuesas y un aroma que se expande refinado y armonioso... cuando yo lo único que sé es si me gusta o no ... Así que, dejémonos de historias y vayamos al grano.

INGREDIENTES:
  • 350 gr. de pollo
  • Almendras tostadas
  • 8 láminas de pasta brick
  • Aceite de oliva
  • 1 cebolla
  • 1 diente de ajo
  • Unas cucharadas de infusión de azafrán (se prepara dejando unas hebras de azafrán en agua hirviendo durante 3 o 4 minutos. Se conserva varias semanas en la nevera)
  • 4 cucharadas de cilantro fresco
  • 1/2 cucharadita de pimienta blanca molida
  • Canela y azúcar glass
   (Las cantidades son orientativas, irá en función del número de pastelitas que queráis hacer)

PREPARACIÓN:

   Picamos muy menudito la cebolla y el ajo y salteamos. Si utilizamos carne ya cocinada la incorporamos cuando esté todo pochadito; si no habrá que poner el pollo al fuego bien picadito hasta que se dore y luego mezclarlo todo. Añadimos la infusión de azafrán, el cilantro picado, las almendras troceadas, pimienta, sal y canela al gusto. Cocemos 10 minutos a fuego medio. Dejamos enfriar y reservamos.

   Ahora viene el quid de la cuestión: cortamos cada hoja de la masa en 3 o 4 tiras de ancho, dando un corte diagonal en uno de los extremos. Colocamos una cucharada de relleno en el extremo recto, doblamos la masa sobre éste formando un triángulo y envolvemos hasta llegar al final de la tira. Se introduce el vértice del corte bajo el último doblez. No os preocupéis si se rompe un poco la masa, como se dobla en varias veces queda todo cubierto.




   Freímos los pasteles en abundante aceite muy caliente hasta que se doren. Escurrimos sobre papel absorbente y espolvoreamos con azúcar glas. Servimos y ... disfrutamos. 


miércoles, 24 de agosto de 2011

TARTA DE QUESO E HIGOS FRESCOS






   Voy a poner sin más tardar la receta de esta tarta de queso con higos porque se va a pasar la temporada y va a ser demasiado tarde. Os recomiendo fervorosamente que la hagáis, está deliciosa y es el momento. Ya habrá tiempo en invierno (que para mi gusto, tiene una fruta muy triste), de dedicarnos a las tartas de manzanas,  peras, magdalenas y otros menesteres.

   Encontré esta receta en un blog llamado "Dime que es viernes". Nada más por el título que tiene ya me gusta (¿qué tendrán los viernes?), y además he encontrado unas recetas riquísimas y muy bien explicadas así que más de una vez lo consultaré. He hecho unas poquitas modificaciones porque la receta original presenta una especie de quiche y el relleno tenía la mitad de los ingredientes , pero yo soy un poquito de las de "burro grande, ande o no ande"...


INGREDIENTES:

Para la tarta:

  • 1 lámina de hojaldre (si la vas a consumir en el día; si vas a refrigerarla para comerla después, es preferible usar masa quebrada, que también puedes comprar ya preparada)
  • 8 higos
  • 2 tarrinas de queso de untar
  • 4 yemas de huevo
  • 125 gr. de azúcar
  • 1 chorrito de cognac
  • 50 ml. de miel
Para el almíbar:
  • 300 ml. de agua
  • 1 chorrito de cognac
  • 125 gr. de azúcar

PREPARACIÓN:

En primer lugar preparamos el almíbar, poniendo el agua a calentar con el azúcar y el brandy. Cuando empiece a hervir añadimos los higos que abremos partido en rodajas o bien por la mitad y dejamos unos cinco minutos cociendo. Apartamos los higos para luego mezclarlos con la crema.
(He congelado el almíbar restante. Seguro que le encuentro alguna utilidad, estaba riquísimo)

   Mientras habremos preparado la base de la siguiente forma: engrasamos un molde con mantequilla, colocamos el hojaldre y recortamos lo que sobra del borde. Ponemos papel de hornear y colocamos algo encima para que haga peso (yo puse la tapa de una fuente de pyrex). Precalentamos previamente el horno a 180º, con calor arriba y abajo, introducimos la base y dejamos cocer durante 5 minutos.


(Aquí podéis ver el almíbar con los higos y la base de hojaldre con la fuente de pyrex para que al cocer en el horno no suba)


 
   Por otro lado, batimos el queso con la miel, el azúcar y el chorrito de brandy. Añadimos las yemas de huevo que abremos batido previamente. Cuando todo esté ligado vertemos esta mezcla en el molde que hemos preparado e introducimos los trozos de higos. Ponemos al horno a 180º durante unos cuarenta minutos (dependiendo de cada horno)




  Animáos y hacedla bien pronto, que se acaban los higos y entonces habrá que esperar hasta el verano que viene...

domingo, 21 de agosto de 2011

CAZUELA DE FIDEOS CON RAYA Y RAPE

   He pensado que con estos calorcitos nos vendría bien un platito caliente, por eso de echar el resto y limpiar toxinas de la piel sudando la gota gorda, jejejeje. Bueno, hablando un poco en serio, en mi casa no hay distinciones entre comidas de verano y de invierno. Mis hijas y mi marido, como mejor comen es con el cuchareo, así que yo sigo haciendo mis cocidos, lentejas y potajes varios, y eso sí, el aire acondicionado a tope a la hora de la comida (ya sé, me van a regañar los del ahorro energético, pero es que esta familia mía con ensaladitas fresquitas no comen)

   Lo que más me gusta de las vacaciones (además de no tener que trabajar, evidentemente) es poder hacer las cosas más sencillas que normalmente no puedo hacer: desayunar leyendo el periódico, hacer la comida en el día y no tener que dejarla preparada el día antes e ir a comprar al mercado. Y esto último es lo que hice nada más coger las vacaciones. Es un gustazo ver los puestos de pescado, tanta variedad y todo tan fresquito y de repente...me entra la locura... que si los gambones, que si los boquerones, ay mira, que sepia más linda y anda que los salmonetes...  Luego llego a mi casa y me doy tortas hasta en el cielo de la boca, porque todo eso hay que prepararlo y termino agotada y diciendo que es la última vez que me llevo tanto pescado... hasta que vuelvo a tener oportunidad de acercarme a un buen mercado y vuelvo a caer, porque el hombre (y la mujer) es el único animal que tropieza tropecientas mil veces con la misma piedra (La verdad es que esta es una frase hecha que jamás he comprobado, vamos, que no sé si hay otros animales que también tropiezan y tropiezan... si alguien quiere documentarnos, tiene mi blog abierto)

Bueno, todo esto para decir que voy a poner la receta de la cazuela de fideos. En esta ocasión la he hecho con raya y rape, pero admite muchísimas clases de pescado y marisco: almejas, gambas, mejillones, caballa, pintarroja, calamares...



Cómo veis, me faltaron fideos y tuve que poner unos de fideuá. Esto es una chapucilla, pero vaya, está igual de rico.



INGREDIENTES:

  • 150 gr. de fideos gruesos
  • 1 litro de caldo de pescado
  • 2 tomates maduros
  • 1 pimiento verde
  • 1 trocito de pimiento rojo
  • 1 cebolla
  • 2 dientes de ajo
  • 1/2 vaso de vino blanco
  • Un buen trozo de raya
  • Un rape pequeño
  • Pimentón
  • Cominos
  • Sal y pimienta.

PREPARACIÓN:

   Preparamos el caldo de pescado (también puede ser con una pastilla de caldo, pero no es lo mismo): ponemos a calentar la cabeza del rape junto con un par de hojas de laurel, unos granitos de pimienta, unos trozos de cebolla, pimiento y tomate y sal. Cuando rompa a hervir, bajamos el fuego y dejamos cocer unos diez minutos.  Colamos y reservamos.

   Yo suelo tener caldo de pescado congelado que utilizo con frecuencia para los platos de pescado y esto me facilita mucho su preparación. Cuando compro langostinos, mejillones, merluza (al pescadero le pido siempre la cabeza y la espina), suelo hacer el caldo y dejarlo preparado para futuras ocasiones. A veces le añado un puerro y una zanahoria, en fin, lo que tengais más a mano

   Mientras se cuece el caldo hacemos el sofrito. Picamos la cebolla y el ajo y los ponemos en la cazuela con un poco de aceite. Un poco después añadimos los pimientos picados. Cuando esté todo pochadito, incorporamos el tomate y dejamos que se fría. Añadimos un par de cucharaditas de pimentón, damos un par de vueltas con cuidado de que no se queme y echamos el vino, dejamos que se evapore un poco y vertemos el caldo. Salpimentamos, ponemos los cominos y cuando empiece a hervir incorporamos el pescado que habremos troceado previamente y cocemos unos cinco minutos.




   Cuando pasen esos cinco minutos, echamos los fideos y cocemos según las instrucciones del paquete (normalmente unos ocho minutos). Apartamos, servimos y encendemos el aire acondicionado (en su defecto un buen ventilador enchufado a la cara). Y, por supuesto, lo disfrutamos, está riquísimo.

miércoles, 17 de agosto de 2011

PAN DE MAÍZ


   Hoy vamos a cambiar de cereales y, haciendo caso de unas fichas de la editorial Planeta de Agostini que estoy coleccionando sobre panes y pasteles, me he animado a hacer un pan de maíz al más puro estilo estadounidenses. Nos explican en esta ficha que parece ser que George Washington era el único pan que comía y que al recibir a invitados ilustres del Europa, les hacía probar este "pan de los pioneros".

   Tengo que decir que no esta mal; original, por su textura abizcochada y con un peculiar sabor  dulzón que lo mismo te sirve para acompañar un plato fuerte de carne que untado con un poco de mantequilla y mermelada para desayunos y meriendas.

   No quiero engañar a nadie, no es nada del otro mundo. Lo que sí es cierto es que es bien sencillo, es como si fuera un bizcocho (de hecho lleva levadura química y no de panadería y no necesita reposo), por lo que te lo puedes plantear si no te apetece complicarte la vida mucho con esto del pan y quieres experimentar un poco. Y es una solución muy socorrida si quieres sorprender a tus invitados con un pan hecho por ti. Eso sí, de aspecto es precioso, doradito por fuera y por dentro y con unas rebanaditas muy jugosas.

   Allá voy con la receta:

   INGREDIENTES:

  • 150 gr. de harina de maíz tamizada
  • 150 gr. de harina de trigo tamizada
  • 10 cl. de leche
  • 20 cl. de nata espesa o queso crema
  • 2 huevos
  • 1/2 sobre de levadura química
  • 1/2 cucharadita de café de sal fina
  • 1/2 cucharada sopera de azúcar
  • Mantequilla fundida para el molde

   PREPARACIÓN

   Precalentamos el horno a 200º. Ponemos en un recipiente la harina de maiz, la harina de trigo y la levadura. Añadimos el azúcar y la sal y mezclamos. Añadimos los huevos batidos, la nata y la leche. Removemos bien.



   Vertemos esta mezcla en el molde (preferiblemente cake), al que habremos untado mantequilla y espolvoreado un poco de harina para que no se pegue.
   Horneamos durante 45 minutos. Si vemos que se dora antes de terminar la cocción podremos cubrir con papel de aluminio y bajaremos la temperatura a 180º. Dejaremos enfriar 5 minutos antes de desmoldar. Es conveniente servir inmediatamente cortado en rebanadas. 



   Si alguien se anima a hacerlo, que me cuente qué le ha parecido.

   Besos


martes, 16 de agosto de 2011

TARTA DE CHUCHES (BODA EDU Y ANA)






   Por fin llegó el día de la boda de mis cuñados Edu y Ana. Nos pusimos todos guapísimos, nos emocionamos, comimos, bebimos, bailamos, estuvimos rodeados de amigos y familiares muy queridos a los que, por las circunstancias del ritmo de vida en que vivimos, vemos menos de lo que quisiéramos... Pero sobre todo, vimos al flamante matrimonio felices. No felices a secas, FELICES, así con mayúsculas, y eso nos llenó de alegría a todos.

   Además, por fin he podido subir al blog la tarta de chuches que preparé para la boda, que como era una sorpresa no he puesto hasta ahora. Lo de la sorpresa se quedó en sorpresilla, porque mis dos niñas se encargaron de contar a todo el mundo que habían preparado con su mamá una tarta gigante de chucherías, pero que no podían decírselo a nadie porque era un secreto y venían cada dos por tres a la mesa presidencial donde estábamos sentados con los novios a preguntar cuándo íbamos a sacar la tarta...!!! Bueno, nada de eso importó porque a los novios les encantó y a los invitados creo que también (al día siguiente sólo quedaron unas poquitas nubes con los ojos malos pegaditas al corcho). Incluso el fotógrafo oficial me hizo unas fotos con la tarta, pero como no me puedo esperar, cuando las tenga las subiré al blog para que las veáis. Ahora tendréis que conformaros con mis fotillos caseras.

INGREDIENTES:

  • Láminas de corcho (yo utilicé una base de 50x50 cm, una de 35x35 cm., otra de 20x20 y la pequeñita como altar).
  • Papel albal para cubrir el corcho.
  • Papel pinocho para que quede más bonito y no sea necesario cubrir los huequecitos con gominolas pequeñas.
  • Pinchos de colores, los venden en mercadona en la zona de platos y vasos de fiesta desechables (como son muy largos lo suyo es que los partas por la mitad y puedes utilizar la mitad de abajo para pinchar las chuches más gorditas)
  • Los sabios consejos de Reme del blog "Al sur del Sur" que hizo una tarta para la boda de su hijo absolutamente espectacular e inimitable (mira que intenté copiarme, pero no hubo forma)
  • Y por último, pero más importante, la ayuda inestimable de mi amiga Marta, que dejó a su pitufillo con su madre y se vino una tarde conmigo a clavar chuches como locas (sí, sí, alguna que otra nos comimos) y que me dio varios truquillos que me facilitaron muchísimo la labor.
  • ... Ah, por favor... y multitud de golosinas, que se me olvidaban... Ahí ya no puedo decir nada, eso va al gusto del consumidor.




PREPARACIÓN: 

   Cortamos la plancha de corcho a la medida deseada, cubrimos con papel de aluminio y a su vez con papel pinocho para que tenga mejor presencia.

   Colocamos las plantas una sobre otra y pinchamos para fijarlas. Luego vamos colocando las chuches según el diseño que hayamos previsto (esto es lo más complicado, una vez planificado el resto es coser y cantar)




   Preparé con antelación las planchas y un par de días antes de la boda quedamos Marta y yo  y en dos horas montamos toda la tarta. La envolví en plástico de cocina y aguantó estupendamente sin que se secaran las gominolas, y eso que hacía un calor tremebundo.




   ¿Veis que contentas estábamos? No hay nada como la satisfacción del deber cumplido. Además echamos una tarde de cotorreo fabulosa, ¿verdad Marta?.


   
   Espero que os haya gustado, es mi primera tarta de este tipo y con toda seguridad tendrá muchos defectos, pero a mí me encantó, disfruté un montón haciéndola y cuanto más la veía más me gustaba. Ahora tengo el mono... ¿Nadie quiere casarse y así hago otra?




viernes, 12 de agosto de 2011

ENSALADA DE PATATAS CON BONITO



    Hoy voy a hacer lo que se llama "vivir de las rentas".
  Aprovechando la entrada de ayer sobre el bonito, os dejo una receta muy sencillita  y muy rica para que empleéis ese bonito en conserva que seguro que vais a hacer muy pronto. Bueno, también podéis hacerlo con atún o bonito enlatado, pero no es lo mismo, ¿eh? Que conste que os estoy avisando.

INGREDIENTES:

Imprescindibles:

  • Patatas
  • Mayonesa o All i oli ( Necesitaremos 1 huevo, aceite de girasol y de oliva, sal, vinagre o zumo de limón y un par de dientes de ajo si haces el all i oli)
  • 1 tomate gordito (que sepa a tomate)
  • Bonito preparado por nosotros (y dale, diréis todos, no es pesaíta)
Opcionales:
   Todo lo que queráis, por ejemplo: maiz, bocas de mar, gambitas, cebolla, aceitunas... En fin, lo que más os guste, pero que conste que no es necesario para que salga un plato estupendo.

PREPARACIÓN:

   Ponemos a cocer las patatas con piel y un puñado de sal.      

   Mientras preparamos el all i oli.
  
   Un purista dirá que el all i oli es la emulsión de ajo y aceite de oliva y todo lo demás son variantes de una mayonesa. Eso es totalmente cierto, el verdadero all i oli consiste en un buen puñado de ajos que machacaremos en el mortero e iremos añadiendo poquito a poco, a hilito, aceite de oliva para que ligue. Pero normalmente no tengo tiempo para ello (la verdad es que no lo he hecho nunca), así que hago lo siguiente:

   En el vaso de la batidora pongo dos dientes de ajo, un puñadito de sal y un huevo, vierto un poquito de aceite y comienzo a batir. Es importante para que no se corte no levantar la batidora hasta que no se vea que va ligando y sólo entonces levantarla un poquito mientras seguimos batiendo. Vamos añadiendo poco a poco el aceite, hasta que tengamos la cantidad necesaria. A mi me gusta mezclar el aceite de oliva y el de girasol para que no esté muy fuerte. Al final añadiremos un poco de zumo de limón o vinagre.

   Si lo que queremos es una simple mayonesa, no añadiremos el ajo.

   Cuando las patatas esté cocidas, pelamos, troceamos y ponemos en un bol, mezclamos con la mayonesa y servimos acompañadas de un buen tomate y nuestro bonito. 




   ¿A qué es un gustazo comer así de bien y así de fácil? Espero que os haya gustado, a mí me encanta.

jueves, 11 de agosto de 2011

BONITO EN ACEITE


   En esta entrada, más que una receta, lo que os propongo es una manera de conservar el bonito. Queda buenísimo y lo podremos utilizar para acompañar un montón de platos, ensaladas o simplemente con un buen trozo de pan. La verdad es que cuando lo pruebas te engancha y si se acaba y tienes que recurrir a las latitas de los supermercados... seguro que se te escaparán dos lagrimitas.

   Para elaborarlo acudí a dos blogs que me merecen mucha confianza ya que todo lo que he cocinado con sus consejos me ha salido estupendamente: "Las recetas de mamá" y "Al sur del sur" (ésta última, Reme, además es paisana). Un beso desde aquí y gracias por todo.  





INGREDIENTES:


  • Lomos de bonito fresco
  • Agua
  • Sal
  • Aceite de oliva y aceite de girasol (bastante porque hay que llenar los botes)

PREPARACIÓN:

   En primer lugar llenamos con agua un cazo y echamos sal suficiente para hacer una salmuera. Para comprobar que la salmuera está bien hecha, ponemos un huevo crudo con la cáscara  y todo en el agua. Si éste se hunde es que le falta sal, si flota está en su punto.

   Cuando el agua esté hirviendo, metemos el bonito y lo dejamos cocer unos 45 minutos. Pasado el tiempo retiramos del fuego y sacamos el pescado.


   Cortamos los lomos del bonito en función del tamaño del bote, lo introducimos en él y cubrimos de aceite (mezclado oliva y girasol al 50%) hasta el filo del bote y tapamos.

   Ponemos en otro recipiente, más o menos hasta la mitad, agua a calentar e introducimos los botes bien cerrados. Lo dejamos una media hora con el agua hirviendo para que los envases se esterilicen.





   Y ya está listo nuestro bonito para disfrutarlo. Cómo veis se puede utilizar de diversas maneras, éstos son dos ejemplos, pero tiene muchas posibilidades.





   Os advierto que cuando utilicéis este bonito en conserva se os quitarán todas las ganas de comer otro.

Besitos

P.d.: Escribiendo esta receta he recordado una película dirigida y protagonizada por Pablo Carbonell (sí, ése, el de los Toreros Muertos), llamada "Atún y Chocolate". Me llevé una verdadera sorpresa cuando la vi, es una película entrañable, de una gran sensibilidad y con una canción principal preciosa. Si tenéis oportunidad de verla hacedlo y me comentáis que os ha parecido. 

lunes, 8 de agosto de 2011

LECHE MERENGADA

   En Almería, cuando era pequeña y pasaba períodos del verano en el Zapillo con la familia, me encantaba ir con mis primos al Kiosco de la placita para tomarnos una. Me sentía tan mayor, solos los niños y nuestros helados... Los papás y abuelos, tranquilos, con sus sillitas en las puertas, al "fresquito" del Agosto almeriense, esperando a que les lleváramos el heladito cuando hubiésemos terminado. 

   Quizá por eso (entre otros motivos) me encanta la leche merengada. En todas sus variantes: en helado, en batido, sin merengar... ¿Sin merengar?, os preguntaréis. Pues os explico: la leche merengada lleva clara de huevo, que batida se convierte en merengue y de ahí su nombre. Por eso digo lo que digo, y es que aunque no se le pusiera la clara de huevo, un vasito de leche fresquita aromatizada con canela y limón es un placer y más estos días de terral que estamos teniendo en Málaga en los que no podemos abrir las ventanas hasta pasadas las tres de la madrugada.

      Con esta receta no hay que hacer pereza, es sencillísima y muy agradecida, así que animaros, es el complemento perfecto a una merienda veraniega.
INGREDIENTES:
  • 150 gr. azúcar
  • La piel de un limón
  • 1 litro de leche
  • 2 claras de huevo
  • Canela en rama (para la preparación tradicional)
  • Canela en polvo

PREPARACIÓN THERMOMIX (receta del libro de los imprescindibles)
   Poner el azúcar y la cáscara del limón en el vaso (cuidando que esté muy seco) y trituramos a velocidad 5 a 10. Bajamos el azúcar que esté pegado al vaso. Agregamos la leche y las claras y batimos unos segundos en velocidad 5. Sacamos el preparado, vertimos en un recipiente y al congelador.

   Es preferible que se congele en 3 o 4 envases puesto que luego vamos a triturar en la Th y así se hace más fácilmente que si lo hemos congelado todo en uno grande.
   Cuando vaya a servirse, se echa el preparado en el vaso y se tritura en velocidad 5-10 progresivo. Quedará una cremita helada riquísima a la que sólo queda añadir canela en polvo.


PREPARACIÓN TRADICIONAL

   Ponemos a calentar la leche con el azúcar, la cáscara de limón y el palito de canela. Cuando hierva, bajamos el fuego y dejamos cocer unos cinco minutos. Pasado este tiempo retiramos del fuego, quitamos el limón y la canela y dejamos enfriar. Congelamos.

   Mientras batimos las claras a punto de nieve con una pizca de sal . Cuando en la mezcla que tenemos en el congelador ya se hayan formado cristalitos, la sacamos , añadimos las claras batidas y volvemos a meter en el congelador, hasta que alcance la textura deseada. Servir con canela molida.

   Esta receta se puede preparar perfectamente con leche desnatada y añadiendo edulcorante en polvo o líquido en lugar de azúcar. Con unos 50/60 gr. de sacarina en polvo sería suficiente. Tendréis que tener cuidado de no calentar la leche con él, sino que se endulzará al final porque los edulcorantes no deben calentarse. Fijaos que estupendo para tener un heladito en casa con pocas calorías.


Jose, después de nuestra conversación virtual sobre la merienda con las magdalenas, me entraron unas ganas locas de leche merengada y aquí tienes el resultado. Va a ser que se engorda no sólo por pensar en comida ¿eh?

viernes, 5 de agosto de 2011

MAGDALENAS WEBOS FRITOS

   He llamado a estas magdalenas "Magdalenas webos fritos" porque fue gracias a los consejos de este fabuloso blog que me atreví a volver a hacer de nuevo magdalenas.






   Siempre que he hecho magdalenas me han salido muy compactas y han subido poco. Un día Su, la creadora de este blog que os comento, nos invitaba a seguir sus consejos para hacer las magdalenas "refinitivas" y un poco reacia y casi por obligación me puse manos a la obra y ... ¡¡¡MILAGRO!!! ... salieron estupendas. Entonces no tenía todavía el blog, ni iba con mi cámara de fotos colgada por todos lados haciendo fotos de comidas, pero desde entonces las hago con bastante frecuencia y creo que merecen su huequecito por estas páginas. Esta vez he modificado un poco los ingredientes porque a Manolo y a las niñas les gustan las magdalenas tipo "mantecadas" pero si queréis la receta original no dudéis en consultar el blog que os he comentado.

   Gracias Su por éste y tantos buenos consejos que nos das en tu página.

INGREDIENTES:
  • 200 gr. de huevos (más o menos 4 pequeños)
  • 200 gr. azúcar
  • 200 gr. de mantequilla a temperatura ambiente
  • 220 gr. harina
  • Pellizco de sal
  • 1 sobre de levadura
  • 2 cucharaditas de café de vainilla en polvo (¡ojo, no es azúcar vainillada!). La podéis encontrar de marca Vahiné.
PREPARACIÓN:
   Mezclamos los huevos con el azúcar en un recipiente que habremos templado previamente echando agua caliente y batimos con batidora (si es posible con varillas) durante unos cinco minutos. Añadimos la mantequilla derretida y mezclamos un par de minutos más.

   Incorporamos la harina, la vainilla, la levadura y el pellizco de sal (sin que éstas dos últimas entren en contacto pues la levadura perdería su eficacia) y mezclamos lo justo para que esté todo bien ligado.


   En thermomix, batimos los huevos con el azúcar a 37º, 3 minutos, velocidad 2 y 1/2. Cuando pasen, mezclamos otros 3 minutos ya sin temperatura. Añadimos la mantequilla y mezclamos unos segundos hasta que esté bien incorporada y añadimos la harina, la levadura, la sal y la vainilla, batimos unos segundos a velocidad 5.

   Ponemos las cápsulas de las magdalenas en unos moldes de silicona para muffins o flaneras de aluminio (para que las magdalenas no se expandan a lo ancho y así suba un buen copetito) y vertemos la mezcla en los moldes con ayuda de una cuchara, hasta un dedo del borde (no os paséis que se desparraman...). Guardamos los moldes durante media hora en la nevera antes de hornear, importantísimo, es uno de los trucos que nunca antes había hecho y desde que lo pongo en práctica mis magdalenas no fallan.  


   Precalentamos el horno a 250º, sin aire (parece mucha temperatura, pero es que van a tener un período breve de horno), y cuando saquemos los moldes del frigo y justo antes de meter al horno, espolvoreamos con azúcar. Bajamos la temperatura a 220º (ojito aquí también con cada horno) y horneamos a media altura de 12 a 15 minutos. No abráis el horno antes de los doce minutos ya que se pueden venir abajo.

   Y listas para comer (en cuanto se enfríen un poquito que si no dan dolor de barriga). Ya veréis como os engancháis a la receta, se quitan las ganas de comprar más magdalenas...

    (Ah, por cierto, hice unas pocas en los moldes de silicona para magdalenas y no me gustaron, se me quemaron por debajo. Lo comento, para que lo tengáis en cuenta y, por si me lee alguien que las haga con ellos, me explique qué puedo hacer)





  P.D: Chusa, si lees esta receta quiero comentarte que no puedo hacer comentarios en tu blog, lo intento pero no salen y no sé qué puede ser. Desde aquí decirte que no sólo compartimos gustos culinarios sino también literarios, me encantan Pablo Neruda y Lorca y me ha encantado la relación que has hecho con ese poema y la entrada a las tortitas.
Un beso desde España y espero que podamos solucionar el problema de los comentarios y así seguir en contacto.

martes, 2 de agosto de 2011

ALBÓNDIGAS DE BACALAO

  

   Hoy vuelvo con una receta facilita, de las que gustan a chicos y a no tan chicos. Aunque éstas están hechas de bacalao, nos puede servir para utilizar esos restos de pescado que normalmente no sabemos hacer con ellos.

   Normalmente las preparo para cenar pero al día siguiente, frías, están todavía más ricas. En casa de mi marido (donde me enseñaron a hacerlas) les llaman "pelotillas"; las pelotillas son francamente peligrosas porque ocurre con ellas como con las pipas, como empieces no puedes parar.




INGREDIENTES:
(Cantidades aproximadas, pizca más o menos)

  • 300 gr. de bacalao desalado o fresco (o restos de cualquier pescado)
  • 500 gr. de patata o 4 patatas medianitas-
  • 1 diente de ajo
  • 1 huevo
  • Perejil picado
  • Harina
  • Aceite para freir

PREPARACIÓN:

   En primer lugar, habremos desalado el bacalao (lo meteremos en agua durante 24 horas, cambiando el agua tres veces)

   Cocemos las patatas sin pelar. Cuando estén blanditas, las dejamos enfriar (te puedes dejar los deditos escaldados como lo intentes antes) y las pelamos.

   En un bol mezclamos las patatas con el pescado desmenuzado, añadimos el ajo triturado, el perejil y el huevo y trituramos bien.



   Nos embadurnamos las manos con harina para que sea más fácil hacer las albóndigas y les damos forma.




Una vez que tengamos las albóndigas formadas, ponemos en una sartén abundante aceite y cuando esté caliente vamos friendo por tandas. Sacamos y colocamos sobre papel absorbente.

   Es ésta una receta muy agradecida, ya que lo mismo sirve para una comida diaria como de aperitivo o canapé en una celebración (en este caso, hacedlas pequeñitas)


  

Espero que os gusten. Un besito.